Voces magistrales: Agnes Baltsa

Siempre que se puede, quiero dejar un breve comienzo personal sobre un cantante, un fragmento o la historia de una ópera. En este caso, Agnes Baltsa fue la primera “Carmen” que escuché.Aquella versión con José Carreras y José Van Dam, bajo la dirección de Herbert von Karajan.En ese momento, es cuando supe(y bien pronto,porque fue una de las primeras óperas que escuché) que había una mezzosoprano que tenía esa voz tan personal y de presencia notable.

Agnes Baltsa, mezzosoprano griega, nace en 1944 en la isla de Leukas. Con apenas seis años se decantó por el piano pero su camino hacia el canto no tardaría en llegar y fue en 1958, cuando estudió en Atenas, en el conservatorio nacional, donde se graduó con 21 años. Su siguiente paso ya sería Munich, con una beca de la fundación Maria Callas, además de Francfort posteriormente.

Dos directores forman parte de la historia de Agnes Baltsa: Christoph von Dohnanyi, quién la escuchó en el debut en Francfort en el rol de Cherubino en “Las bodas de Fígaro” y, sobre todo, Herbert von Karajan, con el que consiguió ser habitual en el festival de Salzburgo. Fue nombrada en 1980 como “Kammersängerin” en Viena. Su amplio recorrido a lo largo de estos años ha sido producto de una buena gestión de la voz de la cantante, declinando papeles en determinados momentos y asumiéndolos posteriormente.

Aunque tiene un amplio repertorio en el que destacan los roles belcantistas y mozartianos, hay un rol que destaca por encima de todos. Ese es, sin duda, “Carmen”. Un papel en el que se ha encarnado en numerosas ocasiones y que encontró, en José Carreras, el mejor Don José. Tampoco no se debe olvidar sus interpretaciones de Richard Strauss(desde el Octavian de “El caballero de la rosa” hasta Elektra, uno de los últimos papeles interpretados).Tampoco se olvida de la música sacra y la popular griega.


De su discografía y videoteca destaca, como dijimos su rol de Carmen pero no hace olvidar otros tantas grabaciones de ópera como recopilatorios.Aparte de sus roles operísticos, recitales destaco una intervención en el cine. Era una película llamada “Duett“,en 1992, donde ella lleva a cabo el papel de una cantante de ópera. Al igual que Maria Callas con Medea, Baltsa probó en el cine normal.

Voces magistrales: Philippe Jaroussky

Creo que esta sección debía de abrir a un tipo de voz que, para el iniciado en la ópera, le puede llamar la atención y que es la del “contratenor”, una voz aguda pero en la que prevalece más la técnica de resonancia de la cabeza mucho más que el registro de pecho. Hablar de falsete, a mi parecer, sería incluso duro e injusto porque ese tipo de voz puede aparecer en un momento determinado y crear un atmósfera extraña a poco que suene mal(un ejemplo es el esfuerzo en el “Credeasi misera” de “I Puritani” y que, para muchos tenores es un riesgo que no sale bien)pero esta voz requiere alcanzar un registro determinado y, a su vez, contar con una buena técnica que permita desplegar una voz clara. Aunque no se les puede asimilar al 100% con los famosos “castrati” de la época barroca, lo cierto es que su tipo de voz les permite abarcar determinados roles que cantaban los castrati y que, por supuesto, hace que determinadas óperas puedan ser interpretadas o grabadas para no perderse en el remoto pasado. Entre los grandes contratenores, destaca Philippe Jaroussky.

Nacido en 1978, su vocación musical le había llevado en un principio por el aprendizaje para la interpretación con el violín y piano, aparte de armonía y contrapunto.Con 18 años y un concierto de música barroca con la voz del contratenor Fabrice de Falco, su destino viró hacia el canto. El hecho de poder cantar en ese registro de contratenor le llevó a encaminar los estudios en esa línea.

