Momentos magistrales: Was gleicht wohl auf Erden…

Es quizás la escena más conocida de “El cazador furtivo”(Der Freischütz), de Carl Maria von Weber. El coro de cazadores, prácticamente al final de la ópera, aporta esa ligera pausa al desarrollo final de las andanzas del pobre Max, un cazador enamoradizo pero absolutamente desacertado con un rifle. Aunque unas balas “trucadas” permitieron a Max seguir en la competición, al final debe disparar a una paloma pero acaba disparando a Kaspar, aunque al mismo tiempo cae Agatha durante la confusión. Aunque el joven parece asumir su destino y marcharse exiliado, un ermitaño convence a Ottokar para que perdone a Max y le conceda la mano de Agatha, al menos durante un año…y pedir que desaparezca la competición de tiro.

Siguiendo unos patrones muy en consonancia con el acto de la caza, este coro es el mayor ejemplo del uso amplio y variado de los instrumentos de viento-metal que se conoce. Con el juego de trombas, trombones logra crear una atmósfera que nos pone, directamente, en el ambiente de un concurso de caza.Aunque el coro de tenores y bajos bien vale la pena, sin duda lo que llega a nuestro interior es esa amalgama de sensaciones que se generan desde esa parte de la orquesta, como si cada uno de los asistentes a la representación fuese llamado a coger un rifle y competir.

Coro: Was gleicht wohl auf Erden dem Jägervergnügen

JÄGERNCHOR
Was gleicht wohl auf Erden dem Jägervergnügen?
Wem sprudelt der Becher des Lebens so reich?
Beim Klange der Hörner im Grünen zu liegen,
den Hirsch zu verfolgen durch Dickicht und Teich,
ist fürstliche Freude, ist männlich Verlangen,
Erstarket die Glieder und würzet das Mahl.
Wenn Wälder und Felsen uns hallend umfangen,
Tönt freier und freud’ger der volle Pokal!
Jo, ho! Tralalalala!

Diana ist kundig, die Nacht zu erhellen,
wie labend am Tage ihr Dunkel uns kühlt.
Den blutigen Wolf und den Eber zu fällen,
der gierig die grünenden Saaten durchwühlt,
ist fürstliche Freude, ist männlich Verlangen,
Erstarket die Glieder und würzet das Mahl.
Wenn Wälder und Felsen uns hallend umfangen,
Tönt freier und freud’ger der volle Pokal!
Jo, ho! Tralalalala!

Sobre la ópera: Cinco años de Operamanía

Hace cinco años nacía Operamania.es, pero no era la primera vez que esta “marca” aparecía en internet. Unos años antes, hubo una versión con el .com en el que, tanto mi hermano como yo, ya hacíamos nuestros particulares pasos por esta zona del mundo de la ópera, como es la explicación sobre aspectos que podían ser más interesantes. Esa página estuvo “viva” a comienzos de la década pasada y dejó de ser actualizada allá por 2007, casi justamente con el fallecimiento de Luciano Pavarotti. En abril de 2012 volvía Operamania a Internet con otra imagen, sin perder algunos de los escritos de antaño entre los que destacaba, por la parte que me toca, las sinopsis de algunas óperas y que, con el tiempo, pensaré en “resucitar” con nuevas obras. En esta ocasión el “renacimiento” venía acompañado de las redes sociales Twitter(@Operamania1) y Facebook.La primera entrada, del 4 de abril de 2012, fue el vídeo de la película de La Traviata, con Plácido Domingo y Teresa Stratas.

Desde entonces, más de 300 entradas, artículos sobre diferentes aspectos. Alguno fue cayendo sobre la marcha(tema encuestas) pero otros fueron apareciendo sobre la marcha. De hecho, el primer artículo mío, personal, fue una sinopsis de “La cenerentola”, de G. Rossini y el siguiente fue “Ópera e Historia, con la vida de André Chénier y que fue de esos textos de los que me siento satisfecho. Los primeros artículos alternaron en dos secciones que han sido mis favoritas: “Momentos memorables” y “Voces magistrales“.En el primer caso, porque he notado una mejora con respecto a los primeros escritos(lo que no era difícil) y que tuvo su punto de inflexión con la entrada que dediqué a “In quelle trine morbide“, donde ya tuve en mente mirar las partituras y captar de éstas algunos matices interesantes de valorar. En el segundo caso, era un homenaje a tantos cantantes que han hecho grande a la ópera y por donde han ido desfilando tantos cantantes desde Luciano Pavarotti,Enrico Caruso, nuestros cantantes más archiconocidos hasta llegar, la semana pasada a Magda Olivero. Obviamente, es una sección que aún seguirá mirando al pasado y al presente.

