Voces magistrales: Ileana Cotrubas

Una vez más, para realizar esta entrada debo poner de relieve un aspecto en mis inicios de este mundo lírico. Ileana Cotrubas es la soprano de las dos primeras óperas que escuché. Aquí comencé a saber quién es Ileana Cotrubas, en este dúo con Piero Cappuccilli, en una versión de Rigoletto. Poco después fue una retransmisión de TVE de una versión de “La bohème”, con Neil Shicoff desde el londinense Royal Opera House Covent Garden.

Nacida en 1939 en Gala?i, una ciudad de Rumanía, se mostró casi como un prodigio musical con una vocación inmensa, en la que influye su padre,tenor en un coro amateur. Con nueve años, entró en un coro de niños y, poco después, ya tenía un papel importante. Estudió en Bucarest en una escuela especial de música(piano, violín y acordeón) pero no pudo acceder hasta los 19 años en el Conservatorio para las clases de canto.

Su debut llegó en 1964 con el rol de Ynoid en “Pélleas et Melisande”,de Debussy en el Teatro de la Ópera de Bucarest.Tras un ganar un premio en un concurso de canto en la holandesa Bolduque, su carrera de soprano se hizo más internacional.Entre 1968 y 1971 estuvo en la Ópera de Frankfurt tras varios éxitos anteriores.Ya comenzaba, pues, a ser un valor tenido en cuenta.Fue una época prolífica donde debutó en Glyndebourne como Melisande o Tatiana(“Eugene Oneguin”, de Tchaikovsky) en el ROH Covent Garden o Pamina(“Die Zauberflöte”, de W.A. Mozart) en la ópera de Viena. El inicio de su definitivo éxito internacional llegó en 1975 con “La bohème” a un cuarto de hora de comenzar la representación, en la que debía sustituir a Mirella Freni.


Durante diez años actuó en varias ocasiones en el Metropolitan Opera House, desde su debut en 1977 como Mimì en “La bohème” hasta Micaela en 1987, en la ópera Carmen.Volvió a una gala cuando ya se había retirado de los escenarios en 1990. Casada con el director de orquesta Manfred Ramin, esa relación también ha ayudado a guiar su recorrido musical y vocal, asumiendo nuevos roles y dejando otros. Con todo, resulta llamativo que dejase la interpretación en los escenarios con apenas 51 años.En sus últimos años sobre el escenario comenzó su periplo en recitales hasta que decidió terminar su recorrido por el mundo lírico.

Tras ese paso por los recitales,dedicó su vida a la formación de jóvenes valores en el mundo de la lírica,realización de masterclass,etc. Otra faceta llamativa es su actitud crítica con los directores escénicos, tanto en su época de cantante como posteriormente. En más de una ocasión decidió irse de una representación tras enfados con varios directores de escena.

Voces magistrales: Sergei Leiferkus

Hay cantantes que te dejan marcado en la primera ocasión que los ves/oyes; luego hay otros en los que tardo en captar su “arte”. En el caso de Sergei Leiferkus, mi primera referencia vino de una interpretación como Yago en Otello. Ojo, fue una buena interpretación pero era una producción en la que, anteriormente, ya había visto a Renato Bruson y me había quedado un poco con esas referencias de actuación del personaje. Hace poco, cuando empecé a ir mirando Eugenio Oneguin(Chaikovsky) para esta web, encontré una versión interesante y que lo tenía como protagonista principal.

Nació en Leningrado, actual San Petersburgo, en 1946. Estudió en el conservatorio de la ciudad y debutó durante sus estudios de canto con una interpretación en una opereta de Kálman llamada “Die Zirkusprincessin”.Ganó un concurso de canto en honor a Glinka en 1971. Al año siguiente se unió al Teatro Maly Musorgsky. Hasta que entró en el Teatro Mariinsky en 1979, fue haciéndose un nombre en su patria.