Debutó en 1999, con 21 años, en Royaumont con el rol de Ismael en el oratorio “Il Sedecia, Re di Gerusaleme”, de Scarlatti. Su evolución musical le llevó también a crear el “Ensemble Artaserse”. Hasta la actualidad ha estado cantando, grabando a excepción un período sabático durante 2013 para poder dar descanso a una voz que él considera que tiene fecha de caducidad y es que un registro, el de contratenor, de cierta exigencia pero que él asume que, cuando no se sienta cómodo, seguirá en la música en otras facetas.

Sus interpretaciones dentro de la música barroca han hecho que la inmensa mayoría de su discografía verse en óperas de Haendel, Vivaldi, Monteverdi, Bassani, Scarlatti. Aparte, cuenta con las recopilaciones e intervenciones en obras tales como el réquiem de Fauré o el “Stabat Mater” de Pergolesi. Aparte, hay que destacar los recitales que lleva a cabo, destacando los que realiza como “padrino” de IRIS, una asociación sobre la deficiencia inmunitaria primitiva.

Terminamos la entrada dedicada a este gran contratenor francés accediendo a su página oficial donde podrán saber algo más.Además, os pongo aquí un enlace vía IVOOX de un masterclass que se emitió en el programa “Voz y salud” de DO FA Radio con la soprano Ana Luisa Espinosa como presentadora.

Voces magistrales: Beverly Sills

Beverly Sills fue llamada la “Reina de la Ópera Americana”. Tuvo una vida muy intensa: una carrera anterior a la ópera, tres décadas de ópera pero, en la que se dedicó también a otro tipo de actuaciones(por ejemplo, se destaca un par de actuaciones conjuntas con la actriz Carol Burnett en 1976)e, incluso, ejerció varios cargos hasta que el cáncer de pulmón acabó con su vida con 78 años y un cariño ganado a pulso.

Nacida en 1929 como Belle Miriam Silverman, adoptó su nombre artístico de “Beverly Sills” tan pronto como comenzó su fulgurante carrera artística. Y es que, de pequeña,ya estaba en los escenarios o apareciendo en películas. Aprendió canto con Estelle Liebling, aunque también habría que tener en mente a Bamboschek, por entonces, director de la Philadelphia Opera Company cuando la cantante dio el salto a la ópera.

Durante buena parte de la década de los cuarenta se dedicó a la opereta pero llegó un momento, en 1946, en la que se pensó en dar el paso a la ópera.En 1951 llegó su debut como Frasquita en la ópera “Carmen”, de Georges Bizet.Desde ese momento, comenzó su carrera en el mundo de la ópera. Tras varios éxitos durante varios teatros estadounidenses, apareció en Nueva York en 1955 como Rosalinda en la obra “El murciélago”.Hasta mediados-finales de los sesenta apenas se había movido del continente americano y, en ese momento, ya era contratada en Europa: Colonia,Viena,Milán, Londres, París.Curiosamente, su primera interpretación en el Metropolitan llegó en 1975, casi 25 años después de debutar.

Estuvo actuando hasta comienzos de los 80, siendo Adele, de “El murciélago” su última puesta en escena. Después, unas pocas galas más con apenas cincuenta años(si bien, llevaba cuatro décadas en el espectáculo).Por una parte, su lucha contra un cáncer que tuvo en 1974 y del que fue operada, sumado a los problemas que tuvieron sus hijos hizo que se apartara del canto bien pronto. Por cierto, también ayudó en labores solidarias, destacando una fundación para tratar las enfermedades y defectos de nacimiento.

Después de eso, ejerció como directora de la New York City Opera(1979-1989), del Lincoln Center(1994-2002) y del Metropolitan desde 2002 hasta 2005.

Su repertorio se decantó, en buena parte, por el bel canto, por sus cualidades.Pero también cantó roles de Mozart, Strauss, Puccini y, en menor grado, Verdi(si bien, la Violetta de La Traviata fue uno de los roles que más le acompañaron) o Wagner.De los roles que interpretó, destacó “Roberto Devereux”, de Gaetano Donizetti, del que consideraba que el rol de Elisabeth I le acortaba su carrera, por su exigencia, pero que no olvidaba la primera noche que la interpretó. De Carmen, aunque la cantó poco, asumió tres roles:Frasquita(1951), Micaela(1952-1958 y Carmen(1956). Eso si, una discografía poco abundante.

