Sobre la ópera: Sin protagonismos, por favor

La reciente polémica surgida en Londres con un lamentable hecho que pasó en la representación de Guillermo Tell, la ópera compuesta por Gioacchino Rossini, es el nuevo episodio de una rivalidad entre los aficionados “clásicos” y los “vanguardistas”. Una violación simulada sobre el escenario para, según el director de escena, mostrar los horrores de la guerra de los Balcanes es el asunto de una polémica que acabó con el lamento, más o menos sentido, del director de la Royal Opera House, Kasper Holden, por el exceso de violencia gratuita que generó la escena que llevó a la bronca de parte del público asistente. Sinceramente, me da igual que fuera provocado, o no lo fuera, por un supuesto grupo organizado de aficionados “clásicos”. Yo hubiera silbado, lo reconozco.

Y es que no es la primera vez que nos encontramos con un episodio así de excesos de un director de escena, muy dado a querer tener su minuto de gloria a costa de cantantes, orquesta e, incluso, del mismo compositor. Ya saben cuáles son sus decisiones: desde descontextualizar una ópera, llevándola a épocas que no son las del libreto(es que, para más inri, a algunas óperas, el texto ya les deja en evidencia), hasta exigir cosas a los cantantes que están fuera de lugar y que ha generado un gran disgusto para los que ponen la voz y la interpretación(la crítica es general, no a Michieletto que ya ha sido objeto de pitadas del respetable en otras ocasiones).

Tengo una idea muy clara al respecto de las representaciones de ópera, teatro, zarzuela,etc: cuando alguien que acude al teatro acaba pensando, durante la representación, como lo haría él, es que no transmite la puesta en escena. En algunos momentos, por lo minimalista del escenario(por ejemplo, la versión de La Traviata, en Salzburgo conocida por las voces de Hampson, Villazón y Netrebko), en otros, por salir fuera del contexto(Un ballo in maschera ha sido reflejado en varias épocas o Rigoletto) sin motivo alguno, como si la ópera no les dijera nada al oído y prefirieran lo grueso, lo provocador(que es mucho peor). Encontrar buenas representaciones empieza a ser complicado. Supongo que sus motivos tendrán los directores de las óperas para seguir contratando gente que pone puestas en escena para su propio deleite, aunque ese sea a base de escándalos, silbidos y gritos.

Personalmente, como he puesto al final del párrafo primero, yo también habría silbado. “Clásico”,mucho menos me gusta el peyorativo “ortodoxo” que algunas crónicas reflejan como, si los aficionados a la ópera que preferimos unas representaciones sin excesos, seamos una especie de “carcas” que estamos en contra de las vanguardias. Creo que algunos no entienden que el aprecio por la ópera consiste en lograr que las representaciones vayan un poco en la línea de lo que quiso reflejar el autor. Lamento que un director de escena, en vez de querer ir al detalle(y mira que la música acompasada del ballet del acto III puede inspirar muchas cosas como un baile con cierto aire de sumisión forzada por las circunstancias sin recurrir a la escena que ha sido objeto de enojo) haya preferido ir a un argumento, curiosamente, infantil como «si no muestras la brutalidad, si la escondes, se convierte en un espectáculo para niños». No comment


Voces magistrales: Juan Pons

Poco más de dos años después de empezar a aficionarme a la ópera llegó un día en el que supe de este inmenso barítono menorquín. Era la inauguración del Teatro de la Maestranza en Sevilla en 1991, fue uno de los cantantes invitados a una gala para dar el pistoletazo a un teatro que iba a ser uno de los puntales de la Expo 1992 en la ciudad hispalense. Su voz, sumada a su presencia imponente hizo que prestara más atención a su interpretación como el malvado Don Carlos de Vargas en “La forza del destino” en el célebre dúo con Plácido Domingo. Luego llegaron otras óperas que hicieron valorar este gran cantante nacido en Ciutadella, una pequeña población de la isla de Menorca. En ese 1991 del que hablo, ya estaba en esa época entre el final de su explosión y el inicio de lo que hablaríamos como consolidación entre los grandes.

