Voces memorables: Rosalind Plowright

Una vez más, lo reconozco, vuelvo a mis recuerdos de mi pasado como aficionado a la ópera para comentar algo sobre algún cantante determinado. Rosalind Plowright fue la primera “Leonora” que vi y escuché, el personaje de “Il trovatore”.

Nacida en 1949 en Worksop y estudió para su carrera musical en el Royal Northern College en Manchester y al London Opera Center, siendo el Festival de Glyndebourne(mediante un sistema de “tour“) donde comenzó su recorrido como cantante de ópera, siendo Ágata en “Der Freischütz“, de Carl. M. von Weber en 1975. Durante sus primeros años se fue haciendo un nombre por su país, destacand su paso por la English National Opera(ENO).

En 1980 ya empezó, a través de su éxito en Maria Estuardo, de Donizetti, su recorrido internacional que la llevó a cantar en los grandes teatros europeos, su debut en Estados Unidos en un concierto junto a José Carreras, grabar determinadas versiones aclamadas como Il trovatore con Plácido Domingo. Su carrera viró en 1999 cuando pasó a interpretar papeles de mezzosoprano, cuando había cumplido cincuenta años. Debutó en esa nueva etapa con el rol de Amneris.Curiosamente, su debut en el Metropolitan Opera House llegó en esta nueva etapa( Jenufa, de L. Janacek.) Aparte de su recorrido de cantante de ópera, destaca sus presencias en televisión o el peculiar oratorio “Not the Messiah-He is a very naughty boy”, basado en “La vida de Brian”, aparte de colaboración en alguna que otra serie.

Su repertorio tiene la extensión que puede tener cuando se pasa de interpretar los roles de soprano a los de mezzosoprano, como ocurrió a partir de 1999.El repertorio que consta en su web oficial y que abarca unos pocos roles pero variados entre los que destaca Amneris(Aida-Verdi), la Zia Principessa( “Suor Angelica”-Puccini), Fricka(Das Rheingold y Die Walküre-Wagner), Klyemnestra(Elektra-R:Strauss) o la “principessa” ( Adriana Lecouvreur-Cilea), entre otros. De su época de soprano, queda la mencionada Leonora de Il trovatore, Norma(Bellini), Isabel de Valois en Don Carlos(G.Verdi), Aida, Tosca.., Donna Anna(Don Giovanni-Mozart) o una sintomática Abigaille, en Nabucco.

Terminamos esta entrada dedicada a esta gran cantante de ópera con dos clásicos:la invitación a entrar en su página web, donde podrá conocer más sobre la persona y la voz, y verla participar en un punto clave como es la formación de jóvenes valores. Como ella indica, el paso que ha tenido de mezzo a soprano y volver con el tiempo a mezzo requiere de un cuidado en el proceso. En sí, es una masterclass donde va explicando aspectos a corregir.

Voces magistrales: Jonas Kaufmann

Nacido en 1969 en Munich, la carrera musical de Jonas Kaufmann tuvo dos fases. La primera le apuntaba al piano y cantando en un coro pero la importante, la que nos lleva aquí, ocurrió en 1989 cuando entró en la Hochschule für Musik und Theater München. Durante su periplo de estudiante pudo interpretar algunos roles como el “Caramello”, personaje de “Eine Nacht in Venedig” de Johann Strauss II o Tamino en la “Die Zauberflöte, como así consta en la biografía del tenor. En 1994 terminó su preparación pero no fue definitva. Justamente poco después, tuvo una crisis vocal que supuso encontrar la ayuda de Michael Rhodes, un barítono que le ayudó a todos los niveles.


Durante estas dos décadas ha ido debutando en los diferentes teatros dejando su tarjeta de visita e incorporando con éxitos diferentes roles. Primero, en diferentes teatros alemanes y también Austria(Salzburgo-1999- y Viena en 2006), luego en ciudades importantes europeas y americanas. A destacar su debut en el Met en 2006 como Alfredo Germont(La traviata), Royal Opera House en Londres en 2004 o su primera aparición como Lohengrin en el famoso festival wagneriano de Bayreuth(2010).


