Momentos magistrales: Ella mi fu rapita

A pesar de cierta mala imagen que pudiera tener el personaje del duque de Mantua, hay una aria en la ópera Rigoletto en la que consigue romper esa imagen de mujeriego. Sí, es breve porque luego volvemos a verlo en su estado natural, cuando sus cortesanos le informan que han raptado a la joven que ellos creían amante del bufón jorobado…y que es su amada Gilda. Pero ese lapso de tiempo que pasa, mientras cree que ella ha sido raptada, nos hace Verdi ver a una persona diferente, sensible, preocupada porque no ha podido estar ahí para evitarlo. Como decíamos, cuando sabe que tiene en sus manos a Gilda, volvemos a ver a ese duque que, en el último acto, ya cantaría su inmortal “La donna è mobile” y flirtear con Maddalena, la hermana de Sparafucile.

La belleza de la melodía comienza desde el primer compás. Las cuerdas son las protagonistas acompañando la preocupación del duque(especialmente violines), cuando se alternan con la voz del tenor salvo unas frases en el que se combinan a la perfección, donde ya nos va a marcar la intención de la aria(“Colei che poté prima in questo core destar la fiamma di costanti affetti? Colei sì pura, al cui modesto sguardo quasi tratto a virtù talor mi credo!”) y luego volver con ese “Ella mi fu rapita”, más enojado y donde vuelven a separarse el cantante y los instrumentos antes de comenzar la aria como tal, el “Parmi veder le lagrime”, donde el fagot, oboe y clarinete aparecen para acentuar el sentimiento noble del duque, prestado de su inventado “Gualtier Maldé” con el que enamoró a Gilda fingiendo ser un pobre estudiante. Acentuar porque, con todo, los instrumentos de cuerda siguen acercándonos a una persona que está enamorada. Aunque el duque interviene en el primer cuadro del acto I, con esta aria comienza el acto II de Rigoletto saliendo desde camerinos, otorgando el debido mérito en el que la voz del tenor no puede fallar porque, durante unos segundos queda sola en el escenario sin que la música de los instrumentos “ayude”.

Escena: Ella mi fu rapita/Parmi veder le lagrime

DUCA
(agitato.)
Ella mi fu rapita!
E quando, o ciel
ne’ brevi istanti,
prima che il mio presagio interno
sull’orma corsa ancora mi spingesse!
Schiuso era l’uscio e la magion deserta!
E dove ora sarà quell’angiol caro?
Colei che poté prima in questo core
destar la fiamma di costanti affetti?
Colei sì pura, al cui modesto sguardo
quasi tratto a virtù talor mi credo!
Ella mi fu rapita!
E chi l’ardiva?
ma ne avrò vendetta:
Lo chiede il pianto della mia diletta.
Parmi veder le lagrime
Scorrenti da quel ciglio,
Quando fra il dubbio e l’ansia
Del sùbito periglio,
Dell’amor nostro memore
Il suo Gualtier chiamò.
Ned ei potea soccorrenti,
Cara fanciulla amata;
Ei che vorria coll’anima
Farti quaggiù beata;
Ei che le sfere agli angeli
Per te non invidiò….