Estudió canto en el conservatorio y estuvo en el coro del teatro barcelonés del Liceu gracias a una persona que vio en Pons capacidades para la ópera cuando nada apuntaba a esa posibilidad. En esa época, mientras se van desarrollando las primeras representaciones comenzando por Aida en Oviedo, se produce un cambio de registro, pasando de bajo a barítono. Lo que pudo ser motivo de enfado, ha acabado siendo la decisión más acertada. Creciendo, debutando en cada papel, su primera gran fecha para la historia fue el debut en toda una Scala con el rol de Falstaff en 1980. Tres años después, comenzó la relación continuada con el Metropolitan Opera House. Son años, donde los éxitos llegan también en la inmensa mayoría de grandes teatros mundiales. Es un gran barítono y los teatros ven en él como sucesor de los grandes como Tito Gobbi,una generación por delante de los Leo Nucci, Cappuccilli, Zancanar,Milnes. Durante cuarenta años, hasta mayo de 2013 cuando hizo de Sharpless en Mahón, ha estado entre los grandes. En sus últimos años en activo bajó el pistón.

Aparte de su primer paso como bajo, los roles de barítono verdiano han sido su principal bastión. Pero también el verismo(Giordano, Mascagni, Leoncavallo) y Puccini han sido objeto de interpretación. Sin olvidar, también, que ha llevado la zarzuela a una mayor difusión y los cantos de la tierra natal. Su prestigio internacional ha facilitado además que determinadas óperas de menor calado popular hayan contado con una versión interpretada por Pons.

Terminamos esta entrada dedicada al barítono Juan Pons con lo habitual, la mención recomendada a su web oficial (http://www.juanpons.com/Juan_Pons/index.html) donde podrán conocer mejor al artista y la persona. Como la entrevista está en dos partes, os ponemos los dos enlaces( y ) dejando para el vídeo final la interpretación del “Eri tu” que Juan Pons realizó en esa noche en la que José Luis Téllez le hizo esa entrevista en el Teatro Real que hemos enlazado por su interés.

Momentos memorables: Minnie, dalla mia casa son partito

Hay villanos y villanos en el mundo de la ópera. De algunos, uno busca el porqué de su maldad para encontrar a alguien perverso(Iago); de otros, el tema es más complejo porque detrás hay su propio dolor. Un ejemplo de ello es este Jack Rance, el sheriff enamorado de Minnie. En unas pocas líneas, Puccini nos muestra un perfil a la perfección de una persona envenenada, amargada. Su amor no correspondido va a hacer que la trama se complique cuando, por su labor de sheriff, pretenda ir a la caza del bandolero Ramerrez, más conocido por el nombre de Dick Johnson, la persona que Minnie ha sido capaz de tenerlo escondido. Rance no es el perverso Barón Scarpia(el malvado jefe de policia romano en Tosca), su maldad puede ser la misma pero en esta aria nos revela su sufrimiento, muy alejado de aquella soberbia. Donde allá hay cierta antipatía, con Rance siento una especie de compasión porque, en su tosquedad, no logra mostrar afecto y sí un desagradable desacierto(por un beso tuyo doy un tesoro) que ella, al replicarle con la bella historia de amor de sus padres, le traslada que su demostración de amor, aparte de errado(él estaba casado) acaba siendo zafia(“Poesia”, en un tono de quien no tiene esa capacidad, a la hora de responder a la bella frase de Minnie “el amor es otra cosa).