Un tiempo después, el fallecimiento de Claudio Abbado dio lugar a la creación de la sección “Atril de honor”, que también rinde honor al director de orquesta, el que consigue que ésta suene estupendamente y bajo su interpretación de la partitura. En esa sección hemos podido saber cosas de grandes como Toscanini, Levine, Barenboim, Bernstein,etc. En esta sección he pretendido, dentro de las posibilidades que daba el tema de multimedia, aportar la imagen de los directores en un ensayo, para que la gente pueda observar que el gran trabajo del director de orquesta se produce en los ensayos y que, como se dice, no es una persona que se limita a mover los brazos con una batuta. No. Su trabajo es fundamental antes, dar las indicaciones precisas,etc.

Las dos últimas secciones nos aportan una especie de “desencorsamiento” de la web. Por ejemplo, “Personajes” permitía observar una determinaada ópera desde la perspectiva de un personaje, su actitud dentro de la historia que se refleja en la ópera.En el “Sobre la ópera”, hemos buscado diferentes temas que, sin implicar el tema de la ópera de forma directa, sí tienen cierta vinculación. Así, a bote pronto, recuerdo el que se llevó a cabo indicando los tipos de formatos de grabación, sobre Florence Foster Jenkins con ocasión de la película protagonizada por Meryl Streep, sobre los teatros que renacieron de las cenizas,etc.

El gran valor de esta página, de estos cinco años es que he podido “crecer” y eso se ha manifestado en un interés más allá de las óperas más populares y que todo el mundo conoce. De no haber existido esta página, por ejemplo, no sé si habría entrado de pleno en el repertorio ruso,estar escuchando óperas conocidas dentro de este mundo pero que no han pasado a ese mundo más “popular”, todo ello para ir sacando aspectos llamativos para poder plasmarlos aquí. Sólo me queda decir que aún queda mucho por escribir pero muchas gracias por estar aquí.

Voces magistrales: Magda Olivero

Quizás la sensación que mejor define esta entrada es el de perdón por haber tardado tanto en dar una entrada a una soprano que destacó por su extraordinaria longevidad, no sólo vital(104 años), también profesional aunque en menor grado(aunque se retiró con 71 años, siguió interviniendo en conciertos).

Nacida en 1910, su afición y su vocación la llevaron al mundo lírico, acompañado por unas dotes de memoria considerables.Estudió para piano,armonía y composición pero el canto no quedó descartado a pesar de unas pequeñas menciones a su voz. Aquí es importante la presencia de Luigi Gerussi, su primer maestro. Debuta a los 22 años en Radio Turin con un oratorio de Cattozzo y, al año siguiente, es Lauretta(Gianni Schicchi) en el Teatro Vittorio Emmanuele. Su periplo se interrumpe en 1941 tras casarse con Aldo Busch, a la edad de 31 años.

Si hay otra persona importante en la vida de Magda Olivero, ese es, sin duda, Francesco Cilea. El compositor, prácticamente en su lecho de muerte, acabó convenciendo a la soprano piamontesa para que interpretase a Adriana Lecouvreur. El rol de la actriz francesa acabó siendo uno de los grandes referentes de Magda Olivero en su segunda etapa que duró tres décadas(1951-1981), en cierto sentido alejada del barullo que había en esa época entre Maria Callas, Renata Tebaldi.La cantante que, apenas reconoció su consideración de “diva”, fue por otro camino en el que fue igualmente ensalzada. Un aspecto llamativo es que su debut en todo un “Met” llegó en 1975-a la edad de 65 años- con Tosca(G.Puccini), ocho años después de su debut con Medea en Dallas. Su retiro llegó en 1981, donde tuvo que ver también el fallecimiento de su marido. Su última representación fue en Verona con la obra de Poulenc “La voix humaine”.