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El comienzo de su periplo internacional comenzó en las tierras irlandesas de Wexford , donde se suele realizar un festival de ópera.Un año después, fue Berlín. A finales de los ochenta ya era un asiduo del teatro londinense del Covent Garden; poco después del Metropolitan Opera House.Ha sido más un cantante más proclive a los recitales que al trabajo teatral.Junto a esta faceta, hay que destacar su actitud en beneficio de la formación de jóvenes cantantes mediante la enseñanza y la realización de masterclass en varias ciudades como, por ejemplo, Londres.

Su repertorio de barítono está en torno a los cincuenta personajes entre los que destacan los de su patria rusa, especialmente Chaikovsky.Pero tampoco hay que olvidar algunos de sus roles verdianos(Yago, Nabucco,Macbeth,Amonasro, Don Carlo di Vargas) en los que se requiere dotar una gran personalidad a la interpretación. Otros personajes nos llevan a Mozart(Don Giovanni) o Richard Wagner en las óperas Lohengrin, Das Rheingold o Parsifal. Sobre la discografía o audiovisual, destacan varias producciones del Teatro Mariinsky, en su ciudad natal San Petersburgo pero también en el londinense Covent Garden,etc.Aparte, recopilatorios de fragmentos,especialmente de Musorgsky.

Terminamos esta entrada con dos clásicos: ver más información sobre el propio barítono-aunque no consta una web oficial, está su mención en el propio teatro Mariinsky-;también os sugiero la entrevista que he puesto y que cuenta con su servicio de subtitulado.Por último, os indico el acceso al canal Youtube de Leiferkus.

Voces magistrales: Magda Olivero

Quizás la sensación que mejor define esta entrada es el de perdón por haber tardado tanto en dar una entrada a una soprano que destacó por su extraordinaria longevidad, no sólo vital(104 años), también profesional aunque en menor grado(aunque se retiró con 71 años, siguió interviniendo en conciertos).

Nacida en 1910, su afición y su vocación la llevaron al mundo lírico, acompañado por unas dotes de memoria considerables.Estudió para piano,armonía y composición pero el canto no quedó descartado a pesar de unas pequeñas menciones a su voz. Aquí es importante la presencia de Luigi Gerussi, su primer maestro. Debuta a los 22 años en Radio Turin con un oratorio de Cattozzo y, al año siguiente, es Lauretta(Gianni Schicchi) en el Teatro Vittorio Emmanuele. Su periplo se interrumpe en 1941 tras casarse con Aldo Busch, a la edad de 31 años.

Si hay otra persona importante en la vida de Magda Olivero, ese es, sin duda, Francesco Cilea. El compositor, prácticamente en su lecho de muerte, acabó convenciendo a la soprano piamontesa para que interpretase a Adriana Lecouvreur. El rol de la actriz francesa acabó siendo uno de los grandes referentes de Magda Olivero en su segunda etapa que duró tres décadas(1951-1981), en cierto sentido alejada del barullo que había en esa época entre Maria Callas, Renata Tebaldi.La cantante que, apenas reconoció su consideración de “diva”, fue por otro camino en el que fue igualmente ensalzada. Un aspecto llamativo es que su debut en todo un “Met” llegó en 1975-a la edad de 65 años- con Tosca(G.Puccini), ocho años después de su debut con Medea en Dallas. Su retiro llegó en 1981, donde tuvo que ver también el fallecimiento de su marido. Su última representación fue en Verona con la obra de Poulenc “La voix humaine”.

Su repertorio la llevó, especialmente, a interpretar mayoritariamente óperas de tipo verista(Giordano, Cilea, Mascagni,Zandonai,etc), destacando a Puccini, del que asumió los principales roles protagonistas salvo Turandot, cuya rol fue Liù.Curiosamente, de Verdi apenas acogió muy pocos roles. Aparte de su aportación operística, mencionaría su gran fe religiosa que, amen de mostrar una cantante alejada del divismo, mostró una actitud de fe y lealtad a la iglesia de Solda, en Bolzano, donde cantaba regularmente el día 15 de agosto desde mediados de la década de los 60 hasta el mismísimo 2008. También ha actuado en otros sitios dando muestra de su capacidad vocal a pesar de los años que tenía. Su última aparición, no nos olvidemos fue en 2010, en su centenario, para cantar una aria de “Francesca de Rimini”, de Zandonai.