La aria es sencilla pero ahí radica su belleza. Una melodía al servicio de un dolor de una persona que ha visto transcurrir su vida entre las cartas, la fiebre del oro pero en la que nunca ha sentido el amor “ ninguna cosa nunca le ha dado placer”. Minnie, que ha atraído a todos los hombres de la taberna por su forma de ser, ha supuesto un nuevo sueño que ella no duda en apaciguar con su forma de sentir el amor, muy distante a él. Bajo un juego en el que los instrumentos de cuerda van a dar rienda a la melodía del sentimiento mientras los de viento-madera(y en menor medida los de metal) van a acentuar esos momentos descorazonadores que va a transmitir el personaje de Rance, esa sensación de soledad, de tristeza hasta terminar en esa fase final, en ese “Or per un bacio tuo getto un tesoro” en el que la orquesta culmina el deseo del sheriff por lograr un beso que ella se niega a dar. Es una pequeña aria, breve, pero que sobrecoge.

Aria: Minnie, dalla mia casa son partito

RANCE
Minnie, dalla mia casa son partito,
ch’è là dai monti, sopra un altro mare:
non un rimpianto, Minnie, m’ha seguito,
non un rimpianto vi potea lasciare!
Nessuno mai mi amò, nessuno ho amato,
nessuna cosa mai mi diè piacere!
Chiudo nei petto un cuor di biscazziere,
amaro e avvelenato,
che ride dell’amore e del destino:
mi son messo in cammino
attratto sol dal fascino dell’oro…
È questo il solo che non m’ha ingannato.
Or per un bacio tuo getto un tesoro!

Atril de honor:Carlos Kleiber

Bajo la sombra del director de orquesta llamado Erich Kleiber, bajo los problemas que su padre tuvo con el nazismo, la historia de Karl Kleiber se escribe a partir de su llegada a Buenos Aires, donde Karl comenzará a ser Carlos. Este destino lejos de su Berlín natal es producto de la salida de su padre de la Alemania nazi, tras tener problemas con Goebbels hasta el punto de renunciar a su puesto en la dirección de la ópera de la capital alemana, tras el veto a la obra de Berg, Lulu. Es en Argentina donde él comienza a dar sus primeros pasos en el estudio de la música; pero fue en Europa donde encontró sus primeros trabajos como director de orquesta, a pesar de una forma de ser bien curiosa y es que poco dato encontrarán de dirección de orquestas como hemos indicado de otros directores de orquesta afamados. A lo sumo, habría que mencionar su presencia como “Kapellmeister” en Deutsche Oper am Rhein(1958-1964) o en Stuttgart(1966-1973).

Dejó, pues, la dirección musical-quizás al vivirlo porque su padre fue director musical del Teatro Colón- y se dedicó a ir donde le llamaban, eso sí, con una elección propia para acudir o no. Acudió,por ejemplo, al mítico Bayreuth con la dirección de “Tristán e Isolda”, o en el Royal Opera House londinense. A finales de los setenta dirigió en Estados Unidos con la Chicago Symphony Orchestra y, a finales de la década de los ochenta, debutaba en el Metropolitan Opera House. En 1989 y 1992 dirigió el concierto de Año Nuevo

Un tema llamativo es que su perfeccionismo-a veces se indica que se sintió como los hijos de grandes artistas, bajo el peso del nombre del padre- hizo que se recluyera en un repertorio escaso pero que dio a grandes interpretaciones. A su vez, también fue propenso a suspender actuaciones y hacer, de las pocas veces que accedía a dirigir una orquesta, un momento cumbre. Porque también se le ensalza por su modo de entender la música entre el detalle y la transmisión idealizada a los músicos para lograr una mejor interpretación.

Terminamos esta entrada dedicada a Carlos Kleiber con un enlace que os va a llevar a un documental que se llevó a cabo en 2010 y que os va a servir para una mejor referencia del director en su doble faceta: musical y personal. Sin olvidar que otro de los aspectos que suelo destacar es el de los ensayos ante la orquesta y que bien vale observar a pesar de la imposibilidad de contar con subtítulos.