Terminamos esta entrada con la web oficial de la cantante y que actúa como un portal-homenaje a la persona y a la cantante. Es de las pocas que he visto completas y que recomiendo ver y disfrutar, en especial esta página de “rarezas” en el que se ve, entre otras, una intervención musical con 8 años. Como último vídeo, una interpretación alejada de la ópera, pues Beverly Sills también se decantó por otros estilos antes y durante su carrera operística.

 

Voces magistrales: Giorgio Zancanaro

Una vez más, vuelvo a apelar ante mis lectores el recuerdo de mis primeros pasos en la ópera. En uno de ellos, la memoria me lleva a una cinta VHS de una colección de ópera que hubo a comienzos de la década de los noventa, al amparo del impresionante éxito de “Los tres tenores”. Aunque ya estaba en marcha, una colección de ópera en casete y CD, se decidió dar también representaciones teatrales a la venta. Una de esas óperas fue “Il trovatore”, desde la “Arena de Verona”, y que contaba con Rosalind Plowright, Fiorenza Cossotto,Franco Bonisolli y Giorgio Zancanaro en los cuatro papeles más conocidos de esta ópera.Con el paso de los años llegaron otras obras como “I vespri siciliani”,”Andrea Chénier” o “Attila”.El recuerdo es de un cantante con buena voz y planta que le ha permitido mostrar mejores capacidades escénicas.

Nacido en Verona en 1939, poco se podía imaginar que su destino iba a estar dirigido al canto En principio, su destino iba más encaminado a ser policia pero decidió formarse en el canto en su ciudad natal. Su triunfo en el concurso de voces verdianas de Busseto en 1970 fue su primer gran éxito pero, sobre todo, su relación con el repertorio verdiano. No obstante, su debut llegó con el rol de Riccardo en “I Puritani” en Mantua. Su evolución ya fue constante aunque tardó su llegada a la mítica Scala milanesa en 1982 con Falstaff y Riccardo Muti en el foso orquestal.

Sus éxitos ya le empezaron a llevar alrededor del mundo. Así, en el mismo 1982 también debutó en el Metropolitan neoyorquino.Forma parte de ese grupo de cantantes que, sin ser del todo mediáticos, se puede esperar de ellos una buena interpretación sobre el escenario. Tras haberlo visto en variadas representaciones, su gran valor es que, personalmente, aporta credibilidad a los roles que lleva a cabo hasta el punto de considerarlo-quizás desde lo emotivo, lo reconozco-uno de los grandes a la altura de Leo Nucci, Renato Bruson o Piero Cappuccilli.


Su repertorio es variado pero Verdi tiene un rol importante, afrontando los principales papeles de barítono en las diferentes óperas verdianas. Pero también destacaría sus incursiones en el verismo(Puccini, Giordano,Mascagni, Leoncavallo) y testimonialmente en el belcanto(el “Guillermo Tell” rossiniano, el Riccardo de “I puritani” o el Enrico de “Lucia di Lammermoor),etc. En el aspecto discográfico y audiovisual, destaca una buena cantidad de discos, si bien no es de los que más destaque en esa faceta.

Voces magistrales: Lucia Popp

Es una de las grandes cantantes que ha dado la extinta Checoslovaquia, junto a la gran Edita Gruberova. Lucia Popp nació en un pequeño pueblo de la región de Bratislava llamado,en su día, Uhorska) en 1939. Aunque su primer destino pasaba por la medicina, su afición por la actuación la había llevado a ser actriz. El toque de suerte hizo que una profesora de canto la escuchara y propusiera darle las primeras lecciones, al alabar su voz. Pasó a los conservatorios de Brünn y Praga.

Debutó en 1962 en Bratislava con un papel de enjundia, como era la Reina de la noche, el personaje emblemático de “La flauta mágica”.Su inicio, en verdad, fue explosivo porque en ese mismo año la descubrió Herbert von Karajan, ofreciéndole un contrato con la Ópera Estatal de Viena, en la que se ha definido como la capital de la música.Allí dio sus primeros pasos con un contrato por tres años, si bien la relación fue tal que en 1979 fue nombrada “Kammersängerin”. Cuatro años después, obtuvo el mismo rango de la Ópera de Baviera.