Respecto a sus apariciones en estudios de grabación y representaciones en vivo, no se puede catalogar a Magda Olivero como asidua, precisamente pero ello no ha supuesto que dejase aparte esta posibilidad de dejar su legado de voz. Dejamos una interpretación con 103 años y una entrevista realizada tres año antes de morir.

Voces magistrales: Nicolai Gedda

Cuando, a principios de febrero, surgió la noticia que informaba del fallecimiento del tenor sueco Nicolai Gedda miré la fecha y no me voy a negar a reconocer que me sorprendió que se tardara casi un mes en dar la noticia de su muerte. No era como la situación triste vivida en el caso de Daniela Dessì, del que se tuvo conocimiento de su mal y su fatal desenlace al instante.Sí que decidí que la primera entrada de esta sección iba a ir dedicada a este tenor, cuyo primer conocimiento que tuve viene de una fabulosa versión de “Faust“, de Charles Gounod, con la incomparable Victoria de los Ángeles y Boris Christoff, en la que era mi primera ópera en el mundo de los compact-disc. Ahí encontré un tenor que, a mi parecer (ojo, que sabemos que esas cosas tienen sus peligros), tenía una dicción clara y nítida.Aunque las sucesivas versiones de otras ópera no hicieron que me reencontrara con Gedda, de ese “Faust” me quedé con ese recuerdo.

Nicolai Gedda nació en Estocolmo en 1925 pero su recorrido vital de pequeño le llevó a Leipzig y, de nuevo, a Suecia cuando llegó Adolf Hitler al poder. Gozó desde su infancia de una facilidad para aprender idiomas(sueco, ruso, alemán, francés,latín, inglés e italiano…). Además, su padre adoptivo había sido cantante en un coro y de la iglesia ortodoxa de la ciudad. Con gran aprecio por el canto, su camino al mundo de la ópera llegó…con él trabajando en un banco y preguntando a algún cliente conocido sobre algún profesor de canto. Al fin y al cabo, la vocación es la vocación.El hombre recomendado y que quiso trabajar con el joven Gedda fue Carl Martin Öhman.Además de las lecciones privadas, también se inscribió en el conservatorio.

A comienzos de los cincuenta hay dos hechos importantes: la aparición de Walter Legge, director de EMI, que le contrató para una grabación de “Boris Godunov”, de Mussorgsky y con el que, prácticamente, inició una relación de trabajo con la casa discográfica de forma mayoritaria; por otro lado, su debut en la Ópera Real Sueca, en Estocolmo en la ópera de Adolphe Adam “Le postillon de Lonjumeau”. Desde 1952 hasta 2003, cuando grabó su última versión discográfica(“Idomeneo, re di Creta”)su carrera se ha extendido además por su versatilidad lingüística que le permitía abarcar un buen repertorio de obras y por una voz clara y precisa, elegante.Cantó en los mejores teatros, destacando su relación con el Metropolitan Opera House, donde debutó como Faust en 1957 y estuvo en más de tresciento cincuenta representaciones sobre el escenario neoyorquino.


Su repertorio tiene dos puntales: los personajes de ópera franceses(arriba, en ambos vídeos hemos tenido una demostración con Faust y Werther) y personajer mozartianos. Ello tampoco hace olvidar que interpretó algunos roles del repertorio ruso, belcanto, verismo,etc.Además también hizo carrera dentro del lied, la opereta y las canciones nórdicas.Sería largo enumerarlo pero aquí tienen una versión dentro de una necrológica muy pulcra.

Terminamos con una mención a una web que es no oficial pero sí hecha con cariño por la persona que la creó. Allí, hay una serie de vídeo en “download“. Otro aspecto que no queremos dejar olvidado en un cantante es la importancia que le da a la formación. En el vídeo que recomiendo que pulsen(si tienen buen conocimiento de inglés), se ve una explicación de Nicolai Gedda sobre como cubrir la voz..