Momentos memorables: Mercé, diletti amici

Después del éxito de Nabucco comenzaba una época que para Giuseppe Verdi iba a ser complicada, lo que él mismo consideró como “anni di galere”, “años de galera” donde la sucesión de óperas compuestas y estrenadas fue extrema. Para el compositor parmesano, a pesar del éxito de varias óperas de esa etapa, no guardó un recuerdo agradable de una etapa frenética en la que, prácticamente, la mitad de su obra se compuso y estrenó entre 1843 y 1851. Rigoletto fue el nexo entre esta época productiva hasta la extenuación y una composición más relajada en la que poder plasmar su estilo, sin prisas. Ernani se estrenó en 1844, partiendo de un libro de Víctor Hugo. La presencia del recitativo-aria-cabaletta era, en cierto sentido, habitual en ese primer Verdi y aquí vemos uno de sus primeros ejemplos en el aria de Ernani, bandolero y noble venido a menos. Enamorado de Elvira, quiere raptarla(ojo, ella desea huir con él) porque ella debe casarse con Ruy Gómez de Silva. Aunque la trama se va complicando, es un trío amoroso entre Elvira, Silva y Ernani. Cierto que podríamos añadir al emperador Carlos I de España y V de Alemania dentro de este lío de amor, pero su interés se desvaneció porque estaba más interesado en lograr tan magno título que en el amor y, en todo caso, estaríamos hablando de seducción.

Esta aria está en el primer acto. El recitativo sigue la estructura de intercalar la voz del tenor con el uso de una instrumentación básica(en este caso, los instrumentos de cuerda). La aria como tal empieza con el “Come rugiada al cespite”, con una estructura que bien puede ser formada por tres partes en plan A-B-A, donde la primera parte y la tercera(que comienza en “Ah, s’ella m’è tolta”) siguen una misma línea con el fagot y trompa(Horn, corno francese)como guía junto a los instrumentos de cuerda, creando una sensación de pena, preocupación por un amor que está a punto de volar. Esa parte “B” se nos presenta con cierta ira(“Il vecchio Silva…”), Ernani se muestra enojado porque Silva osa “extender su mano sobre ella” mientras que la intensidad aumenta. El coro de bandoleros se une a la causa de Ernani con entusiasmo. La cabaletta, una pieza que suele interpretarse con cierta alegría permite un momento de lucimiento del cantante y para el espectador. Con cierto ritmo que aporta el pizzicato de los instrumentos de cuerda, mientras que la melodía la aporta, en cierto sentido un grupo de violines y grupo de instrumentos de viento-madera como el oboe, flauta, clarinete y ottavino o flautín pequeño).

Aria y cabaletta:Come rugiada al cespite
ERNANI
Mercé diletti amici,
a tanto amor, mercé.
Udite or tutti del mio cor
gli affanni,
e se voi negherete il vostro aiuto
forse per sempre Ernani fia perduto.
Come rugiada al cespite
d’un appassito fiore
d’aragonese vergine
scendeami voce al core;
fu quello il primo palpito
d’amor che mi beo.
Il vecchio Silva stendere
osa su lei la mano
domani trarla al talamo
confida l’inumano
Ah, s’ella m’è tolta, ahi, misero,
d’affanno morirò!
Si rapisca

BANDITI
Sia rapita,
ma in seguirci sarà ardita?

ERNANI
Me’l giuro.

BANDITI
Dunque verremo,
al castel ti seguiremo.
Quando notte il cielo copra
tu ne avrai compagni all’opra,
dagli sgherri d’un rivale
ti fia scudo ogni pugnale.
Vieni, Ernani, la tua bella
d’banditi fia la stella.
Saran premio al tuo valore,
le dolcezze dell’amor.

ERNANI
Dell’esiglio nel dolore
angiól fia consolator.

