Atril de honor: Carlo Maria Giulini

La primera versión discográfica de una ópera que llegó a mi casa llevaba su sello. Era el célebre “Rigoletto” con Piero Cappuccilli, Plácido Domingo e Ileana Cotrubas en los papeles principales. Luego las diferentes óperas que iban llegando venían “firmadas” por otros directores de orquesta(mayoritariamente, Riccardo Muti, Giuseppe Sinopoli o Tullio Serafin) pero ello hace que también merece su hueco por aquí.

Nacido en Barletta en 1915, su vocación musical fue temprana. Estudió viola y dirección en la mítica Accademia Nazionale di Santa Cecilia, en la capital italiana. Superó las pruebas, formando parte de su orquesta y actuando bajo la batuta de algunos de los mejores directores. Aunque consiguió ganar un premio por dirección de orquesta, la II Guerra Mundial supuso su alistamiento en el ejercito italiano, en el que desquició a sus mandos por su pacifismo. En 1943 se escondió para no luchar con los alemanes durante casi un año. Liberada Italia,pudo dirigir la orquesta en el primer concierto tras la confrontacióin bélica.Durante esos primeros años, sus primeros trabajos estuvieron en “RAI Orchestra”, de la que fue director musical a partir de 1946.

Su debut en un foso, llegó en Bérgamo con “La traviata”, en 1950. Fue recomendado por Toscanini para estar formar parte del Teatro alla Scala.Su primera intervención llegó de la mano de Manuel de Falla y su “La vida breve”. Desde 1953 hasta 1956 estuvo en la dirección musical del templo milanés. En las islas británicas, debutó en Glyndebourne en 1955. También en 1955 dio el salto a Estados Unidos, donde dirigió la Chicago Symphony Orchestra(como director invitado, actuando hasta 1978).En esa época se van concretando algunos de sus trabajos en Londres o Viena o, casi al final de su carrera, Los Ángeles(la orquesta filarmónica). A partir de 1982 redujo sus trabajos al sufrir su mujer una invalidez.En 1998, dejó la batuta y siguió con labores de enseñanza en Fiesole. Murió en 2005, una década después de quedarse viudo.

Aparte de su discografía, donde ganó incluso determinados premios, destaca una historia en su vida. Entre 1968 y 1982 renunció a la faceta de la dirección de óperas tras varios conflictos ocasionados con las producciones y que ahora están tan en boga. Acabó enfadado con un Don Giovanni en Edimburgo por la decoración planteada, luego aumentado con la dirección de “Las bodas de Fígaro” en Roma y que le hizo decir basta. Se decía que sus mayores motivos de queja estaban relacionados con los pocos ensayos, directores musicales obtusos y cantantes más interesados en su propia carrera discográfica que en el trabajo. En 1982, regresó a la ópera con la verdiana “Falstaff”, con la filarmónica de la ciudad californiana.

Terminamos esta entrada con un clásico que, en el caso de la sección de “Atril de honor” es un vídeo en el que podemos observar al director de orquesta a la hora de ensayar una obra, las indicaciones que da y que los músicos se vayan a inspirar. Una imagen más real que la hermética que se suele ver en los conciertos.

Atril de honor: Erich Leinsdorf

Estamos, en esta ocasión, con un director de orquesta que, en su infancia, debió de huir de Austria por los acontecimientos que se dieron con el ascenso al poder de Adolf Hitler en Alemania. De orígenes judíos, Erich Leinsdorf y familia acabaron cruzando el Atlántico para llevar allí su vida.

Nacido en 1912, su vocación por la música desde pequeño le llevó a aprender a interpretar con un violoncelo, composición y piano, llegando a ser acompañante de cantantes. Estudió dirección de orquesta en el Mozarteum de Salzburgo y también en Viena. Estuvo de asistente de un grande como Toscanini en el Festival de Salzburgo.

La mencionada llegada al poder de Hitler y su preocupación por ser perseguido le llevó, afortunadamente con unos serios fundamentos musicales, a Estados Unidos, donde llegó como director asistente al Metropolitan neoyorquino.Durante tres años estuvo al cargo pero la Orquesta de Cleveland pero sus obligaciones con el ejército norteamericano(fue nacionalizado en 1942) impidieron mayor presencia del director, no siendo renovado.Entre 1947 y 1955 estuvo en la Rochester Philarmonic Orchestra-no sin ganarse unos cuantos enemigos- y en la New York City Opera. Durante siete años estuvo en la Boston Symphony Orchestra(1962-1969).