El repertorio de Jonas Kaufmann abarca desde Verdi,Wagner, Puccini, verismo. Puede afrontar los roles mayoritarios de tenor dramático. Se le ha criticado, sin embargo, una cierta sensación de tenor muy “comercial”, no sólo por querer abarcar el mayor número de roles “top”(Verdi, Puccini), algunos quizás poco positivos para su voz.Aunque se encamina también a los lieder, está pasando un mal año 2016 debiendo anular varios conciertos y representaciones. Cuenta además con una buena discografía a la que ha sumado repertorios dentro y fuera del tema operístico.

Forma parte Jonas Kaufmann de una generación de cantantes que representan, por su edad, el presente y el futuro próximo(Alagna, Gheorghiu, Netrebko, Florez, Villazón, Camarena, Garanca…) en el escalafón de los grandes de la lírica.

Terminamos esta entrada con la clásica mención a su página web oficial donde podrán ver más sobre este tenor alemán. El vídeo con el que acabamos ocurrió en abril de este año, debido a un problema que aconteció con Angela Gheorghiu y que fue famoso por su “Non abbiamo soprano“, tras cantar la célebre aria “E lucevan le stelle” en Tosca, debido a la tardanza en aparecer por parte de la cantante rumana que, según ella, perdió el “tempo” ya que esperaba aplausos en el bis y pensaba que le daba tiempo a ir al camerino(¿?). Sin duda, fue una anécdota.

Voces magistrales: Dolora Zajick

Una vez más, quiero recurrir a los recuerdos de mis primeros días como aficionado a la ópera para tratar esta entrada con algo de estima personal. La primera vez que escuché/vi en una grabación a esta mezzosoprano fue en una “Aida” mítica en el Metropolitan Opera House(Plácido Domingo, Aprile Millo, Sherrill Milnes, Dolora Zajick).Aunque luego no he contado con muchas más versiones operísticas con D.Zajick, su imponente Amneris sigue en mi recuerdo y colocándola entre las grandes mezzosopranos, a la par con Fiorenza Cossotto.

Nacida en 1952 en Salem, Oregon pero creció en Nevada, donde empezó su carrera operística, primero como miembro del coro de Nevada. Estudió canto y se especializó en la Universidad de Nevada, siguiendo por la Manhattan School of Music y culminándolo con el San Francisco Opera Center y sus programas de formación. De ahí salió su debut como Azucena, en Il trovatore en 1986.

Desde entonces, su carrera ha sido pletórica con grandes éxitos destacando los roles verdianos y en los grandes teatros del mundo, prevaleciendo el Metropolitan Opera House, pero sin olvidar el pronto debut en Milán en 1987. Durante tres décadas ha ido acumulando un repertorio consistente pasando por Verdi, Mascagni,Bellini(mejor indicaríamos la Adalgisa, rol de “Norma”), Cilea, etc. En los últimos tiempos fue incorporando roles más complejos, destacando su entrada como Ortrud en el mundo wagneriano. También destaca su paso por el repertorio ruso desde bien pronto.

Aparte de su carrera operística, destacan otras dos facetas ligadas con su vocación musical:profesora de canto alentando el Instituto de Jovenes Voces Dramáticas y compositora, llegando a mostrar dos de sus trabajos: ““Roads to Zion“, dedicado a Santa Teresa de Ávila y “Birdsong”(y que, ya de paso, nos indica su aprecio por el tema de las aves y la cognitiva ornitológica)

Terminamos esta entrada con los dos clásicos de esta sección. La primera es la invitación a los lectores para que entren en la web oficial de Dolora Zajick, donde podrán saber más de esta mezzosoprano norteamericana. Una segunda invitación a acceder a la web de su Instituto(Institute for Young Dramatic Voices). Siguiendo en su línea formativa muy digna e interesante, os ponemos este vídeo de un masterclass para captar su estilo de enseñanza