Su repertorio la llevó, especialmente, a interpretar mayoritariamente óperas de tipo verista(Giordano, Cilea, Mascagni,Zandonai,etc), destacando a Puccini, del que asumió los principales roles protagonistas salvo Turandot, cuya rol fue Liù.Curiosamente, de Verdi apenas acogió muy pocos roles. Aparte de su aportación operística, mencionaría su gran fe religiosa que, amen de mostrar una cantante alejada del divismo, mostró una actitud de fe y lealtad a la iglesia de Solda, en Bolzano, donde cantaba regularmente el día 15 de agosto desde mediados de la década de los 60 hasta el mismísimo 2008. También ha actuado en otros sitios dando muestra de su capacidad vocal a pesar de los años que tenía. Su última aparición, no nos olvidemos fue en 2010, en su centenario, para cantar una aria de “Francesca de Rimini”, de Zandonai.


Respecto a sus apariciones en estudios de grabación y representaciones en vivo, no se puede catalogar a Magda Olivero como asidua, precisamente pero ello no ha supuesto que dejase aparte esta posibilidad de dejar su legado de voz. Dejamos una interpretación con 103 años y una entrevista realizada tres año antes de morir.

Momentos memorables: E ancor silenzio

Sea Pagano o el ermitaño, este personaje del verdiano “I lombardi alla prima crociata” evoluciona desde la maldad del primer acto en contraposición al héroe, a su hermano Arvino que había sido nombrado jefe de los cruzados lombardos hasta el perdón final, cuando herido de muerte, el ermitaño confiesa a Arvino que él es Pagano, el desterrado hermano por parricida.Entre medias, queda el célebre terceto con Giselda y Oronte, herido de muerte y dispuesto a ser bautizado como cristiano. Desterrado de Milán, despreciado por su familia, Pagano está en una cueva de Antioquía esperando la llegada de los lombardos para unirse a ellos.Esperaba el ermitaño Pagano que el hecho de unirse a los cruzados le permitiese redimir sus pecados.

Es una aria que poco a poco va cogiendo fuerza. Con un recitativo en el que el ermitaño está acompañado con los instrumentos de cuerda.Con el ¿E chi son io…?son los instrumentos de viento madera(con especial importancia de la flauta que va creando la atmósfera que va a ir in crescendo), que se potencia durante un breve lapso por la intervención de trombones y címbalos(e giusto Iddio soltanto..il pianto).Pero el verdadero momento en el que la aria coge esa fuerza que tiene es, a partir del “Dirà che Dio lo vuole” en el que ya toda la orquesta marca que el personaje ha alcanzado el estado de elevación cuasi místico-bélica.A partir de “Quando la croce splendere” ya se percibe un Pagano/ermitaño que está muy seguro de su deseo de ver redimidas sus penas ayudando a recuperar Jerusalén con los cruzados cristianos. Verdi pretendió en esa redención de Pagano un modo de reducir la tensión, volviendo a darle el protagonismo melódico a los instrumentos de viento-madera(añadiendo el piccolo)a partir de “Di nuovo allor” y que acaba muriendo con ese “in ciel sarà”.La simple aparición de Pirro vuelve a cargar de intensidad el escenario.

 

Aria:E ancor silenzio

EREMITA(Pagano)
E ancor silenzio!
Oh quando, quando al fragor dell’aure e del torrente
Suono di guerra s’unirà?…
Quest’occhi, sempre immersi
Nel pianto, oh non vedranno
Balenare dai culmini del monte
I crociati vessilli?
Dunque il lezzo a purgar del gran misfatto
Mai non potran mie mani
L’empie bende squarciar dei Mussulmani?
E ancor silenzio! – Oh folle!
E chi son io perché m’arrida all’alma
Iri di pace? E giusto Iddio soltanto:
Sia per lui benedetto il duolo e il pianto:
Ma quando un suon terribile
Dirà che Dio lo vuole,
Quando la croce splendere
Vedrò qual nuovo sole,
Di giovanil furore
Tutto arderammi il core,
E la mia destra gelida
L’acciaro impugnerà:
Di nuovo allor quest’anima
Redenta in ciel sarà.
Ma chi viene a questa volta?
Mussulman la veste il dice.
Ritiriamoci..