De la época de Boston llegaron varias de sus grabaciones con RCA. Durante cerca de dos décadas fue dirigiendo orquestas como invitado, incluyendo un paso de dos años por Cleveland(1982-1984) o su salida de Israel días previos a la Guerra de los Seis días. Tuvo la oportunidad de dirigir en toda una institución operística como es el Festival de Bayreuth.

Terminamos una vez más, en el caso del director de orquesta, con un vídeo que nos muestra su faceta de dirección durante los ensayos, donde explica con aparente tranquilidad las mejoras que considera idóneas en la interpretación de la obra. También recordamos aquí su intervención un 22 de noviembre de 1963 en Boston, cuando anunció el asesinato de John Fitzgerald Kennedy y su anuncio de interpretar la marcha funeraria,en la tercera sinfonía de Beethoven.

Atril de honor: Tullio Serafin

Como he hecho en otras ocasiones, recuerdo que mi primer recuerdo de una grabación con Tullio Serafin llegó en los primeros años como aficionado a la ópera. Era una versión memorable de “La forza del destino” con Richard Tucker, Maria Callas y Carlo Tagliabue en los roles principales.Gracias a un documental visionado poco después, supe que hubo una relación profesional muy estrecha entre Maria Callas y Tullio Serafin, hasta el punto de ser el director quién ayudó a la soprano en sus primeros pasos en la lírica. Junto con Arturo Toscanini, comparten una época gloriosa entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Es más, Tullio Serafin llegó a ser asistente del propio Toscanini en el teatro milanés en 1901 y estar en la orquesta dirigida por el director parmesano.

Nacido en Rottanova di Cavarzere , al sur de Venecia, en 1878, emigró a Milán con 11 años, donde estudió en el Conservatorio que, durante su período de instrucción, se pasó a llevar el nombre de Giuseppe Verdi- con gran enojo del compositor que aún estaba vivo en esa época de muy finales del siglo XIX. ALlí estudió para tocar la viola, el violín además de composición.En 1898, con el seudónimo de Alfio Sulterni, dirigió la orquesta en “L’elisir d’amore”.Cuatro años más tarde ya lo hizo con su propio nombre.

Pasó a ser asistente del propio Toscanini a dirigir en los teatros más importantes del mundo, destacando además, la sucesión en el cargo de director musical de la Scala de Milán. Milán, Londres, Turín,París le vieron dirigir las orquestas . Nueva York y su Met tardaron un poco más en verlo, tras llegar en 1924.Tras una década en la ciudad norteamericana, su siguiente destino sería la Ópera de Roma(1934-1943). Fue el encargado de dirigir la orquesta del teatro milanés en el concierto tras la reconstrucción del teatro, que sufrió las consecuencias de la II Guerra Mundial. El año 1947 supuso el encuentro con Maria Callas para llevarla a Verona a interpretar “La Gioconda”. La relación laboral fue importante, reconociéndolo así la propia soprano, que comenzaba a dar sus primeros pasos fuera de Grecia.
Pero no es sólo Maria Callas. Tullio Serafin, debido a su gran labor desde el atril, llegó a dirigir desde Enrico Caruso(1908) hasta Joan Sutherland(1959), con lo que imaginen la inmensa cantidad de artistas que han estado sobre el escenario con él dirigiendo la orquesta.

Aparte de un repertorio de óperas que alcanza los 250 títulos, dirigiendo cerca de cincuenta estrenos de compositores del siglo XX. También fue muy importante su paso por los estudios de grabación, especialmente de EMI, bajo la dirección de Walter Legge, productor de música.Si bien las grabaciones no son tantas en comparación con otros grandes directores, sí es importante la calidad que tiene.

Terminamos esta entrada con un documento en el que vemos al maestro en los ensayos del verdiano “Falstaff” y del que lamento que su sonido no sea algo mejor. Sin embargo, creo que es un curioso documento que se puede entender con cierta facilidad a pesar de estar en italiano.