Voces magistrales: Roberto Alagna

A veces hay situaciones en el mundo de la ópera que llevan a dar una imagen poco afortunada de un cantante. En el momento de recibir aplausos o silbidos de los que pagan una entrada, hay cantantes que prefieren hacer de tripas, corazón y seguir cantando, olvidar ese presente doloroso;pero también hay otros que deciden salir de la escena indignados. Es lo que sucedió al tenor franco-italiano Roberto Alagna en el Teatro alla Scala de Milán en 2006 y por el que, por cierto, tuvo que dar más de una explicación.Todo ello en una época en la que, además, su relación con Angela Gheorghiu, aún siendo muy productiva, también era problemática para los que lo contrataban.

Pero comencemos por el principio. Nacido en 1963 en Clichy-sous-Bois, es un tenor franco italiano ya que sus padres eran emigrantes sicilianos. Autodidacta, pero con la ayuda del contrabajista Rafael Ruiz, sus orígenes musicales son bastante particulares: cantó en cabarets de joven, influenciado además por la gran película de Enrico Caruso se acercó a la ópera.Ganó un concurso musical Pavarotti en 1988 y debutó como Alfredo Germont en Glyndebourne. Desde ese momento su carrera fue creciendo, acudiendo a los grandes teatros, siendo el rol de tenor en La traviata como uno de sus primeros referentes. En lo personal, su primer bache llegó con el fallecimiento de su primera mujer, con la que tenía un hijo en los primeros años de carrera operística.

Dos años después se casó con la soprano Angela Gheorghiu con la que compartió presencias en los principales teatros pero también varios recitales. Trece años en los que ambos ligaron una relación musical importante. Sin embargo, su carrera atravesó otro mal momento como fue el hecho de descubrir un mal que tenía en la cavidad sinusal en 2007, un tumor que le fue extirpado pero, como comentó en entrevistas, le impedía un buen desarrollo en su ejercicio vocal. Recuperado, volvió con fuerza a los escenarios donde no puede dejar una imagen, en cierto sentido, injusta.

Su repertorio le ha permitido estar en una zona de cantantes cotizados(Verdi, Puccini,parte de repertorio francés,etc), además de una buena discografía que, además de las óperas, incluye recopilatorios de sus grandes papeles. Tiene pendiente en un par de años, así se desprende de varias entrevistas, su estreno en el Festival de Bayreuth con el rol principal en “Lohengrin”.

Terminamos con la visita clásica a su página oficial que aporta, en su apartado de vídeos, en sí interesantes-aunque hay que reconocer que hay que tener un buen nivel de francés-, eso sí, poco actualizados. Eso sí, pulsando sobre el icono de Facebook. El vídeo con el que concluyo la entrada puede que lo hayan visto o no en otras ocasiones. Si no lo han visto, disfrutarán de su interpretación del brindis de “Marina”, de Emilio Arrieta.

Momentos memorables: Cessa di più resistere

La primera versión que cayó en mi mano de “El barbero de Sevilla” me pareció buena hasta que tuve en mi poder otra de Francisco Araiza que contaba con esta aria. Sí, me llamó la atención porque, entre medias, vi la version con Prey, Alva y Teresa Berganza. Es decir, de tres diferentes modos de escuchar esta ópera de Rossini, había una más completa que las otras dos . En cierto sentido, el aria en su parte final es más complejo pero me sorprendía que algunos tenores prefirieran, en su versión grabada en estudio, limitar su papel en la ópera. Esta aria tiene su encanto con la presencia de un personaje que, durante la ópera, ha distado de tener buenos instantes de lucimiento personal. La escena que, por tanto, se corta a veces es importante pues vemos a un conde que se ha mostrado ya ante Rosina e indignado ante Bartolo. Lo único que queda curioso, llamativo, es ver al Conde abrazar y hacer soñar a Rosina con un amor fiel…teniendo en cuenta lo que sucede en el “segundo” libro de Beaumarchais, “Las bodas de Fígaro” cuando la Condesa Almaviva es aquella Rosina ya casada.