No sólo fue Viena. En 1966, debutó en el londinense Royal Opera House(ROH)como Oscar en “Un ballo in maschera”; un año después, llegó a Nueva York para volver a interpretar su rol favorito de Reina de la Noche. Mientras llevaba a cabo este personaje fue evolucionando a roles más complejos, asumiendo nuevos personajes(Elsa y Eva en los wagnerianos Lohengrin y Los maestros cantores de Nuremnberg, incluso llevar los roles dobles de determinadas óperas(obviamente, no en una misma representación) incluso pasando de la reina de la noche a Pamina, o de Susanna a Condesa de Almaviva. Hubo que esperar hasta 1976 para cantar en la mítica Scala, en Milán.

Llevó a cabo un repertorio en el que influyen mayoritariamente Mozart, Wagner, Richard Strauss y Dvôrak. Apenas tocó bel canto pero ello no significó que no llevara a cabo algún papel que otro. En otra faceta que destacó, dentro del mundo germánico, es el “lied”, que llevó adelante tanto en los recitales de canto a lo largo del mundo como en los estudios de grabación. Dejó también para la posterioridad varias interpretaciones grabadas.

Un tumor cerebral fue la causa de su fallecimiento en 1993, a la edad de 54 años, dejando muchas preguntas sobre cuál sería su evolución en el canto. Se dice que no había perdido su voz(no se había oscurecido, vamos), que seguía siendo una voz suave gracias a su elegante fraseo, belleza de timbre. Todo añadido a una faceta inicial, cuando quiso ser actriz y nadie ni nada hacía pensar que se iba a encaminar sobre el camino del canto, es decir, una buena capacidad interpretativa.

Voces magistrales:Fritz Wunderlich

Un accidente, un absurdo tropezón con los cordones de sus zapatos, impidió a los aficionados a la ópera observar la evolución de este cantante alemán, que falleció cuando le quedaban pocos días para cumplir 36 años. De no haber ocurrido tal hecho, lo más normal habría sido que hubiera dejado de cantar con el nuevo siglo. O sea, más de tres décadas sin su voz.Un gran referente.

Nacido en 1930 en Kusel dentro de un entorno familiar donde se vivía la música(un padre que es director de orquesta y una madre violinista).Con todo, a los cinco años se quedó sin padre al suicidarse éste tras perder su puesto e director de orquesta dentro de los primeros años del nazismo. Le costó mucho a la familia soportar estos momentos duros en los que, además, se vieron en una segunda Guerra Mundial que acentuó la complicada situación de la familia.

Aprendió los primeros conceptos musicales de su madre pero para entender su evolución en el tema del canto habría que mencionar a Emmerich Smola y, sobre todo, a Margarethe von Winterfeldt, su profesora de canto en Friburgo, donde estudió canto, ayudado debido a los problemas familiares. Smola se fijó en él 1949 mientras Fritz realizaba una serie de actividades musicales. En 1954 llevó a cabo su debut como Tamino en “Die Zauberflöte”, de W.A. Mozart en una “performance” en la Universidad de Friburgo(http://fritz-wunderlich-ges.com/en/life/). A partir de 1955 fue contratado por la Ópera Estatal de Stuttgart. Debutó con un papel pequeño en Die Meistersinger von Nürnberg en 1955. Su vida estaba ya encauzada, casado con la arpista Eva Jungnitsch y con tres hijos nacidos en 1957,1959 y 1964.

Entre 1955 y 1966 su evolución musical fue meteórica en la que se incluyen varios hitos fundamentales como su contratación como cantante en Munich, sus actuaciones en Viena, Salzburgo. Fue requerido por los grandes directores de orquesta. Curiosamente, entre los teatros donde cantó, no está el Metropolitan de New York, que hizo su estreno oficial en su actual ubicación del Lincoln Center el día antes de la muerte de Fritz Wunderlich. El tenor lírico alemán tenía previsto embarcar a Nueva York para preparar su rol de don Ottavio para octubre de 1966.