Atril de honor: Nikolaus Harnoncourt

Después de tres meses de la despedida con una carta manuscrita, el pasado sábado fallecía Nikolaus Harnoncourt cuando tenía 86 años. Hasta casi el final de su vida estuvo en contacto con su público. Su vida ha estado ligada con una institución, cofundada por él en 1953: el Concentus Music Wien(CMW). UN periplo por la vida que le llevó desde ser chelista a director de orquesta.

Nacido en 1929 en Berlín, su entorno fue lo que llamarían “noble”. Su madre tenía varios títulos nobiliarios aparte de ser nieta del archiduque Johann de Austria-Estiria. Su padre, que también era conde, estudió para ser ingeniero y, producto de su trabajo, nació Nikolaus en la capital alemana. La familia se desplazó a Graz al lograr que el padre un trabajo en Estiria, uno de los estados federados de Austria. El joven Harnoncourt se puso a estudiar el manejo del violonchelo y viola en el Vienna Music Academy.

Durante diecisiete años estuvo en la Wiener Symphoniker(1952-1969) como chelista. A la par, fundó el citado Concentus Music Wien con su mujer,la violinista Alice Hoffelner.Esta agrupación musical tenía una característica particular: estaba compuesta por instrumentos de la época barroca. Hasta 1957 no realizó su debut oficial en el Palacio Schwarzenberg.Desde entonces, la carrera primordial de Nikolaus Harnoncourt estuvo ligada a la evolución de esta agrupación que llegó a la mítica Musikverein vienesa en 1973(el edificio que tiene, entre otras salas, la que se ve en todos los conciertos de año nuevo emitidos por televisión). También visitó los estudios de grabación de Telefunken(la que es, actualmente, Teldec).

En 1970 ya dio el salto del violonchelo al podio de director, debutando en el milanés Teatro alla Scala con la ópera de Monteverdi “Il ritorno d’Ulisse in patria”.Salvo la dirección artística de su “hijo”(el Concentus Music Wien), ha actuado como director invitado de varias orquestas sin más pretensiones que poder mostrar su dirección. La lista sería larga pero destacaría, sobre el resto, ese momento de golpe mediático popular que supuso, en 2001 y 2003, aparecer en el Concierto de Año Nuevo en Viena, destacando que, en 2001, nos mostró la marcha original de 1848 dedicada a Radetzky(https://www.youtube.com/watch?v=m_clP7RmLs4).

Terminamos esta entrada con un ensayo que realizó para un concierto en el que estaba prevista la quinta sinfonía de Beethoven. En el vídeo, se puede ver su faceta de dirección en un ensayo, donde sí se puede ver lo que hace un director de orquesta y el trabajo que se realiza antes de llegar al momento de estar ante el público.También queremos recomendar la página web(sobre su persona. Destaca la carta de despedida que hizo en diciembre de 2015. Su despedida oficial del podium debido a los problemas de salud que le aquejaban.

Atril de honor: Otto Klemperer

Si hay un país que ha dejado un amplio conjunto de artistas a todos los niveles, ese es Alemania. También, por desgracia, el que también ha sufrido por su historia. En el caso de Otto Klemperer, su peor recuerdo tuvo que ser su marcha de su país tras la llegada del partido Nacionalsocialista Obrero al poder(NSDAP) con Adolf Hitler. La acusación por la que fue perseguido Otto Klemperer y su familia era su origen judío. Como habrán leído en otras entradas de esta sección, muchos directores alemanes sufrieron esta situación, otros que tuvieron su favor debieron de pasar por un proceso de “desnazificación”. Desde 1933 emigraron hacia Estados Unidos.

Nacido en 1885, estudió dirección y composición en el Conservatorio de Dr.Hoch en Frankfurt, además de piano.También estudió en el Conservatorio Stern en Berlín. Un año importante para su carrera fue 1905 y el encuentro con Gustav Mahler. La amistad entre ambos le permitió a Klemperer su entrada por la puerta grande,vía recomendación del compositor, en la German Opera en Praga en 1907.

Su carrera fue creciendo en teatros de Alemania: Hamburgo(1910-1912), Barmen(1912-1913), Estrasburgo(1914-1917 en un momento en que esta ciudad sí pertenecía al país teutón y que, tras terminar la I guerra mundial volvió a Francia) , Colonia(1917-1924),Wiesbaden(1924-1927) y Berlín(1927-1931). Desde Estrasburgo comenzaba a llevar adelante temas más importantes que la dirección de orquesta. Así, en Wiesbaden fue director musical del teatro de ópera de la ciudad o dirigió el Kroll Opera en la capital alemana. Fue una época en la que acogió la música nueva que se iba componiendo (Janá?ek,Schönberg o Stravinsky,etc.