Lo primero que nos encontramos es cierta familiaridad de “Cessa di più resistere” con “Nacqui all’affanno” de “La Cenerentola”, del mismo autor. Dicho eso, hay una primera parte como se diría más “majestuosa” pero donde ya comienza el tenor a tener que asumir que su voz es fundamental en este momento a la hora de asumir esos melismas en varias fases antes de llegar al momento cumbre(“Ah, il più lieto, il più felice” donde ya comenzamos a sentir la mencionada similitud con la escena final de “La cenerentola” y donde se termina de lucir el tenor, cuando canta primero siguiendo la línea que llevaba con cierta preocupación por lograr la debida coloratura y, posteriormente, añadirle una cierta destreza nada desdeñable.

Escena: Cessa di più resistere

Cessa di più resistere,
di più resistere,
non cimentar
mio sdegno.
Spezzato è il gioco indegno
di tanta crudeltà.
Della beltà dolente,
d’un innocente amore
l’avaro tuo furore più
non trionferà!

E tu, infelice vittima
d’un reo poter tiranno,
sottratta al giogo barbaro,
cangia in piacer
l’affanno
e in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà,
in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà!

Cari amici…

CORO
Non temete, non temete!

CONTE
Questo nodo…

CORO
Non si scioglie, non si scioglie,
sempre a lei vi stringerà!

CONTE
Ah, il più lieto, il più felice
è il mio cor
de’ cori amanti!
Non fuggite, o lieti istanti
della mia felicità!

CORO
Annodar due cori amanti
è piacer che egual non ha.

Voces magistrales: Daniela Dessì

El pasado sábado 20 se anunciaba el triste fallecimiento de Daniela Dessì, la soprano genovesa que se había hecho un nombre y un prestigio entre los aficionados a la ópera. Era admirable como llevaba la relación profesional-afectiva con el tenor Fabio Armiliato. Fruto de ello encontramos gran cantidad de recitales y representaciones en las que ambos fueron protagonistas.

Nacida en Génova en 1957, estudió canto y piano en el Conservatorio “Arrigo Boito” de Parma y se especializó en canto de cámara en Siena. En 1980 debutó en la ópera con “La serva padrona”, de Pergolesi. Finalista en un concurso de nuevas voces llevado a cabo por la RAI, su camino despegó desde ese momento.

Desde comienzos de los años 80 hasta la actualidad fue creciendo su nivel de trabajo, reclamada en los mejores teatros y por los directores de más prestigio destacando, por encima de todos, su trabajo con Riccardo Muti en la Scala de Milán.Pero fueron bastantes las representaciones de gran mérito(por ejemplo, representar en una noche los tres papeles de soprano de Il trittico), sus notables presencias sobre el escenario. Su muerte nos deja esa duda sobre cuál hubiera sido el devenir musical e interpretativo de Daniela Dessì, de la que se ha valorado su capacidad de “actriz” sin dejar de tener en cuenta su voz y su fuerte personalidad.

Su repertorio fue extenso, cerca de setenta personajes aunque pudo interpretar esos grandes roles famosos(Verdi, Puccini, Donizetti, Rossini, Bellini, los personajes de las tres óperas de Mozart con colaboración con Da Ponte). La discografía nos deja un buen repertorio de grandes interpretaciones, en buena parte con la colaboración de su marido desde 2000, Fabio Armiliato. Igualmente, se cuenta con la posibilidad de recordar sus intervenciones a través de las múltiples versiones en diferentes formatos audiovisuales.