(fra sè)

O tu che l’alma adora,
vien, la mia vita infiora;
per noi d’ogni altro bene
il loco amor terra.
Purché sul tuo bel viso
vegga brillare il riso,
gli stenti suoi,
le pene Ernani scorderà,


Voces magistrales: Teresa Berganza

Mirando en los artículos dedicados a los cantantes de ópera que han hecho historia en este mundo de la lírica, veo que hay una mezzosoprano a la que aún no he dedicado la merecida entrada. Ella es, sin duda, Teresa Berganza. Además, su proyección internacional llegó con apariciones para la historia como su Zerlina en el film de John Losey “Don Giovanni” y como Rosina en “El barbero de Sevilla”, junto a Hermann Prey y Luigi Alva.Además de buena cantante, tiene prestancia en los escenarios donde, a mi parecer, surge con fuerza su carácter, su forma de ser.

Nacida en 1935, se metió de lleno en la música desde joven. Primero con estudios de piano, música de cámara, composición;segundo, ya con el canto. Todo en el Conservatorio de Madrid. El año 1957 fue el de su debut como Trujamán en “El retablo de Maese Pedro”, si bien ya había actuado en recital de Schumann. Con todo, el debut que dio el pistoletazo a una carrera meteórica fue con la Dorabella de “Così fan tutte”(W.A. Mozart) en Aix-en-Provenze. La década de los sesenta está trufada de debuts en los grandes teatros de ópera internacionales, cantar con los más grandes y dejar una buena discografía.

Su repertorio abarca parte de Mozart(especialmente, Cherubino o Zerlina), Rossini(el papel de Rosina es fundamental o el de Cenicienta).Estaríamos hablando más de especialización en unos pocos personajes que un amplio bagaje rossiniano. El barroco está presente también(Cesti, Purcell, Händel), clásicos como Cherubini. Otro selecto grupo del repertorio de Berganza es el francés con Carmen como papel estelar, pero sin olvidar a Massenet o Ambroise Thomas o Ravel.

Una de las labores más importantes ha sido dar su voz y su presencia en beneficio de la zarzuela. Ha ayudado, con su presencia internacional, a mantener vivo el llamado género chico. Contando, además, con otras grandes estrellas como Plácido Domingo, Montserrat Caballé, Alfredo Kraus en esa proyección fundamental.Su discografía, en este aspecto, ha sido abundante y la zarzuela lo ha agradecido. Por ello, fue reconocida junto a otros cantantes con el Príncipe de Asturias del Arte en 1991.Además fue elegida para entrar dentro de la Real Academia de las Bellas Artes San Fernando en 1994.

Como hacemos siempre, recomendamos que paseen por su web http://www.teresaberganza.com/. Si la recomendación es habitual, en esta ocasión le rogamos que se pasen por su sección de zarzuela y discografía, que es agradable y con gran cantidad de recursos que serán de su agrado. A su vez, le dejamos con el vídeo de una masterclass realizada hace unos años y que permiten ver a la mezzosoprano en el tema de la formación.

Momentos memorables: Sia qualunque delle figlie

Volvemos a Rossini en esta sección de “Momentos memorables”. En esta ocasión, la elegida es la aria de don Magnífico en la ópera “La cenerentola”. Un ejemplo, como otros tantos que iremos desgranando por aquí, del “canto silabato”, esa técnica que muchos bajos bufos deben desarrollar en sus personajes. Los compositores dejaban a los personajes principales unos fragmentos en los que la voz y la melodía iban juntas dejándonos bellos espectáculos como “Una furtiva lagrima”, por ejemplo, o las célebres arias de la locura.Auténticos ejemplos de brillantez del tenor o de la soprano, esa coloratura que hacía fascinar al público. Mientras, para el bajo bufo la técnica era endiablada, donde el cantante debía mostrar otro tipo de agilidad vocal bien diferente que también era reconocida. El canto silabato lo que hace es que el cantante deba interpretar con gran solvencia las sílabas de la aria a una gran velocidad(a base de semicorcheas en la parte final y, por tanto, la sucesión de notas hace que el cantante deba estar muy preciso). A veces, el éxito del personaje en las represantaciones se somete a estos ejercicios apabullantes de destreza.Sobre la música y una vez destacado el valor de la voz