Con la llegada al poder del partido de Hitler, se exilió a los Estados Unidos,ya perjudicado por la actuación de los nazis contra su persona y sus bienes. En Estados Unidos, donde se exilió, obtuvo la dirección de la Filarmónica de Los Ángeles entre 1933 y 1939, donde vivió la cara(los éxitos de sus programaciones de música alemana) y la cruz(se le diagnosticó en 1939 un tumor cerebral que le dejó como secuela la paralización de su lado izquierdo. Durante esa época previa se habían dado episodios que le complicaron su carrera musical.

Volvió a Europa tras la II Guerra Mundial.Entre 1947 y 1950 trabajó con la Budapest Opera. También actuó como director invitado con varias orquestas Tras unos problemas con su pasaporte de Estados Unidos, se convirtió en ciudadano alemán.A su vez, también tenía problemas de salud que le llevaron a dirigir sentado en una silla. En 1954 firmó con EMI para dirigir gracias a la Philarmonia de Londres, fundada por Walter Legge.Desde 1959 hasta 1973 fue el principal director de esta orquesta. De sus últimos años destaca su presencia en Israel dos años después de la Guerra de los Seis días, donde llevó adelante la dirección como invitado de la Israeli Broadcasting Authority Symphonic Orchestra. Allí, recibió un pasaporte de Israel. Se retiró en 1971.

Dejó, gracias a su firma con EMI, un buen legado discográfico en el que se destacan los compositores alemanes. Otra faceta menor fue su labor de composición, pero que no tuvo mucho éxito, a pesar de que otras personas han intentado sacar a la luz sus composiciones. Terminamos con un breve vídeo en el que podemos sentirlo.

Atril de honor: Kurt Masur

Si esta sección la iniciamos tras el fallecimiento de Claudio Abbado a comienzos del año pasado, en esta ocasión queremos recordar a un director de orquesta, Kurt Masur, fallecido el pasado sábado en Connecticut a la edad de 88 años. Ya había dejado de dirigir unos años antes cuando la salud le estaba siendo esquiva. Una referencia que lo fue en el atril y fuera de él.

Nacido en Brieg, cuando era Alemania(actualmente, forma parte de Polonia), su camino por la música llegó bien pronto. Su pasión por los instrumentos musicales-entre los que se encuentra el órgano, además del piano o el violoncello-se encontraron con un inconveniente importante como una lesión del meñique. El destino, pues, le llamaba a coger otro camino dentro de la música, el de la dirección de orquesta.Entre 1946 y 1948 pasó por la “Leipziger Mendelssohn Akademie” donde terminó de perfeccionar sus conocimientos musicales. Sus primeros trabajos le llevaron a Halle an der Saale, Erfurt hasta volver a Leipzig. En 1955 y hasta 1958 dirige la Dresdner Philharmoniker, a la que vuelve entre 1967 y 1972 tras Schwerin, la Komischen Oper Berlin y Brasil.

Entre 1970 y 1996 fue Kapellmeister de la Gewandhausorchester, en Leipzig. Insistimos, aparte de Bayreuth, aquí estamos hablando de la tierra natal de Richard Wagner. Después acabó siendo director honorario de la citada orquesta. Durante el período en el que está en Leipzig va a sentir que su vida gira 180º. Admirado por su dirección de orquesta(Premio Nacional de Alemania del Este)y defensor de la figura de Honecker, su vida cambia en 1989 cuando apoyó unas manifestaciones por el arresto de un músico callejero. Afortunadamente para él, el régimen y la propia RDA se extinguieron más pronto de lo debido, porque su destino bien pudo haber sido otro.Ya la parte final de este período ya lo hizo en la actual Alemania tras la reunificación.

Con la Alemania abierta, llegó 1991 y su contratación para dirigir la Orquesta Filarmónica de Nueva York, la que dirigió poco más de una década, en la que resalta haber sido el director de orquesta que dirigió el homenaje a las víctimas del atentado del 11-S. Un período de once años que han sido, generalmente ensalzados. En el año 2000, se convirtió en Director principal de la Orquesta Filarmónica de Londres hasta 2007 y, al mismo tiempo, Director Musical de la Orquesta Nacional de Francia.

