Sobre la ópera:la juventud perdida del doctor Faust

Escribía Rubén Darío aquello de “Juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver”, primeros dos versos del poema “Canción de otoño en primavera”. Casi un siglo antes, Johann Wolfgang von Goethe culminaba su extensa obra “Faust, eine Tragödie”, escrito en dos partes. En ella, un anciano doctor maldecía la ciencia, la fe, la misma paciencia. Había gastado toda su vida buscando el saber y, al final de sus días, deseaba terminar con su sufrimiento al comprobar que había desperdiciado su vida. Cuando en las imprecaciones pide al mismo Satán, aparece Mefistófeles dispuesto a darle lo que quiera al precio de su alma “ahí abajo”. Ni dinero, ni poder…Fausto sólo quiere juventud y los placeres que ésta proporciona.

En un breve momento de dudas, Mefistófeles observa que Faust queda parado y le muestra a una joven de la que queda prendado. Es Marguerite. Cesan las dudas al instante, firma y bebe la pócima que le dará nuevo vigor. Desde ese momento busca encontrar a la joven y la encuentra, La timidez de ella le arrebata el ánimo, queda prendado. Es el momento de demostrar un sentimiento olvidado y bien que lo hace, como vemos con un excepcional Nicolai Gedda.

Es el dúo de amor de Faust y Marguerite, una escena en el que él va poco a poco logrando convencer de su amor sincero a una Marguerite aún dubitativa. La escena de la margarita y ese “me quiere, no me quiere” es un ejemplo. La dulzura de ese “O nuit d’amour” es sublime…pero ella sigue temerosa, no quiere que le partan el corazón. Pero el amor ya está en el corazón de ella

 

Las desventuras de Marguerite la llevan a la locura(maldecida por Valentín, su moribundo hermano; maldita para Mefistofeles que la pretende horrorizar) y a la prisión por matar a su hijo. Faust la quiere rescatar de su condena con la ayuda de Mefistófeles, pero ella no quiere seguirle y ruega la salvación de su alma mientras Faust se desespera.

Voces magistrales: Roberto Alagna

A veces hay situaciones en el mundo de la ópera que llevan a dar una imagen poco afortunada de un cantante. En el momento de recibir aplausos o silbidos de los que pagan una entrada, hay cantantes que prefieren hacer de tripas, corazón y seguir cantando, olvidar ese presente doloroso;pero también hay otros que deciden salir de la escena indignados. Es lo que sucedió al tenor franco-italiano Roberto Alagna en el Teatro alla Scala de Milán en 2006 y por el que, por cierto, tuvo que dar más de una explicación.Todo ello en una época en la que, además, su relación con Angela Gheorghiu, aún siendo muy productiva, también era problemática para los que lo contrataban.

Pero comencemos por el principio. Nacido en 1963 en Clichy-sous-Bois, es un tenor franco italiano ya que sus padres eran emigrantes sicilianos. Autodidacta, pero con la ayuda del contrabajista Rafael Ruiz, sus orígenes musicales son bastante particulares: cantó en cabarets de joven, influenciado además por la gran película de Enrico Caruso se acercó a la ópera.Ganó un concurso musical Pavarotti en 1988 y debutó como Alfredo Germont en Glyndebourne. Desde ese momento su carrera fue creciendo, acudiendo a los grandes teatros, siendo el rol de tenor en La traviata como uno de sus primeros referentes. En lo personal, su primer bache llegó con el fallecimiento de su primera mujer, con la que tenía un hijo en los primeros años de carrera operística.

Dos años después se casó con la soprano Angela Gheorghiu con la que compartió presencias en los principales teatros pero también varios recitales. Trece años en los que ambos ligaron una relación musical importante. Sin embargo, su carrera atravesó otro mal momento como fue el hecho de descubrir un mal que tenía en la cavidad sinusal en 2007, un tumor que le fue extirpado pero, como comentó en entrevistas, le impedía un buen desarrollo en su ejercicio vocal. Recuperado, volvió con fuerza a los escenarios donde no puede dejar una imagen, en cierto sentido, injusta.

Su repertorio le ha permitido estar en una zona de cantantes cotizados(Verdi, Puccini,parte de repertorio francés,etc), además de una buena discografía que, además de las óperas, incluye recopilatorios de sus grandes papeles. Tiene pendiente en un par de años, así se desprende de varias entrevistas, su estreno en el Festival de Bayreuth con el rol principal en “Lohengrin”.

Terminamos con la visita clásica a su página oficial que aporta, en su apartado de vídeos, en sí interesantes-aunque hay que reconocer que hay que tener un buen nivel de francés-, eso sí, poco actualizados. Eso sí, pulsando sobre el icono de Facebook. El vídeo con el que concluyo la entrada puede que lo hayan visto o no en otras ocasiones. Si no lo han visto, disfrutarán de su interpretación del brindis de “Marina”, de Emilio Arrieta.

Momentos memorables: In questa reggia

Que la ópera es una unión de música y texto-en este caso, teatral-es sabido. En algunos casos, el conjunto melódico se potencia sobre el texto(aunque hay varios compositores que logran ese efecto, destacaría a Richard Wagner por su capacidad de lograr que se genere, desde el foso de la orquesta, un ambiente que envuelve al cantante; en otros,la música cede la importancia a lo que se cante (podíamos indicar, por ejemplo, el célebre “bel canto”, donde el cantante debe mostrar sus cualidades técnicas, que es lo que hará que se lleve el merecido aplauso o la más cruel crítica.