Sobre la aria, al comienzo del segundo acto, el argumento es básico. A pesar de la aparición de Angelina(o Cenicienta) en la fiesta, don Magnífico sigue creyendo que el príncipe está encandilado por sus dos hijas, Tisbe y Clorinda. Razones tampoco le faltan, pues si se descubre la realidad sobre Cenicienta, es decir, que es su hijastra pero que la ha dejado sin patrimonio, sería algo complicado. A pesar de la preocupación, aún piensa cómo va a ser su vida en la corte. Aunque al comienzo de la aria vemos algún ejemplo que otro de ese canto silabato, es a partir de la mitad de la aria, cuando comienza lo espectacular, cuando el octavino sustituye a la flauta para dar, junto a los instrumentos de cuerda la vorágine que hace espectacular esta aria, con rimas endiabladas cercanas a auténticos trabalenguas.

Aria: Sia qualunque delle figlie

Sia qualunque delle figlie
Che fra poco andrà sul trono
Ah! non lasci in abbandono
Un magnifico papà.
Già mi par che questo e quello,
Conficcandomi a un cantone
E cavandosi il cappello,
Incominci: sior Barone;
Alla figlia sua reale
Porterebbe un memoriale?
Prende poi la cioccolata,
E una doppia ben coniata
Faccia intanto scivolar.
Io rispondo: eh sì, vedremo.
Già è di peso? Parleremo.
Da palazzo può passar.
Mi rivolto: e vezzosetta,
Tutta odori e tutta unguenti,
Mi s’inchina una scuffietta
Fra sospiri e complimenti:
Baroncino! Si ricordi
Quell’affare, e già m’intende;
Senza argento parla ai sordi.
La manina alquanto stende,
Fa una piastra sdrucciolar.
Io galante: occhietti bei!
Ah! per voi che non farei!
Io vi voglio contentar!
Mi risveglio a mezzo giorno:
Suono appena il campanello,
Che mi vedo al letto intorno
Supplichevole drappello:
Questo cerca protezione;
Quello ha torto e vuol ragione;
Chi vorrebbe un impieguccio;
Chi una cattedra ed è un ciuccio;
Chi l’appalto delle spille,
Chi la pesca dell’anguille;
Ed intanto in ogni lato
Sarà zeppo e contornato
Di memorie e petizioni,
Di galline, di sturioni,
Di bottiglie, di broccati,
Di candele e marinati,
Di ciambelle e pasticcetti,
Di canditi e di confetti,
Di piastroni, di dobloni,
Di vaniglia e di caffè.
Basta, basta, non portate!
Terminate, ve n’andate!
Serro l’uscio a catenaccio.
Importuni, seccatori,
Fuori, fuori, via da me.
Presto, presto, via di qua

Atril de honor:Daniel Barenboim

Si algo destaca Daniel Barenboim es ser de hombre de mundo. Un director de orquesta nacido en Buenos Aires, que vivió en Israel, Salzburgo, Milán, Paris…,etc. Que ha hecho infinidad de kilómetros, otros directores de orquesta dirán lo mismo, que una persona ostente la nacionalidad española, argentina, israelí…y palestina ya es un mérito cuando esas nacionalizaciones le llegan por sus méritos en el podio, pero también por su lucha por la paz, de la que ha sido nominado para el Premio Nobel de la Paz. Ahí ya serán pocos los directores que podrán compararse. Además, su personalidad es apreciada.

Bien pronto llegó la vocación por la música, en especial, el piano. Comenzó con cinco años a aprender a tocar. Sus primeros profesionales llegaron a través del piano a pesar de que su familia le había mandado a aprender dirección de orquesta. Tocó el instrumento musical, por ejemplo, bajo la dirección de Furtwängler.Incluso, sus primeras grabaciones llegan como intérprete.