Atril de honor: Jesús López Cobos

Desde que dedique un artículo de esta sección a Rafael Frühbeck de Burgos no había escrito nada sobre otros directores de orquesta españoles.Hace tiempo que tenía en mente hacer uno dedicado a Jesús López Cobos, unos de esos directores que han tenido que hacerse un nombre fuera de España para que también fuera conocido aquí, más cuando el apellido Cobos iba a acompañado también a otro director que, siendo bueno, se había dedicado a una promoción de la música clásica por otra vía.

De vocación tardía para la dirección de orquestas, el director confiesa que su primera escuela fue el seminario donde estudió siete años, donde vivió de primera mano la fascinación por la música gregoriana y polifonía.Estudió filosofía y letras en la Universidad Complutense(tras empezar en Granada). Ya allí empezó a estar en el coro donde acabó asumiendo roles de dirección hasta entrar en el conservatorio durante dos años. En su recorrido formativo hay dos personas como Franco Ferrara en Milán y Swarowsky en Viena hasta titularse en 1966.Su debut llegó en 1969 en el Teatro de la Fenice con “La flauta mágica”.Durante esa época recibió el premio Besançon de jóvenes directores de orquesta en 1968.

Su periplo ha tenido dos roles: ha sido elegido como director invitado para varias orquestas a lo largo del mundo pero, también, ha ejercido sus funciones como director musical de varias orquestas durante periplos largos e, incluso, compaginarlos. Así, entre 1981 y 1990 fue director general de la Música de la Ópera de Berlín, entre 1986 y 2001 en la Orquesta Sinfónica de Cincinnati, sin olvidar la Orquesta de Cámara de Laussane o la consideración de principal director invitado(1981-1986) de la London Philarmonic Orchestra. También en España tuvo reconocimiento con la Orquesta Nacional de España entre 1984 y 1989 o la dirección musical durante siete años(2003-2010) del Teatro Real, junto a la dirección de la Orquesta Sinfónica de Madrid.


Así pues, durante más de cuatro décadas, ha estado en los podios de la mayoría de teatros, ha dirigido varias orquestas y ha dejado un buen repertorio de grabaciones de óperas así como algunos recopilatorios de interés empezando por una grabación de la obra de Falla, “El sombrero de tres picos” en 1987. Recibió varios premios honoríficos entre los que destaca el “Príncipe de Asturias” en 1981, Medalla de Bellas Artes en 2001 pero, sobre todo para él, director emérito de la Cincinnati Symphonic Orchestra.

Terminamos esta entrada con los dos clásicos. Por un lado, recomendarles el acceso a su página web oficial donde podrán profundizar más en la figura de este director; por otro lado, invito a que vean una conferencia que dio hace dos años y que contiene mucho de su carrera músical pero también personal con una serie de anécdotas que, tomadas de primera mano del propio director, forman parte de su historia.


Momentos memorables: Vecchia zimarra, senti

Quizás sea, para muchos, una aria poco agradable de la ópera de Giacomo Puccini, “La bohème”. Dista de la belleza de las arias del primer acto, la divertida escena del segundo acto-porque prácticamente así lo contempló el compositor con su inicio(llegada de los personajes al café Momus)-desarrollo(velada y llegada de Musetta) y fin(salida del café Momús aprovechando la marcha militar)- y la intensidad del acto III. El acto IV que, a su vez, tenía su parte melancólica, divertida(recordando la actitud desprendida de los cuatro bohemios en el primer acto) y…el drama de la llegada de una Mimì, enferma. Ellos, bohemios…pero pobres, se sienten apenados por la situación que tienen y que ven imposible para curar a su querida Mimì(tanto Rodolfo por el amor que tuvieron, como los demás por ser amigos de ella). Esta aria, a mi parecer, explica el verdadero valor del verismo, esas pequeñas cosas como el dolor de Colline, que se desprende de su abrigo para empeñarlo y lograr algún dinero para ayudar en la triste situación. En sí, un gesto de generosidad.