Como era de esperar, su repertorio ha tendido hacia la música germánica(Beethoven, Bach, R.Strauss, Brücker,Wagner,Liszt,Brahms,Bruch,Mendelssohn, Schubert, Schumann), centroeuropea(Janá?ek , Dvo?ák) y rusa(Mussorgsky, Prokofiev,Schostakowitsch,Tschaikowski)

Terminamos esta entrada con un “clásico” de los últimos tiempos. Una entrevista que Bruce Deffie le realizó y donde se pueden leer sus planteamientos sobre las grabaciones vs. interpretaciones en vivo, sobre los ensayos, sobre su forma de entender la música y consejos para nuevos directores de orquesta. Traducción

Atril de honor: Colin Davis

En esta sección no podía faltar la presencia de un director de orquesta emblemático como era Sir Colin Davis. Entre sus hitos destaca, por ejemplo, haber sido el primer directors inglés que dirigió en el Festival de Bayreuth. Aunque estuvo dirigiendo en bastantes teatros, su vida estaría ligada a la London Symphony Orchestra, desde su debut en 1959, pasando por los doce años en los que estuvo como director jefe(1995-2007) y cuyo sustituto fue Valery Gergiev. Otra institución intensamente relacionada sería la Orquesta del Royal Opera House, en Londres.

Nacido en Weybridge dentro de una familia en la que la música era importante, su pasión le llevó a estudiar becado en el Royal College of Music como clarinetista. Aunque su decisión de dirigir orquesta se quedó parado porque carecía de estudios de piano que era algo exigido por la institución donde estudiaba. Sin perder el tiempo creó con otros compañeros del Royal College la Kalmar Orchestra e invitado en 1950 por la Chelsea Opera Group.

Un año importante fue 1957, cuando entró en la BBC Scottish Orchestra como asistente de dirección.Dos años después, la crítica lo aplaudía. En 1960 era nombrado director jefe de la Sadler’s Wells Opera, embrión de lo que, en 1974, sería la English National Opera(ENO) y que dejó en 1965. En 1967 fue director jefe de la BBC Symphony Orchestra. En 1970 comenzó la relación con el teatro de la Royal Opera House en el Covent Garden, sucediendo a Sir Georg Solti y donde se mantuvo hasta 1987-aparte de otras colaboraciones con la BBC Symphony Orchestra, Boston Symphony Orchestra, debut en el Metropolitan o en el Festival de Bayreuth- fomentando óperas más allá de las del repertorio popular clásico.

Entre 1983 y 1993 se encargó como director jefe de la Bavarian Radio Symphony Orchestra y asociado a la Dresde Staatskapelle que lo nombró director honorario.Entre 1998 y 2003 fue el principal director invitado de la New York Philarmonic. En esa etapa entre mediados de la década de los noventa y la primera del siglo XXI(1995-2007) estuvo al mando de la London Symphonic Orchestra.

Dejó un gran legado discográfico de más de 300 grabaciones en el que destaca las relacionadas con Phillips, RCA y LSO Lives, una marca creado por la London Symphonic Orchestra durante el tiempo en el que estuvo al mando de la sinfónica londinense. Destacó su trabajo con el repertorio menos conocido. Desde sus tiempos de estudiante, destaca su aprecio por la música de Berlioz. En lo personal, casado en segundas nupcias con Ashraf Naini, estuvieron juntos desde 1964 hasta la muerte de ella en 2010.

Atril de honor: Riccardo Chailly

Riccardo Chailly forma parte de ese grupo “top” de directores que, sin ser mediáticos(por ejemplo, Barenboim, Levine, Georgiev) tienen un papel destacado ante el atril de la orquesta. Nacido en una familia de músicos, contó con la ayuda inestimable de su padre a la hora de comenzar sus pasos por la música, aprendiendo composición. Cuenta, además, con una hermana que se dedicó al arpa(además de compositora y escritora). También pasó por los conservatorios de Perugia, Milán y Roma.Aprendió dirección de orquesta con el director Franco Ferrara. Con veinte años ya era ayudante de dirección de Claudio Abbado en Milán aunque su debut llegó en Chicago con Madama Butterfly. En 1978 ya dirigió en el Teatro alla Scala, un éxito para un milanés como él Prácticamente, en estos años había conseguido dirigir en los mejores teatros del mundo como director invitado.

