Momentos memorables: Dies Bildnis ist bezaubernd schön

Un retrato y una voz enamorada, la de Tamino, es suficiente para resumir una bella aria que compuso Wolfgang Amadeus Mozart para “La flauta mágica”(Die Zauberflöte). Situada en el primer acto, vemos una atribulada madre, Reina de la Noche, lamentando que su hija haya sido raptada por el malvado Sarastro- ya saben, en el segundo acto se cambian las tornas- y buscando al joven que la rescatará. Tamino es el elegido(por decir algo, sólo quedaban en escenario Papageno y el propio joven príncipe). Una de las tres damas le da una medalla para saber a quién ha de rescatar y las bellas facciones que tiene.

Como un amor a primera vista, la primera mirada al retrato lo deja extasiado(“Este retrato es encantadoramente bello”) mientras que la música abraza la escena pausadamente a pesar de jugar con los instrumentos de viento y los de cuerda acompañando. Aunque menos perceptible que en el aria de Belmonte en “El rapto en el serrallo”, vuelve a jugar, brevemente, con el sonido musical del corazón cuando muestra un primer anhelo de estar junto a Pamina(O wenn ich sie nur finden könnte…Oh, si tan sólo pudiera encontrarla) para, posteriormente, reafirmar su pasión.

La interpretación elegida es la de Francisco Araiza, que destaca por ser un reconocido tenor que ha triunfado con las notas mozartianas.

Aria: Dies Bildnis ist bezaubernd schön

Dies Bildnis ist bezaubernd schön,
Wie noch kein Auge je gesehn!
Ich fühl es, wie dies Götterbild
Mein Herz mit neuer Regung füllt.
Dies Etwas kann ich zwar 
nicht nennen,
Doch fühl’ ich’s hier 
wie Feuer brennen.
Soll die Empfindung Liebe sein?
Ja, ja die Liebe ist’s allein.
O wenn ich sie nur finden könnte!
O wenn sie doch schon 
vor mir stände!
Ich würde, würde, warm und rein,
Was würde ich?
Ich würde sie voll Entzücken
An diesen heißen Busen drücken,
Und ewig wäre sie dann mein!

  • fernando jesus cansado

    Traducción:
    ¡Este retrato es

    encantadoramente bello,

    ningún ojo ha visto otro igual!

    Siento cómo esta imagen divina

    llena mi corazón de emoción.

    Es verdad que soy incapaz

    de darle nombre,

    pero la siento arder en mi corazón.

    ¿Será amor esta sensación?

    ¡Sí, sí! ¡Es únicamente amor!

    ¡Oh, si pudiera encontrarla!

    ¡Oh, si ella estuviese ya ante mí!

    Yo…. yo…,

    de un modo cálido y puro…

    ¿Qué haría yo… ?

    La estrecharía con delicia

    contra este pecho ardiente

    y entonces sería mía para siempre.