Debutó ante una orquesta en 1967, con la Filarmónica de Londres. Su primera dirección musical llegó en París, donde estuvo durante catorce años(1975-1989) al frente de la Orchestre de Paris. Otro debut importante llegó en el festival wagneriano por excelencia, Bayreuth. Entre 1992 y la actualidad compaginó la dirección musical de la Orquesta Sinfónica de Chicago, la Deutsche Staatsoper, la ópera estatal alemana de Berlín.Entre 2007 y 2014, la dirección del teatro Alla Scala de Milán.Intervino también en el concierto de Año Nuevo, en Viena, en 2014(también en 2009) donde pudimos observar, a parte de una buena dirección, una particular forma de afrontar la célebre “Marcha Radetzky”, la pieza de Johann Strauss que se interpreta como colofón.

Además de su trayectoria como director de orquesta y las orquestas cuya dirección musical o artísticas asume, destaca por la creación a finales del siglo XX de una orquesta llamada “West-East Divan Orchestra” cuya intención es demostrar que la música puede ayudar a romper con los problemas que se dan entre Israel y Palestina. Para ello, quiso contar con gente judía y palestina entre sus músicos, como modo de integración. Barenboim y Edward Said recibieron, por ello, el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2002. No le salió tan bien el intento de llevar a Wagner a Jerusalén, queriendo desligar al compositor de Leipzig y su música de las ideas del nazismo. Consideramos que este vídeo es el mejor para resumir su labor en la busca de la paz. Si Nelson Mandela pretendió unir un país, Sudáfrica, con el deporte, Daniel Barenboim lo pretendió con la música.

Terminamos con este vídeo que nos va a permitir conocer su opinión sobre cómo escuchar la música. De gran interés. Además, como hemos hecho otras veces, os damos a conocer su web oficial donde podrán profundizar acerca de este director célebre.

Momentos memorables: Tu, che di gel sei cinta

Aunque forma parte de una escena en la que sigue siendo protagonista Liù, esta pequeña aria final son las últimas notas que compuso Giacomo Puccini para la ópera Turandot. La muerte del compositor en Bruselas dejó sin concluir la ópera y fue Franco Alfano quien terminó la ópera. Estrenada en 1926, Toscanini decidió, desde el podio del director, finalizar la ópera en el momento en el que murió el compositor. La escena, argumentalmente, es conocida. Tras el acertijo de Calaf a Turandot(“dime mi nombre antes del alba, y a la alba moriré”, ya que nadie, en ese momento, sabe el nombre del extranjero desconocido que, al final, sí lo acaba revelando a la princesa), encuentran a Liù y Timur rondando y forzándolos a que revelen el nombre. Liù se niega a decirlo entre tormentos. Sorprendida Turandot por el sacrificio de Liù, puedo afirmar que la joven, esclava y sirvienta de un ciego Timur, un destronado rey tártaro, es la que comienza a “descongelar” a la gélida(y ciertamente caprichosa) princesa. El segundo sacrificio-el del propio Calaf quien, desquiciado por ella, revela su nombre- explica, sin duda, el bello final, cuando Turandot acaba revelando otro nombre diferente…”il suo nome è amore”.

La gravedad del asunto es tal-Liù sabe que la única manera de salvar a Calaf es con su sacrificio, un sacrificio de amor- que la música que le acompaña en las primeras notas es la instrumentación de viento(especialmente, el fagot y el oboe). Cuando ella revela su intención(antes de esta aurora, cierro los ojos para que él viva aún), el pizzicato de los violonchelos se van incorporando para darle ese sentimiento que nos acompañará, con más intensidad, en la repetición de estas mismas frases. Los instrumentos de cuerda van a aportar, ahí, más dramatismo mientras los de viento-madera van a seguir la melodía de la aria y que nos dejará con cierto sabor amargo por el final, donde esos tres calderones finales(incluso para Liù) van a terminar con el suicidio de la joven ante la sorpresa del pueblo, Turandot y Calaf, aterrado.