Dejamos esta entrada con dos clásicos para que la gente pueda saber algo más de esta gran soprano. Por un lado, vemos su página oficial que permite saber más cosas como su biografía, discografía y la muy recomendable sección de vídeo y audio; por otro lado, una entrevista que se le realizó muy en plan “skype“(al menos, esa es la impresión por esa cámara fija).Por último, dejamos el que fue su gran papel, el que siempre le gustó cantar: Tosca.

Voces magistrales: Dimitri Hvorotovsky

Con el prestigio ganado por el paso de los años, tuvo que frenar, el año pasado, su carrera para ser tratado de un tumor cerebral del que se puede decir afortunadamente que pudo salir bien. Durante tres meses estuvo fuera del mundo lírico hasta que, a finales de septiembre, aparecía en el Metropolitan con la ópera “Il trovatore”.

Nacido en 1962, forma parte de esa generación de cantantes que están en lo mejor de su etapa lírica(Terfel, Alagna, Gheorghiu, Carlos Álvarez,Guleghina, Ramón Vargas…). En ese punto en el que la voz y la veteranía sobre los escenarios se unen. Estudió en su Krasnoyarsk y se hizo un nombre cuando venció en un concurso (Premio estatal Glinka) y en Toulouse, aunque su nombre se hizo internacional cuando ganó a Bryn Terfel el BBC Cardiff “Singer of the World” en 1989.

Su carrera internacional despuntó rápido y con un rol clave como el Eugueni Oneguin de Tchaikovski, aunque su debut en Niza llegó con “La dama de picas”, del mismo compositor.Entre 1990 y 1995(primera intervención en el “Met”) fue apareciendo en cada uno de los grandes teatros(Fenice, Scala, Covent Garden,Berlín, Viena,etc). A lo largo de estos años ha seguido una evolución donde destaca su voz grave, quizás más cercana a la del bajo.

Su repertorio abarca entre otros, dos componentes claros: Verdi y Tchaikovsky. Del compositor de Le Roncole ha cogido algunos de los papeles emblemáticos(Conde de Luna,marqués de Posa, Rigoletto,Renato, Giorgio Germont,Simón Boccanegra…). También Mozart es uno de los compositores que ha llegado interpretar pero la figura de Verdi es importante para explicar el éxito internacional de Hvorotovsky y que, a su vez, le ha permitido ser el “embajador” de la música rusa-aunque ahí habrá que tener en cuenta también a Anna Netrebko- en los grandes teatros de ópera.

Terminamos esta entrada con dos clásicos:uno es la recomendación para que accedan a su página oficial donde podrán disfrutar, entre otras cosas de varios vídeos de recitales y representaciones; la otra idea es mostrarles la faceta de Hvorostovsky con la música rusa popular. Una de las más conocidas es la de “Ojos negros”(??? ??????), aparte de una serie de recitales que realizó, desde 2003 sobre canciones de tipo bélico, bajo el nombre de “¿Dónde estáis, mis hermanos?”.

Voces magistrales: Agnes Baltsa

Siempre que se puede, quiero dejar un breve comienzo personal sobre un cantante, un fragmento o la historia de una ópera. En este caso, Agnes Baltsa fue la primera “Carmen” que escuché.Aquella versión con José Carreras y José Van Dam, bajo la dirección de Herbert von Karajan.En ese momento, es cuando supe(y bien pronto,porque fue una de las primeras óperas que escuché) que había una mezzosoprano que tenía esa voz tan personal y de presencia notable.

Agnes Baltsa, mezzosoprano griega, nace en 1944 en la isla de Leukas. Con apenas seis años se decantó por el piano pero su camino hacia el canto no tardaría en llegar y fue en 1958, cuando estudió en Atenas, en el conservatorio nacional, donde se graduó con 21 años. Su siguiente paso ya sería Munich, con una beca de la fundación Maria Callas, además de Francfort posteriormente.