Su carrera musical tuvo varios referentes pero el más claro y cristalino es el rol de Tamino en “Die Zauberflöte”. El compositor salzburgués fue uno de los clásicos de Fritz Wunderlich. Pero no sólo el único: Wagner, Richard Strauss, Orff,Tchaikovsky. También iba perfilando su voz para Rossini, Verdi y Puccini. También destacó en el campo del lieder, donde pudo dejar su impronta. Su discografía, bajo los sellos de EMI y después Deutsche Grammophon, ya era relevante en el momento de su muerte.

Voces magistrales: Anna Tomowa-Sintow

Si bien el público en general se queda con unas pocas cantantes muy mencionadas(Maria Callas, Montserrat Caballé, Renata Tebaldi o Teresa Berganza), Anna Tomowa-Sintow sí es más conocida en el entorno de los aficionados a la ópera, que la tienen en la debida consideración.

Nacida en 1941 en la ciudad búlgara de Stara Zagora, su pasión por la música llegó bien pronto. Primero, el piano; después, el canto con el que consiguió ganar un concurso nacional. Estudió en el Conservatorio Nacional de Sofía en ambas especialidades de canto y piano. En 1967 ya realizó su debut con el rol de Abigaille(Nabucco, de Giuseppe Verdi) en Leipzig, donde además empezó a labrarse buena parte de su repertorio. En 1972, la Deutsche Oper Berlin fue el siguiente paso que dio la soprano búlgara donde siguió evolucionando su voz y demás roles, aparte del título de “Kammersängerin”, que además obtuvo en Viena.

En 1973 debutó en París pero, sobre todo, conoció a Herbert von Karajan(en el sentido de ponerse a trabajar con el director de orquesta) en Salzburgo con ocasión de unas audiciones para la premier de la última ópera de Carl Orff “De temporarum fine comoedia”. Durante diecisiete años, la soprano trabajó habitualmente con el director austríaco en el festival salzburgués, fue elogiada por su trabajo.Aparte de esta relación laboral prolífica, también fue realizando otros correspondientes debuts en los grandes teatros. Así, en 1975 debutó en Londres como Fiordiligi(“Così fan tutte”,Mozart), en 1976 en el Metropolitan de Nueva York y en Chicago con Donna Anna(“DOn Giovanni”, Mozar), en 1982 en la Scala de Milán con el rol de Elsa en Lohengrin.En Barcelona, aunque ya había cantado antes, formó parte del elenco que interpretó Turandot en el estreno del nuevo Gran Teatre del Liceu tras su prolongada reconstrucción durante cinco años.

Su repertorio ha abarcado, mayoritariamente, a Giuseppe Verdi y Strauss. En menor medida, destaca desde el verismo(Giordano, Mascagni o Puccini), Wagner y, como era de esperar, el belcantismo(salvo Norma) no lo tocó. El legado discográfico, sin ser extenso, ha ido dejando muestras de los roles que ha ido desarrollando a lo largo de su vida

Terminamos con un clásico de entradas como es la web oficial del cantante en cuestión. En esta ocasión, recomendamos el paseo por la página web de esta soprano, a pesar de la ausencia de algunos fragmentos que otros sí publican. Además, quiero culminarlo con una aria excepcional como “La mamma morta”, de la ópera Andrea Chénier(Umberto Giordano) y que, personalmente, fue la primera vez que la escuché y observé su interpretación.Por último, el enlace a una entrevista que Bruce Deffie realizó a Anna Tomowa-Sintow(http://www.kcstudio.com/ts.html)

Voces magistrales: Cornell MacNeil

Con una personalidad, en cierto sentido, arrolladora y una presencia ciertamente imponente, Cornell MacNeil ha sido considerado uno de los barítonos a tener en cuenta aunque la discografía que dejó no es tan extensa como la de otros compañeros en este mundo de la lírica, quizás porque se comentaba que no estaba cómodo ante un estudio de grabación(otra cosa sería las realizadas “en vivo”). Uno de los grandes barítonos, su carrera está casi asociada a la del Metropolitan Opera House donde interpretó más de 600 representaciones y casi una treintena de roles.