Musicalmente, destacaría ese canto pausado en el que el personaje, interpretado por una voz de bajo, debe ir dejando sacar todo ese sentimiento como si el dolor por Mimì. Un doloroso pesar que le va llegando al alma hasta culminar con ese Addio final en el que Colline se vacía y que se percibe en que la interpretación apenas se mueve en una pocas notas pero suficientes para también dejar un poso de sentimiento.El acompañamiento orquestal nos deja primero una cesión de protagonismo al personaje. Así, destacar el uso de las trombas en un momento determinado para acentuar una frase(“mai non curvasti il logo ai ricchi ed ai potenti”…Jamás encorvaste la espalda
ante el rico y el poderoso), el arpa deja su impronta final en un acorde culminando también el “addio”, el timbal que va apareciendo puntual pero convenientemente para ir acentuando el sentir de Colline.

COLLINE

Vecchia zimarra, senti,
io resto al pian, tu ascendere
il sacro monte or devi.
Le mie grazie ricevi.
Mai non curvasti il logoro
dorso ai ricchi ed ai potenti.
Passar nelle tue tasche
come in antri tranquilli
filosofi e poeti.
Ora che i giorni lieti
fuggir, ti dico: addio,
fedele amico mio.
Addio, addio.

Voces magistrales: Nicolai Gedda

Cuando, a principios de febrero, surgió la noticia que informaba del fallecimiento del tenor sueco Nicolai Gedda miré la fecha y no me voy a negar a reconocer que me sorprendió que se tardara casi un mes en dar la noticia de su muerte. No era como la situación triste vivida en el caso de Daniela Dessì, del que se tuvo conocimiento de su mal y su fatal desenlace al instante.Sí que decidí que la primera entrada de esta sección iba a ir dedicada a este tenor, cuyo primer conocimiento que tuve viene de una fabulosa versión de “Faust“, de Charles Gounod, con la incomparable Victoria de los Ángeles y Boris Christoff, en la que era mi primera ópera en el mundo de los compact-disc. Ahí encontré un tenor que, a mi parecer (ojo, que sabemos que esas cosas tienen sus peligros), tenía una dicción clara y nítida.Aunque las sucesivas versiones de otras ópera no hicieron que me reencontrara con Gedda, de ese “Faust” me quedé con ese recuerdo.

Nicolai Gedda nació en Estocolmo en 1925 pero su recorrido vital de pequeño le llevó a Leipzig y, de nuevo, a Suecia cuando llegó Adolf Hitler al poder. Gozó desde su infancia de una facilidad para aprender idiomas(sueco, ruso, alemán, francés,latín, inglés e italiano…). Además, su padre adoptivo había sido cantante en un coro y de la iglesia ortodoxa de la ciudad. Con gran aprecio por el canto, su camino al mundo de la ópera llegó…con él trabajando en un banco y preguntando a algún cliente conocido sobre algún profesor de canto. Al fin y al cabo, la vocación es la vocación.El hombre recomendado y que quiso trabajar con el joven Gedda fue Carl Martin Öhman.Además de las lecciones privadas, también se inscribió en el conservatorio.

A comienzos de los cincuenta hay dos hechos importantes: la aparición de Walter Legge, director de EMI, que le contrató para una grabación de “Boris Godunov”, de Mussorgsky y con el que, prácticamente, inició una relación de trabajo con la casa discográfica de forma mayoritaria; por otro lado, su debut en la Ópera Real Sueca, en Estocolmo en la ópera de Adolphe Adam “Le postillon de Lonjumeau”. Desde 1952 hasta 2003, cuando grabó su última versión discográfica(“Idomeneo, re di Creta”)su carrera se ha extendido además por su versatilidad lingüística que le permitía abarcar un buen repertorio de obras y por una voz clara y precisa, elegante.Cantó en los mejores teatros, destacando su relación con el Metropolitan Opera House, donde debutó como Faust en 1957 y estuvo en más de tresciento cincuenta representaciones sobre el escenario neoyorquino.


Su repertorio tiene dos puntales: los personajes de ópera franceses(arriba, en ambos vídeos hemos tenido una demostración con Faust y Werther) y personajer mozartianos. Ello tampoco hace olvidar que interpretó algunos roles del repertorio ruso, belcanto, verismo,etc.Además también hizo carrera dentro del lied, la opereta y las canciones nórdicas.Sería largo enumerarlo pero aquí tienen una versión dentro de una necrológica muy pulcra.