Voces memorables: Rosalind Plowright

Una vez más, lo reconozco, vuelvo a mis recuerdos de mi pasado como aficionado a la ópera para comentar algo sobre algún cantante determinado. Rosalind Plowright fue la primera “Leonora” que vi y escuché, el personaje de “Il trovatore”.

Nacida en 1949 en Worksop y estudió para su carrera musical en el Royal Northern College en Manchester y al London Opera Center, siendo el Festival de Glyndebourne(mediante un sistema de “tour“) donde comenzó su recorrido como cantante de ópera, siendo Ágata en “Der Freischütz“, de Carl. M. von Weber en 1975. Durante sus primeros años se fue haciendo un nombre por su país, destacand su paso por la English National Opera(ENO).

En 1980 ya empezó, a través de su éxito en Maria Estuardo, de Donizetti, su recorrido internacional que la llevó a cantar en los grandes teatros europeos, su debut en Estados Unidos en un concierto junto a José Carreras, grabar determinadas versiones aclamadas como Il trovatore con Plácido Domingo. Su carrera viró en 1999 cuando pasó a interpretar papeles de mezzosoprano, cuando había cumplido cincuenta años. Debutó en esa nueva etapa con el rol de Amneris.Curiosamente, su debut en el Metropolitan Opera House llegó en esta nueva etapa( Jenufa, de L. Janacek.) Aparte de su recorrido de cantante de ópera, destaca sus presencias en televisión o el peculiar oratorio “Not the Messiah-He is a very naughty boy”, basado en “La vida de Brian”, aparte de colaboración en alguna que otra serie.

Su repertorio tiene la extensión que puede tener cuando se pasa de interpretar los roles de soprano a los de mezzosoprano, como ocurrió a partir de 1999.El repertorio que consta en su web oficial y que abarca unos pocos roles pero variados entre los que destaca Amneris(Aida-Verdi), la Zia Principessa( “Suor Angelica”-Puccini), Fricka(Das Rheingold y Die Walküre-Wagner), Klyemnestra(Elektra-R:Strauss) o la “principessa” ( Adriana Lecouvreur-Cilea), entre otros. De su época de soprano, queda la mencionada Leonora de Il trovatore, Norma(Bellini), Isabel de Valois en Don Carlos(G.Verdi), Aida, Tosca.., Donna Anna(Don Giovanni-Mozart) o una sintomática Abigaille, en Nabucco.

Terminamos esta entrada dedicada a esta gran cantante de ópera con dos clásicos:la invitación a entrar en su página web, donde podrá conocer más sobre la persona y la voz, y verla participar en un punto clave como es la formación de jóvenes valores. Como ella indica, el paso que ha tenido de mezzo a soprano y volver con el tiempo a mezzo requiere de un cuidado en el proceso. En sí, es una masterclass donde va explicando aspectos a corregir.

Voces magistrales: Jonas Kaufmann

Nacido en 1969 en Munich, la carrera musical de Jonas Kaufmann tuvo dos fases. La primera le apuntaba al piano y cantando en un coro pero la importante, la que nos lleva aquí, ocurrió en 1989 cuando entró en la Hochschule für Musik und Theater München. Durante su periplo de estudiante pudo interpretar algunos roles como el “Caramello”, personaje de “Eine Nacht in Venedig” de Johann Strauss II o Tamino en la “Die Zauberflöte, como así consta en la biografía del tenor. En 1994 terminó su preparación pero no fue definitva. Justamente poco después, tuvo una crisis vocal que supuso encontrar la ayuda de Michael Rhodes, un barítono que le ayudó a todos los niveles.


Durante estas dos décadas ha ido debutando en los diferentes teatros dejando su tarjeta de visita e incorporando con éxitos diferentes roles. Primero, en diferentes teatros alemanes y también Austria(Salzburgo-1999- y Viena en 2006), luego en ciudades importantes europeas y americanas. A destacar su debut en el Met en 2006 como Alfredo Germont(La traviata), Royal Opera House en Londres en 2004 o su primera aparición como Lohengrin en el famoso festival wagneriano de Bayreuth(2010).