Dos directores forman parte de la historia de Agnes Baltsa: Christoph von Dohnanyi, quién la escuchó en el debut en Francfort en el rol de Cherubino en “Las bodas de Fígaro” y, sobre todo, Herbert von Karajan, con el que consiguió ser habitual en el festival de Salzburgo. Fue nombrada en 1980 como “Kammersängerin” en Viena. Su amplio recorrido a lo largo de estos años ha sido producto de una buena gestión de la voz de la cantante, declinando papeles en determinados momentos y asumiéndolos posteriormente.

Aunque tiene un amplio repertorio en el que destacan los roles belcantistas y mozartianos, hay un rol que destaca por encima de todos. Ese es, sin duda, “Carmen”. Un papel en el que se ha encarnado en numerosas ocasiones y que encontró, en José Carreras, el mejor Don José. Tampoco no se debe olvidar sus interpretaciones de Richard Strauss(desde el Octavian de “El caballero de la rosa” hasta Elektra, uno de los últimos papeles interpretados).Tampoco se olvida de la música sacra y la popular griega.


De su discografía y videoteca destaca, como dijimos su rol de Carmen pero no hace olvidar otros tantas grabaciones de ópera como recopilatorios.Aparte de sus roles operísticos, recitales destaco una intervención en el cine. Era una película llamada “Duett“,en 1992, donde ella lleva a cabo el papel de una cantante de ópera. Al igual que Maria Callas con Medea, Baltsa probó en el cine normal.

Voces magistrales: Philippe Jaroussky

Creo que esta sección debía de abrir a un tipo de voz que, para el iniciado en la ópera, le puede llamar la atención y que es la del “contratenor”, una voz aguda pero en la que prevalece más la técnica de resonancia de la cabeza mucho más que el registro de pecho. Hablar de falsete, a mi parecer, sería incluso duro e injusto porque ese tipo de voz puede aparecer en un momento determinado y crear un atmósfera extraña a poco que suene mal(un ejemplo es el esfuerzo en el “Credeasi misera” de “I Puritani” y que, para muchos tenores es un riesgo que no sale bien)pero esta voz requiere alcanzar un registro determinado y, a su vez, contar con una buena técnica que permita desplegar una voz clara. Aunque no se les puede asimilar al 100% con los famosos “castrati” de la época barroca, lo cierto es que su tipo de voz les permite abarcar determinados roles que cantaban los castrati y que, por supuesto, hace que determinadas óperas puedan ser interpretadas o grabadas para no perderse en el remoto pasado. Entre los grandes contratenores, destaca Philippe Jaroussky.

Nacido en 1978, su vocación musical le había llevado en un principio por el aprendizaje para la interpretación con el violín y piano, aparte de armonía y contrapunto.Con 18 años y un concierto de música barroca con la voz del contratenor Fabrice de Falco, su destino viró hacia el canto. El hecho de poder cantar en ese registro de contratenor le llevó a encaminar los estudios en esa línea.

Debutó en 1999, con 21 años, en Royaumont con el rol de Ismael en el oratorio “Il Sedecia, Re di Gerusaleme”, de Scarlatti. Su evolución musical le llevó también a crear el “Ensemble Artaserse”. Hasta la actualidad ha estado cantando, grabando a excepción un período sabático durante 2013 para poder dar descanso a una voz que él considera que tiene fecha de caducidad y es que un registro, el de contratenor, de cierta exigencia pero que él asume que, cuando no se sienta cómodo, seguirá en la música en otras facetas.

Sus interpretaciones dentro de la música barroca han hecho que la inmensa mayoría de su discografía verse en óperas de Haendel, Vivaldi, Monteverdi, Bassani, Scarlatti. Aparte, cuenta con las recopilaciones e intervenciones en obras tales como el réquiem de Fauré o el “Stabat Mater” de Pergolesi. Aparte, hay que destacar los recitales que lleva a cabo, destacando los que realiza como “padrino” de IRIS, una asociación sobre la deficiencia inmunitaria primitiva.