Nacido en Minneapolis en 1922,dedicó su carrera a la ópera y a la música por influencia materna.Estudió canto en la Hartt School of Music. El primer espaldarazo llegó de la mano de Menotti, quién lo eligió para “The consul”, estrenada en Filadelfia en 1950. Es, además, el que encauzó a MacNeil por el terreno que debía andar. Llegó en 1953 a la compañía de ópera llamada New York Opera City donde da los primeros pasos de gran éxito.

La década de los cincuenta van a acabar siendo el inicio de una época de crecimiento, la de los debuts en los grandes teatros de ópera(San Francisco en 1955, Chicago en 1957 a parte de Nueva York en 1953) pero 1959 destaca por ser la fecha de su debut en la Scala milanesa y el inicio del idilio con el “Met”
neoyorquino. En los años sesenta se fue consolidando su carrera, su preferencia hacia determinados roles, también el carácter que,como ejemplo, aparece en la anécdota de Parma donde demostró gran atención a su compañera de reparto,Luisa Maragliano y, ante los abucheos hacia la soprano, decidió irse del escenario, no sin insultar al público presente en el teatro. En 1988 se retiró de la escena ante un problema de salud, aparte del natural declive de la voz siendo Scarpia su último rol.Alejado de la ópera, falleció en 2011.

Caracterizado con una voz impetuosa, con un notable registro de voz que le convertía en un clásico de personajes “villanos”(Scarpia, Yago,Jack Rance) o de personalidad algo tenebrosa(Nabucco, Rigoletto, Carlos I,Tonio,etc), eso le permitió destacar en determinados papeles. Curiosamente, dos aspectos que no le ayudaron- por lo que se lee- fueron su dicción y que la presencia en el escenario podía ser mejorable. Con todo, sus cualidades vocales le permitieron ser un asiduo de todo un “Met” durante casi tres décadas.Salvo “El holandés errante”, se puede decir que su repertorio era eminentemente verdiano y verismo.

Terminamos esta entrada con un vídeo que nos deja alguna de sus mejores interpretaciones. Otra recomendación es la lectura de una entrevista que realizó Bruce Duffie en 1982 en Chicago y que nos dice cosas de él. Otro aspecto a destacar es que tuvo asma, lo que supuso quedar libre de entrar en la II Guerra Mundial, aunque se le curó antes de los veinte años. Por último, que entre los hijos que tuvo, destaca el tenor Walter MacNeil, con el que compartió en escena una producción de “La traviata” como padre e hijo en la verdad…y en la ficción.

Tributo

Voces magistrales: Christa Ludwig

Cuando una profesión entra por casa, o hay vocación y se sigue la tradición familiar o se acaba uno alejando de ella. Con todo, lo normal es que la vocación se extienda a los hijos. Por ejemplo, es el caso de Christa Ludwig, la mezzosoprano berlinesa que tuvo dos espejos importantes: su padre, Anton Ludwig, fue tenor y administrador teatral; su madre fue la contraalto Eugenie Besalla-Ludwig que, a su vez, fue la que le dio las primeras nociones de aprendizaje del canto(aquí, ya es un ensayo en 1981 pero que podemos ver a la madre donde indicaciones . Debutó en 1946, a los 18 años como príncipe Orlovsky en “Die Fleidermaus”(El murciélago). Durante los primeros años se estuvo moviendo por Alemania de forma estable. Así, desde 1946 hasta 1952 estuvo cantando en Frankfurt, Darmstad(1952-1954) o Hannover(1955).