El repertorio de Jonas Kaufmann abarca desde Verdi,Wagner, Puccini, verismo. Puede afrontar los roles mayoritarios de tenor dramático. Se le ha criticado, sin embargo, una cierta sensación de tenor muy “comercial”, no sólo por querer abarcar el mayor número de roles “top”(Verdi, Puccini), algunos quizás poco positivos para su voz.Aunque se encamina también a los lieder, está pasando un mal año 2016 debiendo anular varios conciertos y representaciones. Cuenta además con una buena discografía a la que ha sumado repertorios dentro y fuera del tema operístico.

Forma parte Jonas Kaufmann de una generación de cantantes que representan, por su edad, el presente y el futuro próximo(Alagna, Gheorghiu, Netrebko, Florez, Villazón, Camarena, Garanca…) en el escalafón de los grandes de la lírica.

Terminamos esta entrada con la clásica mención a su página web oficial donde podrán ver más sobre este tenor alemán. El vídeo con el que acabamos ocurrió en abril de este año, debido a un problema que aconteció con Angela Gheorghiu y que fue famoso por su “Non abbiamo soprano“, tras cantar la célebre aria “E lucevan le stelle” en Tosca, debido a la tardanza en aparecer por parte de la cantante rumana que, según ella, perdió el “tempo” ya que esperaba aplausos en el bis y pensaba que le daba tiempo a ir al camerino(¿?). Sin duda, fue una anécdota.

Voces magistrales: Dolora Zajick

Una vez más, quiero recurrir a los recuerdos de mis primeros días como aficionado a la ópera para tratar esta entrada con algo de estima personal. La primera vez que escuché/vi en una grabación a esta mezzosoprano fue en una “Aida” mítica en el Metropolitan Opera House(Plácido Domingo, Aprile Millo, Sherrill Milnes, Dolora Zajick).Aunque luego no he contado con muchas más versiones operísticas con D.Zajick, su imponente Amneris sigue en mi recuerdo y colocándola entre las grandes mezzosopranos, a la par con Fiorenza Cossotto.

Nacida en 1952 en Salem, Oregon pero creció en Nevada, donde empezó su carrera operística, primero como miembro del coro de Nevada. Estudió canto y se especializó en la Universidad de Nevada, siguiendo por la Manhattan School of Music y culminándolo con el San Francisco Opera Center y sus programas de formación. De ahí salió su debut como Azucena, en Il trovatore en 1986.

Desde entonces, su carrera ha sido pletórica con grandes éxitos destacando los roles verdianos y en los grandes teatros del mundo, prevaleciendo el Metropolitan Opera House, pero sin olvidar el pronto debut en Milán en 1987. Durante tres décadas ha ido acumulando un repertorio consistente pasando por Verdi, Mascagni,Bellini(mejor indicaríamos la Adalgisa, rol de “Norma”), Cilea, etc. En los últimos tiempos fue incorporando roles más complejos, destacando su entrada como Ortrud en el mundo wagneriano. También destaca su paso por el repertorio ruso desde bien pronto.

Aparte de su carrera operística, destacan otras dos facetas ligadas con su vocación musical:profesora de canto alentando el Instituto de Jovenes Voces Dramáticas y compositora, llegando a mostrar dos de sus trabajos: ““Roads to Zion“, dedicado a Santa Teresa de Ávila y “Birdsong”(y que, ya de paso, nos indica su aprecio por el tema de las aves y la cognitiva ornitológica)

Terminamos esta entrada con los dos clásicos de esta sección. La primera es la invitación a los lectores para que entren en la web oficial de Dolora Zajick, donde podrán saber más de esta mezzosoprano norteamericana. Una segunda invitación a acceder a la web de su Instituto(Institute for Young Dramatic Voices). Siguiendo en su línea formativa muy digna e interesante, os ponemos este vídeo de un masterclass para captar su estilo de enseñanza