Terminamos la entrada dedicada a este gran contratenor francés accediendo a su página oficial donde podrán saber algo más.Además, os pongo aquí un enlace vía IVOOX de un masterclass que se emitió en el programa “Voz y salud” de DO FA Radio con la soprano Ana Luisa Espinosa como presentadora.

Voces magistrales: Beverly Sills

Beverly Sills fue llamada la “Reina de la Ópera Americana”. Tuvo una vida muy intensa: una carrera anterior a la ópera, tres décadas de ópera pero, en la que se dedicó también a otro tipo de actuaciones(por ejemplo, se destaca un par de actuaciones conjuntas con la actriz Carol Burnett en 1976)e, incluso, ejerció varios cargos hasta que el cáncer de pulmón acabó con su vida con 78 años y un cariño ganado a pulso.

Nacida en 1929 como Belle Miriam Silverman, adoptó su nombre artístico de “Beverly Sills” tan pronto como comenzó su fulgurante carrera artística. Y es que, de pequeña,ya estaba en los escenarios o apareciendo en películas. Aprendió canto con Estelle Liebling, aunque también habría que tener en mente a Bamboschek, por entonces, director de la Philadelphia Opera Company cuando la cantante dio el salto a la ópera.

Durante buena parte de la década de los cuarenta se dedicó a la opereta pero llegó un momento, en 1946, en la que se pensó en dar el paso a la ópera.En 1951 llegó su debut como Frasquita en la ópera “Carmen”, de Georges Bizet.Desde ese momento, comenzó su carrera en el mundo de la ópera. Tras varios éxitos durante varios teatros estadounidenses, apareció en Nueva York en 1955 como Rosalinda en la obra “El murciélago”.Hasta mediados-finales de los sesenta apenas se había movido del continente americano y, en ese momento, ya era contratada en Europa: Colonia,Viena,Milán, Londres, París.Curiosamente, su primera interpretación en el Metropolitan llegó en 1975, casi 25 años después de debutar.

Estuvo actuando hasta comienzos de los 80, siendo Adele, de “El murciélago” su última puesta en escena. Después, unas pocas galas más con apenas cincuenta años(si bien, llevaba cuatro décadas en el espectáculo).Por una parte, su lucha contra un cáncer que tuvo en 1974 y del que fue operada, sumado a los problemas que tuvieron sus hijos hizo que se apartara del canto bien pronto. Por cierto, también ayudó en labores solidarias, destacando una fundación para tratar las enfermedades y defectos de nacimiento.

Después de eso, ejerció como directora de la New York City Opera(1979-1989), del Lincoln Center(1994-2002) y del Metropolitan desde 2002 hasta 2005.

Su repertorio se decantó, en buena parte, por el bel canto, por sus cualidades.Pero también cantó roles de Mozart, Strauss, Puccini y, en menor grado, Verdi(si bien, la Violetta de La Traviata fue uno de los roles que más le acompañaron) o Wagner.De los roles que interpretó, destacó “Roberto Devereux”, de Gaetano Donizetti, del que consideraba que el rol de Elisabeth I le acortaba su carrera, por su exigencia, pero que no olvidaba la primera noche que la interpretó. De Carmen, aunque la cantó poco, asumió tres roles:Frasquita(1951), Micaela(1952-1958 y Carmen(1956). Eso si, una discografía poco abundante.

Terminamos esta entrada con la web oficial de la cantante y que actúa como un portal-homenaje a la persona y a la cantante. Es de las pocas que he visto completas y que recomiendo ver y disfrutar, en especial esta página de “rarezas” en el que se ve, entre otras, una intervención musical con 8 años. Como último vídeo, una interpretación alejada de la ópera, pues Beverly Sills también se decantó por otros estilos antes y durante su carrera operística.