Junto a sus direcciones de orquesta también están sus irrupciones en lo que ya es un tema más serio como la dirección musical y artística.Entre 1982 y 1989 dirigió la Deutsches Symphony Orchester Berlin mientras que, por esas fechas(1986-1993) se hizo cargo del Teatro Comunale de Bolonia(vamos, Teatro municipal). Contó con el director milanés como director principal, la Real Orquesta del Concertgebouw entre 1988 y 2004 y emérito. Después de Amsterdam, su destino fue Leipzig, como Kapellmeister de la Gewandhausorchester desde 2005 hasta que termine el próximo año. Leipzig no es una ciudad cualquiera, es la ciudad donde nació Richard Wagner. Una vez terminado su periplo en la ciudad alemana, ya está preparado su regreso a Milán a partir de 2017. Entre 1999 y 2005 ya había dirigido la milanesa Orquesta Sinfónica “Giuseppe Verdi” .Otro lugar a destacar será la Orquesta del Festival de Lucerna y que, en su día, fue dulce retiro de Claudio Abbado, aquel director al que ayudó en 1973.

Obviamente, como todo director de orquesta que se precie con cierto caché, destaca su carrera discográfica, ese legado que dejará a posteriores generaciones con sus grabaciones en las que destaca tanto las óperas como el resto de música clásica en la que se destaca la obra de Gustav Mahler, Anton Bruckner, Brahms, Schumann o Edgar Varèse. Firmó un contrato de exclusividad con la firma británica DECCA con la que ha grabado un buen repertorio.

Terminamos esta entrada con los habituales clásicos. Por un lado, la recomendación a la página que Decca le pone en la web oficial del sello discográfico (http://www.deccaclassics.com/en/artist/chailly/biography) donde, como han leído, tiene un contrato en exclusividad. De ese contrato tenemos, además, unos ensayos enriquecedores con Cecilia Bartoli para la representación de “La cenerentola”, de Rossini. También fue llevada a grabación discográfica.

Atril de honor: Karl Böhm

Karl Böhm, director austríaco que tuvo, en cierto sentido, la mala fortuna de encontrarse en ese olimpo de la dirección musical con otro grande como Herbert von Karajan. Al igual que otros directores de la época y de la zona de influencia germánica, el tema del nazismo influyó en su carrera, incluso en lo relativo al tema de la anexión de Austria en 1938. Fue sometido a un proceso de “desnazificación”y reemprendió, en Argentina, su carrera.Con todo, recondujo su carrera y volvió a tener un nombre en el mundo de la música clásica.

Nacido en Graz a finales del siglo XIX(1894) tuvo que dirigir su carrera hacia el mundo de los abogados pero su vocación estaba ahí y acabó, tras obtener el doctorado para satisfacción de su padre, acudiendo al conservatorio de su ciudad natal y, posteriormente, en Viena. Tras unos pocos años de asistente del director, en 1921 logra su primer trabajo de enjundia en la Bayerische Staatsoper. En 1927 ya era director general musical en Darmstatd y su Staatsochester hasta 1931. Después de este cometido, asumió las mismas funciones en Hamburgo entre 1931 y 1934.Entre ese año 1934 y 1943 fue “Kapellmeister” de la emblemática Sächsische Staatsoper Dresden(Semperoper). Es una época que también será la que marque al joven Böhm. En 1933 ya había dirigido en Viena y, en 1938, en Salzburgo pero la política también asume un rol en su vida, siendo partidario de la anexión de Austria a Alemania. En 1943 dirigía la Staatsoper de Viena.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la desnazificación llevó un tiempo. En 1948 dirigió un Don Giovanni en el milanés Teatro alla Scala. Entre 1950 y 1953 su destino fue el Teatro Colón. En 1954 volvió al Staatsoper de Viena. En 1957, de la mano de Rudolf Bing,consiguió debutar en el Metropolitan Opera House donde se convirtió en un referente en lo relacionado con la música y compositores germanos.En 1962-sorprende la tardanza- debutó también en Bayreuth Festival aunque dirigió varias óperas wagnerianas hasta 1970. En esta última década de su vida destaca la relación con la London Symphony Orchestra como director invitado. Falleció en Salzburgo en 1981.