Aria: Tu, che di gel sei cinta
LIÙ
Sì, Principessa, ascoltami!
Tu che di gel sei cinta,
da tanta fiamma vinta,
l’amerai anche tu!
Prima di questa aurora,
io chiudo stanca gli occhi,
perchè egli vinca ancora…
Per non… per non vederlo più!
Prima di questa aurora,
io chiudo stanca gli occhi
per non vederlo più!
FOLLA
Parla! Parla!
Il nome! Il nome!

CALAF
Ah! Tu sei morta, tu sei morta,
o mia piccola Liù!

TIMUR
Liù! Liù! Sorgi! Sorgi!
È l’ora chiara d’ogni riveglio!
È l’alba, o mia Liù…
Apri gli occhi, colomba!

PING
Alzati, vecchio! È morta!

TIMUR
Ah! Delitto orrendo!
L’espieremo tutti!
L’anima offesa,
l’anima offesa si vendicherà!

Voces magistrales: Bryn Terfel

Galés de la cabeza a los pies, que hace patria de su tierra cuando puede, Bryn Terfel es uno de los grandes bajos-barítonos de comienzos del siglo XXI. Sí, estaba en activo desde 1990, había logrado algunos de sus debuts importantes en los grandes teatros, pero la consolidación en el top ten ha llegado con la entrada del nuevo siglo y a lo largo de estos quince años.

Sus primeros pasos fueron sencillos: un amigo le enseñó a cantar pero el principal hecho fue ir a Londres en 1984, para entrar en el Guindhall School of Music and Drama.En esa época acudió a varios concursos de canto destacando uno como fue el BBC Cardiff Singer of the World, donde quedó segundo por detrás de Dimitri Hvorostovsky en 1989. Su debut llegó como Guglielmo en Così fan tutte(W.A. Mozart), en la compañía galesa WNO(Wales National Opera). Sus intervenciones primeras fueron dentro del repertorio mozartiano y pocas óperas más. Su Fígaro le abrió las puertas del Metropolitan Opera House, La Scala de Milán, Covent Garden, San Carlos(Lisboa), Viena.

Ya en 1996 comenzó a incluir en su repertorio, que ya comenzaba a contar con otros compositores(Mahler, Richard Strauss,Sullivan), a Richard Wagner y Stravinsky.En el final del siglo XX, consigue interpretar el papel de Don Giovanni tras haber interpretado a Masetto y Leporello.Del compositor de Leipzig, destaca su interpretación como Wotan en el Metropolitan, donde llevó a cabo este papel en el Anillo de los Nibelungos, que también llevó a cabo en Londres. Otros papeles son los de Wolfram en Tannhäuser, la del propio holandés errante, Sachs(Los Maestros cantores de Nüremberg).

También hay otras facetas llamativas de este imponente galés: su labor como creador, en su día, del Faenol Festival(del que hubo claros y sombras), la discografía generada tanto de ópera como de canciones(algunas dedicadas a su patria) y, sobre todo, su presencia en recitales y en producciones como la que protagonizó de Sweeny Todd, con Emma Thompson como compañera. En el caso del vídeo, les recomendamos este dúo con Desirée Rancatore.

Finalizamos con la proposición de una web oficial que no es propia del cantante, pero sí de sus seguidores más fieles.Símbolo, pues, inequívoco del aprecio generado por sus actuaciones tanto en los teatros como en otros escenarios más populares. Además, su porte importante y un gesto que, a primera vista, parece afable facilita el resto. Destacamos, igualmente, su labor caritativa que le hace ser presidente de una organización caritativa para “sin techo”, llamada “Shelter Cymru”, y patrón de otra asociación que aporta terapias por una enfermedad neurológica. Dejamos un último vídeo con su interpretación del célebre “The impossible dream”, del musical “El caballero de la Mancha”(Man of La Mancha).