Voces magistrales: Roberto Alagna

A veces hay situaciones en el mundo de la ópera que llevan a dar una imagen poco afortunada de un cantante. En el momento de recibir aplausos o silbidos de los que pagan una entrada, hay cantantes que prefieren hacer de tripas, corazón y seguir cantando, olvidar ese presente doloroso;pero también hay otros que deciden salir de la escena indignados. Es lo que sucedió al tenor franco-italiano Roberto Alagna en el Teatro alla Scala de Milán en 2006 y por el que, por cierto, tuvo que dar más de una explicación.Todo ello en una época en la que, además, su relación con Angela Gheorghiu, aún siendo muy productiva, también era problemática para los que lo contrataban.

Pero comencemos por el principio. Nacido en 1963 en Clichy-sous-Bois, es un tenor franco italiano ya que sus padres eran emigrantes sicilianos. Autodidacta, pero con la ayuda del contrabajista Rafael Ruiz, sus orígenes musicales son bastante particulares: cantó en cabarets de joven, influenciado además por la gran película de Enrico Caruso se acercó a la ópera.Ganó un concurso musical Pavarotti en 1988 y debutó como Alfredo Germont en Glyndebourne. Desde ese momento su carrera fue creciendo, acudiendo a los grandes teatros, siendo el rol de tenor en La traviata como uno de sus primeros referentes. En lo personal, su primer bache llegó con el fallecimiento de su primera mujer, con la que tenía un hijo en los primeros años de carrera operística.

Dos años después se casó con la soprano Angela Gheorghiu con la que compartió presencias en los principales teatros pero también varios recitales. Trece años en los que ambos ligaron una relación musical importante. Sin embargo, su carrera atravesó otro mal momento como fue el hecho de descubrir un mal que tenía en la cavidad sinusal en 2007, un tumor que le fue extirpado pero, como comentó en entrevistas, le impedía un buen desarrollo en su ejercicio vocal. Recuperado, volvió con fuerza a los escenarios donde no puede dejar una imagen, en cierto sentido, injusta.

Su repertorio le ha permitido estar en una zona de cantantes cotizados(Verdi, Puccini,parte de repertorio francés,etc), además de una buena discografía que, además de las óperas, incluye recopilatorios de sus grandes papeles. Tiene pendiente en un par de años, así se desprende de varias entrevistas, su estreno en el Festival de Bayreuth con el rol principal en “Lohengrin”.

Terminamos con la visita clásica a su página oficial que aporta, en su apartado de vídeos, en sí interesantes-aunque hay que reconocer que hay que tener un buen nivel de francés-, eso sí, poco actualizados. Eso sí, pulsando sobre el icono de Facebook. El vídeo con el que concluyo la entrada puede que lo hayan visto o no en otras ocasiones. Si no lo han visto, disfrutarán de su interpretación del brindis de “Marina”, de Emilio Arrieta.

Momentos memorables: Cessa di più resistere

La primera versión que cayó en mi mano de “El barbero de Sevilla” me pareció buena hasta que tuve en mi poder otra de Francisco Araiza que contaba con esta aria. Sí, me llamó la atención porque, entre medias, vi la version con Prey, Alva y Teresa Berganza. Es decir, de tres diferentes modos de escuchar esta ópera de Rossini, había una más completa que las otras dos . En cierto sentido, el aria en su parte final es más complejo pero me sorprendía que algunos tenores prefirieran, en su versión grabada en estudio, limitar su papel en la ópera. Esta aria tiene su encanto con la presencia de un personaje que, durante la ópera, ha distado de tener buenos instantes de lucimiento personal. La escena que, por tanto, se corta a veces es importante pues vemos a un conde que se ha mostrado ya ante Rosina e indignado ante Bartolo. Lo único que queda curioso, llamativo, es ver al Conde abrazar y hacer soñar a Rosina con un amor fiel…teniendo en cuenta lo que sucede en el “segundo” libro de Beaumarchais, “Las bodas de Fígaro” cuando la Condesa Almaviva es aquella Rosina ya casada.