Terminamos con una mención a una web que es no oficial pero sí hecha con cariño por la persona que la creó. Allí, hay una serie de vídeo en “download“. Otro aspecto que no queremos dejar olvidado en un cantante es la importancia que le da a la formación. En el vídeo que recomiendo que pulsen(si tienen buen conocimiento de inglés), se ve una explicación de Nicolai Gedda sobre como cubrir la voz..

Momentos memorables: Obertura de Don Giovanni

Cuentan varias historias, relatos que Giuseppe Verdi, en sus años de estudio en Milán, estudió por recomendación de Vincenzo Lavigna la ópera “Don Giovanni”. Verdi, que había sido rechazado por el Conservatorio de Milán-que, para más inri, llevaría su nombre posteriormente- fue pupilo del mencionado Lavigna que, en esa época,era maestro concertador en el Teatro alla Scala y profesor de solfeo en el Conservatorio de Milán.

“Don Giovanni” es, quizás, una de las grandes óperas que se hayan compuesto. Tiene un cierto halo de madurez musical del propio Wolfgang Amadeus Mozart que casi se puede decir, no logra extender a “Così fan tutte”( más cercana a “Las bodas de Fígaro”) y a “Die Zauberflöte”. Es, en definitiva, la cúspide de la obra operística mozartiana. Aquí ya hemos tratado algunos instantes conocidos como la aria del catálogo, la más conocida de Don Ottavio, “Il mio tesoro intanto” o de Donna Anna, “Non mi dir”.

Sobre la obertura, igualmente, han surgido infinidad de leyendas, historias varias sobre el momento en que fue compuesta, resumiendo que fue realizada la noche antes del estreno en Praga. Sí que se sabe que fue lo último que se compuso de la ópera y, con la mente puesta en la ópera, concibió la obertura con la esencia propia de la obra.Se percibe lo sombrio de los instrumentos de viento metal y madera con el uso mayoritario(sobre todo al principio) de notas redondas y blancas(es decir, de forma fácil de entender, con sonidos que se extienden, creando esa atmósfera que acompaña y que, en sus primeras notas, recuerda a la irrupción de la estatua del comendador al final de la ópera. La grandeza de la obertura hace difícil analizarla, desmenuzarla. Lo más recomendable sería, en esta ocasión, es coger unos auriculares y escuchar los matices que Mozart va ligando entre los instrumentos de cuerda(sobre todo un grupo de violines) y los del viento, con permiso de los timbales.

Atril de honor: Seiji Ozawa

Nacido en Shenyang, una ciudad china pero que, en su día, estaba bajo poder japonés. Su primera vocación fue tocar el piano pero una lesión jugando al rugby le llevó a quedar imposibilitado para tocar el instrumento que deseaba. En ese momento, su maestro en el Toho Gazkuen School of Music le condujo al mundo de la dirección orquestal. En 1959 ganó un galardón en un concurso internacional para jóvenes directores en Besançon.Ese triunfo llevó a Ozawa a Estados Unidos, invitado por Charles Munch que era director musical de la Boston Symphonic Orchestra, para acudir a la Berkshire Music Center(actualmente, Tanglewood Music Center) para seguir mejorando su faceta de dirección orquestal.

Entre 1960 y 1961 se va concretando su futuro en el que destacó una beca para estar trabajando como director asistente con Herbert von Karajan en Berlin.Pero también hay otra persona que queda cautivada por Ozawa: Leonard Bernstein, con el que trabajó cuatro años en la New York Philarmonic(1961-1965).

Durante ese tiempo, en 1962 hizo su primera intervención con la San Francisco Symphony. En el periplo de mitad de la década de los sesenta compaginó la dirección del Festival de Ravinia, detrás del cuál está la Chicago Symphonic Orchestra(1964-1969), ya la Toronto Symphonic Orchestra(1965-1969).  Con la orquesta de San Francisco estuvo como director musical entre 1970 y 1977, amén de posteriores actuaciones como director invitado.

Pero Ozawa y Boston Symphonic Orchestra se tenían que cruzar de nuevo. Recordemos que un anterior director musical de esta orquesta, Charles Munch  había llevado a Ozawa hasta Berkshire Music Center, propiedad de la Boston Symphonic Orchestra. Entre 1973 y 2002 se mantuvo la relación entre la orquesta y el director japonés. En 1992 también decidió fundar junto a K. Akiyama la Saito Kinen Orchestra.En una relación tan larga, dio tiempo también a alguna que otra controversia que no ayudó.

