Momentos memorables: Eri tu!

Si hay un personaje que cambia 180º en una ópera, ese es Renato, el secretario del rey Gustavo III/gobernador inglés Riccardo en el Bostón colonial(según la versión de “Un ballo in maschera” que se interprete, pero para no liar, acogeremos desde ahora la versión que tuvo que elegir Verdi para sortear la censura, Riccardo). El siempre leal y fiel amigo muta a un ser malvado, dolido por la infidelidad de su mujer con su mejor amigo(aunque al final de la ópera, es el propio noble el que le saca del error) hasta el punto de unirse a los conspiradores Sam y Tom. De la lealtad a la traición, siguiendo la pauta que, en su momento, fijó la adivina y hechicera Ulrica al propio Riccardo, cuando le dice que morirá a manos de un amigo; en ese momento, nadie se podía imaginar que Renato fuese el asesino pero el cementerio(donde se desarrolla el acto II de la ópera) lo hace cambiar al descubrir la relación de su mujer con Riccardo. “Eri tu” , en el tercer acto nos va a hacer transparente ese cambio de Renato, esa rabia contenida pero, también, cierta pena por el recuerdo de amor que sentía por Amelia, roto en mil pedazos.

Sobre la aria en sí, desde el punto de vista del libreto, observamos dos partes bien definidas(en parte podría recordar al “Cortigiani, vil razza dannata” de Rigoletto) donde vemos a un Renato con afán vengativo. Su odio hacia Amelia cambia y se dirige hacia el propio Riccardo. Si por Amelia se siente enojado por la infidelidad, por Riccardo se siente traicionado totalmente(Traditor! che compensi in tal guisa dell’amico tuo primo la fé!…¡De este modo pagas la fidelidad de tu mejor amigo!): todos sus desvelos, toda su preocupación por la vida de Riccardo en el acto I no han servido para nada. En la segunda parte de la aria recuerda la dulzura de ese amor por Amelia que ha acabado para él. Si el libreto es inspirador, la música no lo va a ser menos. Un recitativo(desde “Alzati hasta “l’onta mia nascondi). Los violines y violas llevan adelante el tramo agitado de la aria, cuando lo que se percibe es una ira que se va controlando con el paso del tiempo. La parte en la que recuerda a Amelia, melancólica por lo que supone la tristeza de un amor perdido, donde el arpa y la flauta nos traen el recuerdo de un pasado feliz…pero que ya ha terminado.

He escogido para ver esta aria la interpretación de Leo Nucci, un excelente barítono y gran profesional que, en pocas semanas, aparecerá en la sección de “Voces magistrales”.

Aria:Eri tu

RENATO
(additandole, senza guardarla, un uscio)
Alzati; là tuo figlio
A te concedo riveder. Nell’ombra
E nel silenzio, là,
Il tuo rossore e l’onta mia nascondi.

(Amelia esce)

Non è su lei, nel suo
Fragile petto che colpir degg’io.
Altro, ben altro sangue a terger dessi
L’offesa!…

(fissando il ritratto)

Il sangue tuo!
E lo trarrà il pugnale
Dallo sleal tuo core,
Delle lagrime mie vendicator!

Eri tu che macchiavi quell’anima,
La delizia dell’anima mia;
Che m’affidi e d’un tratto esecrabile
L’universo avveleni per me!
Traditor! che compensi in tal guisa
Dell’amico tuo primo la fé!

O dolcezze perdute! O memorie
D’un amplesso che l’essere india!…
Quando Amelia sì bella, sì candida
Sul mio seno brillava d’amor!
È finita, non siede che l’odio
E la morte nel vedovo cor!
O dolcezze perdute,
O speranze d’amor!