En su repertorio prevalece básicamente lo germánico: Mozart, sobre todo, pero también destacan ,entre otros, tres nombres importantes como son Ludwig van Beethoven, Richard Wagner y Richard Strauss. Con el compositor muniqués mantuvo una estrecha amistad. También se debe destacar la discografía que inició en 1953 y acabó en 1980 donde acentuó sus preferencias musicales en grabaciones que, algunas, se han considerado como históricas.

Terminamos con una entrevista que realizó en 1976 y que tiene interés por sus comentarios de gran interés. También queremos mostrar la faceta del director de orquesta en un ensayo porque es el único momento en el que podemos captar sus indicaciones verbales a la orquesta.

Atril de honor: Arturo Toscanini

Entonces,Toscanini, dejó la batuta y paró a la orquesta para,después, darse la vuelta y dirigirse al público que asistía al estreno mundial de “Turandot” en la Scala de Milán. Era la primera representación de esta ópera que ya contaba con el hecho de ser póstuma. La muerte de Giacomo Puccini dos años antes daba,además, cierta dosis de morbo.Tras la muerte en escena del personaje de Liù, unos pocos compases después, daba fin a la representación en el punto en el que lo dejó Puccini.Era el mejor homenaje.En las siguientes representaciones ya terminaba la ópera,finalizada por Franco Alfano. Tenía el director de orquesta cerca de 60 años…y un prestigio ganado de más de 40 de esos años. A caballo entre dos siglos, vivió la edad de oro de la ópera y pudo inmortalizar su trayectoria como director de orquesta: pudo dirigir el estreno de óperas importantes y, con el paso de los años del siglo XX dejar registrados discografía para llegar a las siguientes generaciones. La hijastra de Puccini, Fosca Crespi Puccini contó el estreno de Turandot, comentando ese momento impactante por la conmoción y como la familia se fue a abrazar a Toscanini y agradecerle las palabras.

Nacido en 1867 en Parma, su interés por la música le llevó a obtener una beca para tocar el violencelo en el Conservatorio, además de composición y formar parte de una orquesta del Teatro Regio de su ciudad natal. Con 19 años, un hecho accidental le puso en un atril a dirigir a los que eran sus compañeros de la orquesta. Prácticamente, su vida fue intensa. Con 31 años ya era director de la Scala de Milán hasta 1907, volviendo luego entre 1921 y 1929. Entre medias, dirigió el Metropolitan neoyorquino entre 1908 y 1915. Mirando las fechas, uno puede llegar a ver que estuvo donde el destino le hizo más grande. Así, fue director de orquesta en el estreno de óperas tales como I Pagliacci(1892), La Bohème(1896), La fanciulla del West(1910) Turandot(1926) entre otras. Sorprende que, consu historia en el atril, estuviera pocas veces en todo un festival emblemático como Bayreuth(1930-31).

A partir de la tercera década del siglo XX llegó la parte complicada de la existencia de Toscanini. Evitando los regímenes establecidos en Europa-sobre todo en Italia y Alemania-, encaminó su destino hacia Estados Unidos donde ya dirigía la New York Philarmonic(1928-1936). Entre 1937 y 1954, la unión que permitió mantener para la historia el nombre de Toscanini y las presentes y futuras generaciones: dirige la Orquesta Sinfónica de la cadena NBC y graba con ella varios programas, también con RCA Victor.De ahí, la discografía y los vídeos que se han podido vincular en esta entrada. Volvió a Italia en 1946 aunque alternó con Estados Unidos, donde hizo sus últimos conciertos, siendo el último en 1954, a la edad de 87 años. Murió tres años después, en 1957.

Aparte del capítulo mencionado del estreno de Turandot, otro episodio importante y relevante fue su presencia en 1901, en el acto de traslado de los cuerpos de Giuseppe Verdi y Giuseppina Strepponi a la Casa de Riposo de Musicisti en la capital lombarda, donde dirigió a alrededor de 120 músicos y 900 voces en un inconmesurable “Va pensiero”. El destino ligó a Toscanini con dos grandes como Verdi y Puccini.