Momentos memorables: Ave María

Quizás estamos ante una de las escenas de ópera más desgarradoras: la oración de Desdémona(sita en el último acto) antes de acostarse, con un dolor y una duda que le atormenta por la actitud de Otello, antes cariñoso con ella pero con un alma turbia, casi negra en la ceremonia con los embajadores(final del acto anterior), rayando en odio más atroz. Su preocupación es obvia porque ella no entiende que está pasando, por qué Otello tiene esa actitud. No cree que pueda ser celos porque ella no ha dado motivos; sin embargo, la voz sombría de su marido no deja de preocuparle por el tono agresivo que tiene y que, por desgracia, sentirá ella cuando él irrumpa en su dormitorio y , bueno, ya saben el triste final de la ópera que, ni siquiera, un beso final puede ocultar el drama de ella, condenada por unos celos que nunca generó y que fueron germinados en el corazón de Otello por la maldad de Yago.

En sí, el comienzo del acto IV ya nos va anticipar el triste desenlace(aparte de que la obra de Schakespeare era conocida) con los instrumentos de viento-madera(con principal preponderancia del corno inglés al comienzo) que daban una atmósfera agobiante que Desdémona confirma con sus negros presagios, esa triste “canción del sauce” es un anticipo de esta oración que hoy tratamos. Desarrollada con el acompañamiento de los instrumentos de cuerda(dos grupos de violines, violas y violonchelos, apareciendo el contrabajo con la llegada de Otello).Destaca al inicio, ese “sottovoce” de Desdémona mientras los instrumentos de cuerda comienzan el tema de la oración con sordina, suavizando.Tras una primera frase interpretada sin apenas soporte musical, dejando todo a la dicción de la soprano, los instrumentos se unen a partir del “Prega per chi adorando” acompañando fielmente a la cantante y, en la parte final, envuelve de forma maravillosa la oración(Ave…Amen) y “morendo” los instrumentos de cuerda.

Aria: Ave maría

Ave Maria, piena di grazia, eletta
fra le spose e le vergini sei tu,
sia benedetto il frutto, o benedetta,
di tue materne viscere, Gesù.
Prega per chi adorando a te si prostra,
prega nel peccator, per l’innocente,
e pel debole oppresso e pel possente,
misero anch’esso, tua pietà dimostra.
Prega per chi sotto l’oltraggio piega
la fronte e sotto la malvagia sorte;
per noi, per noi tu prega, prega
sempre e nell’ora della morte nostra,
prega per noi, prega per noi, prega.

(sigue arrodillada pero sus últimas palabras apenas es oyen)

Ave Maria…
nell’ora della morte.
Ave!… Amen!

  • Fernando Jesús Cansado Martíne

    Traducción por Kareol (http://www.kareol.es/obras/oteloverdi/acto3.htm)
    Dios te salve María, llena de gracia,
    bendita tú entre todas las mujeres
    y bendito el fruto de tu vientre, Jesús.
    Ruega por todos los que se arrodillan,
    ruega por el pecador y el inocente,
    por el oprimido, el débil y el fuerte,
    que también es desgraciado.
    Ruega por cuantos inclinan su cabeza
    a la infamia y al ultraje.
    Ruega por nosotros siempre
    y en la hora de nuestra muerte,
    ruega por nosotros,
    ruega por nosotros, ruega.

    (Permanece arrodillada en el
    reclinatorio, repitiendo la plegaria,
    de la que sólo se oyen las primeras
    y las últimas palabras.)

    ¡Dios te salve María!…
    En la hora de nuestra muerte,
    ¡Dios te salve!… Amén.