Lo primero que nos encontramos es cierta familiaridad de “Cessa di più resistere” con “Nacqui all’affanno” de “La Cenerentola”, del mismo autor. Dicho eso, hay una primera parte como se diría más “majestuosa” pero donde ya comienza el tenor a tener que asumir que su voz es fundamental en este momento a la hora de asumir esos melismas en varias fases antes de llegar al momento cumbre(“Ah, il più lieto, il più felice” donde ya comenzamos a sentir la mencionada similitud con la escena final de “La cenerentola” y donde se termina de lucir el tenor, cuando canta primero siguiendo la línea que llevaba con cierta preocupación por lograr la debida coloratura y, posteriormente, añadirle una cierta destreza nada desdeñable.

Escena: Cessa di più resistere

Cessa di più resistere,
di più resistere,
non cimentar
mio sdegno.
Spezzato è il gioco indegno
di tanta crudeltà.
Della beltà dolente,
d’un innocente amore
l’avaro tuo furore più
non trionferà!

E tu, infelice vittima
d’un reo poter tiranno,
sottratta al giogo barbaro,
cangia in piacer
l’affanno
e in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà,
in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà!

Cari amici…

CORO
Non temete, non temete!

CONTE
Questo nodo…

CORO
Non si scioglie, non si scioglie,
sempre a lei vi stringerà!

CONTE
Ah, il più lieto, il più felice
è il mio cor
de’ cori amanti!
Non fuggite, o lieti istanti
della mia felicità!

CORO
Annodar due cori amanti
è piacer che egual non ha.

Voces magistrales: Daniela Dessì

El pasado sábado 20 se anunciaba el triste fallecimiento de Daniela Dessì, la soprano genovesa que se había hecho un nombre y un prestigio entre los aficionados a la ópera. Era admirable como llevaba la relación profesional-afectiva con el tenor Fabio Armiliato. Fruto de ello encontramos gran cantidad de recitales y representaciones en las que ambos fueron protagonistas.

Nacida en Génova en 1957, estudió canto y piano en el Conservatorio “Arrigo Boito” de Parma y se especializó en canto de cámara en Siena. En 1980 debutó en la ópera con “La serva padrona”, de Pergolesi. Finalista en un concurso de nuevas voces llevado a cabo por la RAI, su camino despegó desde ese momento.

Desde comienzos de los años 80 hasta la actualidad fue creciendo su nivel de trabajo, reclamada en los mejores teatros y por los directores de más prestigio destacando, por encima de todos, su trabajo con Riccardo Muti en la Scala de Milán.Pero fueron bastantes las representaciones de gran mérito(por ejemplo, representar en una noche los tres papeles de soprano de Il trittico), sus notables presencias sobre el escenario. Su muerte nos deja esa duda sobre cuál hubiera sido el devenir musical e interpretativo de Daniela Dessì, de la que se ha valorado su capacidad de “actriz” sin dejar de tener en cuenta su voz y su fuerte personalidad.

Su repertorio fue extenso, cerca de setenta personajes aunque pudo interpretar esos grandes roles famosos(Verdi, Puccini, Donizetti, Rossini, Bellini, los personajes de las tres óperas de Mozart con colaboración con Da Ponte). La discografía nos deja un buen repertorio de grandes interpretaciones, en buena parte con la colaboración de su marido desde 2000, Fabio Armiliato. Igualmente, se cuenta con la posibilidad de recordar sus intervenciones a través de las múltiples versiones en diferentes formatos audiovisuales.

Dejamos esta entrada con dos clásicos para que la gente pueda saber algo más de esta gran soprano. Por un lado, vemos su página oficial que permite saber más cosas como su biografía, discografía y la muy recomendable sección de vídeo y audio; por otro lado, una entrevista que se le realizó muy en plan “skype“(al menos, esa es la impresión por esa cámara fija).Por último, dejamos el que fue su gran papel, el que siempre le gustó cantar: Tosca.