En 2002 comenzó su periplo con la Wiener Staatsoper y su única participación en el concierto de Año Nuevo. En 2006 tuvo que apartarse durante un tiempo al sufrir una neumonía. Cuatro años después, fue un cáncer quién lo apartó de la dirección musical de la institución vienesa.Durante medio siglo ha ido dirigiendo orquesta y recibiendo premios honoríficos.

 

Sobre su recorrido musical destaca su interés por la música del siglo XX, destacando su presencia en el atril en algunas “premières” de artistas tales como Ligeti, Messiaen, McKinley, Bazelon o Carl Orff y su conocida “Carmina Burana”, amen de un repertorio más clásico.Además de gozar de una memoria fotográfica, importante en un director de orquesta, también lleva consigo una faceta de formación de nuevos músicos jóvenes.

Ópera e Historia: Adrienne Lecouvreur

Sin duda, en esta época tan mediática todo el mundo sabría quién sería la actriz Adrienne Lecouvreur, habría disfrutado de su interpretación de Jean Racine a través de la gran pantalla o la pequeña… pero ella nació a finales del siglo XVII(1692) y las referencias sólo podían ser escritas a través de crónicas, libros que glosaron su vida y su recorrido en los escenarios. Obviamente, nada visual o sonoro que nos permitiese saber cómo era su voz, como se movía ante el público que iba a verla. De ella se escribió que innovó el arte interpretativo haciéndolo más natural en la declamación, a diferencia de lo que se llevaba en la época. Fue aplaudida, su carrera con todo fue corta ya que falleció en 1730, con treinta ocho años, envenenada. Su funeral fue tan intenso de dolor como cargado de enojo, debido al rechazo de la Iglesia a ser enterrada de forma cristina, lo que llevó a Voltaire a escribir un poema sobre el asunto. Su triste historia fue objeto de varias obras entre la que destaca la ópera de Francesco Cilea “Adriana Lecouvreur”,estrenada en 1902.Hubo una opereta”Adrienne” de Walter Goetze, hubo una película muda con Sarah Bernhardt en 1913, una pelicula en 1928, otra en 1938. Una historia de amores, celos, envidia y muerte.

Como decíamos, nació en 1692 en Épernay. Sus primeros años mostraron una vocación artística que fue dirigida desde sus pasos en representaciones amateur. Legrand,actor y profesor fue el primero que empezó a llevarla por el camino de la interpretación. De París a Lille, Legrand recomendó que Adrienne entrase en una compañía donde,además, Adrienne Couvreur(su verdadero nombre) se transforma en Lecouvreur. Sus primeras interpretaciones están dentro de la comedia.Durante una década actuó por la mencionada Lille, Luneville, Estrasburgo hasta llegar en 1716 a París. Ya en ese tiempo su vida profesional iba encaminada pero su vida personal era errática con dos hijos de padres diferentes.

En 1717 y durante trece años fue la actriz de la Comédie-Française. Su forma de actuar cautivó a la gente por su naturalidad en la actuación, incluso innovando en la vestimenta, más relacionada con la obra y su tiempo.Aunque se desenvolvía bien en la comedia, era la obra dramática donde destacaba. En 1721 se relacionó con Mauricio de Sajonia, quién estuvo con ella en sus últimas horas. Es ahí donde surge el famoso triángulo amoroso que Cilea logró dar forma musical y cuya pieza maestra, a parte de arias, es la famosa declamación del monólogo de “Fedra”, de Jean Racine y que hace poco analizamos en “Momentos memorables“. Con todo, fueron trece años de mucho éxito para la actriz.

En 1730 murió envenenada. Aunque las miradas se dirigieron hacia la duquesa de Bouillon, mortal enemiga de la actriz, nada confirmó la autoría (a pesar de un mensaje que que recibió la actriz, indicando la posibilidad de morir envenenada un año antes)y sí mucha leyenda que, en cierto sentido, prolongó la figura de Adrienne. El triángulo amoroso fue propicio para una fama que se extendió durante casi tres siglos. En sí, la realidad es que ella cayó enferma, murió de forma natural pero una mano “asesina”(aunque sea de forma sugestiva) ayudó a llevar al personaje más allá de su vida artística.