Su pequeño gran salto lo da en 1955, de la mano de Karl Böhm, a la Wiener Staatsoper donde cantó durante más de treinta años y nombrada Kammersängerin en 1962. Aparece en el Festival de Salzburgo, también en el mítico de Bayreuth(como Brangäne o Kudry) unos años más tarde y con un cierto prestigio ganado en Alemania. Su debut norteamericano llegó en 1959 tanto en Chicago como, poco después, en Nueva York donde también hizo un nombre hasta su despedida de los escenarios. Un año antes, en 1958, ya había hecho su debut en el milanés Teatro alla Scala. Tuvo, a su vez, un buen compañero en lo relativo al canto, pues se casó con el barítono Walter Berry en 1957 aunque su vida conjunta terminó en 1970.Sus despedidas de los escenarios llegaron a mediados de los noventa, siendo Fricka en el Metropolitan en la representación de Die Walküre(La valquiria) y como Klytemnestra en Viena en 1994.

Su principal repertorio es mozartiano y wagneriano aunque no dejó atrás otros papeles más populares, mas su presencia en roles de Verdi(Mrs.Quicky en Falstaff, sacerdotisa en Aida,Ulrica en Un ballo in maschera) o Puccini(Suzuki en Madama Butterfly) son más escasos. A veces, el hecho de ser mezzosoprano-aunque con la edad acabó abarcando algún que otro personaje principal-, hacía que determinadas óperas no entren dentro de su repertorio. Otra faceta destacada fue la de lieder. Otro aspecto llamativo fue el papel que tuvo Leonard Bernstein al que considera uno de sus tres grandes directores que más le han ayudado durante su trayectoria, junto a Karl Böhm y Herbert von Karajan.

Al igual que otros cantantes, es amplia su presencia en las grabaciones discográficas de óperas e interpretaciones de lieder. Además, destacó su presencia en diferentes versiones televisivas de óperas y participaciones en bandas sonoras. También se dedicó a la labor formativa mediante las correspondientes masterclass.

Voces magistrales: Hermann Prey

Barítono alemán que contó con una faceta mediática considerable, formando parte de varios elencos que hicieron historia por su posterioridad en el formato audiovisual (http://www.imdb.com/name/nm0696703/). Durante su carrera operística, su presencia como era casi obligada para el rol de “Fígaro”, del que dejó gran constancia de su trabajo, tanto en la obra rossiniana(“El barbero de Sevilla”, junto a Teresa Berganza y Luigi Alva) como en la mozartiana(“Las bodas de Fígaro”, junto a Fischer-Diskeau, Te Kanawa, Mirella Freni) pero que fue un clásico. Ello no hace olvidar que también realizó otros papeles durante más de cuarenta años de profesión.

Nacido en 1929, su pasió por el canto le llevó a formar parte de un coro infantil a los diez años, el Mozartchor. Estudió canto en el Hochschule für Musik berlinés, pagándose sus estudios en un claro ejemplo de vocación. Ayudó también que el triunfo le llegaba pronto, en 1952 en un concurso de canto en Frankfurt y su debut en Wiesbaden en la ópera de Eugen d’Albert “Tiefland”, una obra basada en la obra de Angel Guimerà “Terra baixa”.Durante siete años cantó para la Staatsoper de Hamburgo(1953-1960), aunque cantó como invitado en Salzburgo. Debutó en el Metropolitan con el rol de Wolfram en la ópera de Richard Wagner “Tannhäuser”, la misma con la que hizo, también, su primera interpretación en el mítico festival de Bayreuth.

Se decantó por encaminar su carrera musical con Richard Strauss,Mozart,Rossini en menor medida, opereta(especialmente, “El murciélago” de Johann Strauss II) pero, también, recurrió al lied, a las obras de Bach, Mahler y Schubert como alternativa y, por ello, ha dejado grabada su impronta para la historia de la música.

Terminamos recordando, una vez más, su gran cualidad mediática. Este último vídeo es de la parte final de la gala de los 25 años del Metropolitan Opera House(1991) en su actual emplazamiento. Tras su intervención en la tercera parte del programa(tercer acto de Rigoletto con Pavarotti, tercer acto de Otello con Plácido Domingo, segundo acto de “El murciélago”) llegaba la parte de interpretaciones “libres”, donde el barítono alemán cogió un aria de “La flauta mágica”, la célebre “Ein Mädchen oder Weibchen” con su campanillas de plata.