Pero, señores, llegamos a esta aria y vemos que la melodía es perfecta para describir el estado de Turandot a lo largo de su intervención(recuerdos, dolor, ira); que el texto escrito por Giuseppe Adami y Renato Simoni está plasmado de un modo que va in crescendo y, por supuesto, una intervención creíble de la soprano(en este caso, destacamos la figura de Eva Marton que ha llevado a la perfección este papel

La trama es sabida. Turandot es una princesa china que ha establecido lo siguiente: el que se quiera casar con ella debe pasar por tres enigmas, el acierto supone el premio de un matrimonio futuro imperial…o la muerte del candidato si sólo falla uno. Lo que nos puede parecer, en principio, algo muy trivial, chocante deja de serlo al entenderla: el recuerdo de su abuela, arrastrada por un extranjero tras ser vencido el reino, el dolor cargado de ira hace que insista en ese “Nadie me tendrá jamás” y, sobre todo, en ese “Non tentar la fortuna” para que nadie se siga arriesgando. Sin embargo, ese principe desconocido supera las tres pruebas y es cuando la ópera coge otro cariz, cuando el enigma se le vuelve en contra a Turandot.

En sí es una aria que va desde una melodía “lígera” al principio, pausada con breves intervenciones de los instrumentos de viento madera(fagot, oboe, clarinete,etc) para incidir en las partes más dolorosas de la narración, pero que coge fuerza cuando ese recuerdo, esa voz de su abuela le lleva a imponerse(y ya es difícil)a la propia orquesta con ese desgarrador “mai nessun m’avrà”. Si le añadimos la intervención del príncipe desconocido como respuesta, tenemos una escena que se interioriza en el espectador.

Aria: In questa reggia

TURANDOT
In questa Reggia,
or son mill’anni e mille,
un grido disperato risonò.
E quel grido,
traverso stirpe e stirpe
que nell’anima mia si rifugiò!
Principessa Lo-u-Ling,
ava dolce e serena che regnavi
nel tuo cupo silenzio
in gioia pura,
e sfidasti inflessibile e sicura
l’aspro domino,
oggi rivivi in me!

FOLLA
Fu quando il Re dei Tartari
le sette sue bandiere dispiegò.

TURANDOT
Pure nel tempo
che ciascun ricorda,
fu sgomento e terrore
e rombo d’armi.
Il regno vinto! Il regno vinto!
E Lo-u-Ling, la mia ava,
trascinata
da un uom come te, come te
straniero,
là nella notte atroce
dove si spense la sua fresca voce!

FOLLA
Da secoli ella dorme
nella sua tomba enorme.

TURANDOT
O Principi,
che a lunghe carovane
d’ogni parte del mondo
qui venite a gettar
la vostra sorte,
io vendico su voi, su voi,
quella purezza,
quel grido e quella morte!
Quel grido e quella morte!
Mai nessun m’avrà!
Mai nessun, nessun m’avrà!
L’orror di chi l’uccise
vivo nel cuor mi sta.
No, no! Mai nessun m’avrà!
Ah, rinasce in me l’orgoglio
di tanta purità!
Straniero! Non tentar la fortuna!
Gli enigmi sono tre,
la morte una!

CALAF
No, no!…
Gli enigmi sono tre,
una è la vita!

TURANDOT
No! No!…
Gli enigmi sono tre,
la morte una!

CALAF
Gli enigmi sono tre,
una è la vita!

Atril de honor: Neville Marriner

Una vez más, comienzo una entrada dedicada a un artista de la ópera con el primer recuerdo que tengo: una grabación de “Las bodas de Fígaro” que una conocida editorial vendió y que contaba con Neville Marriner como director y su mítica presencia con la St. Martin in the Fields Academy, una orquesta fundada por él en 1956. Van Dam, Hendricks, Raimondi o Baltsa fueron los intérpretes de aquella versión.

Nacido en Inglaterra en 1924, estudió para una carrera dedicada a la música en el Royal College of Music para interpretar el violín. Tras la segunda guerra mundial, donde estuvo alistado – por cierto, herido-, siguió con su recorrido por la música, acudiendo también al conservatorio de París. También acudió a Estados Unidos, a Maine, para formarse como director de orquesta con Pierre Monteux. Ya había interpretado con su violín dentro de la Jacobean Ensemble.

Desde 1956 y casi durante cuatro décadas ligó su destino al de la Academia Saint Martin-in-the-Fields, del que fue director y también presidente en vida desde 1994.Solicitado como director musical de la iglesia de Saint Martin-in-the-Fields, creó una orquesta de cámara que, con el tiempo, se acabó convirtiendo en una orquesta como tal, pero también especializada en música barroca y clasicismo(entendiéndose como tal la época de Mozart, Beethoven,etc). Con esta orquesta y bajo el paraguas de Decca y, especialmente, Philips Classics, se producen la mayoría de las grandes grabaciones.

Pero no todo fue esta orquesta, también dirigió la orquesta de cámara de Los Ángeles(1969-1977), la Orquesta Sinfónica de Minneapolis(1977-1986) y la Orquesta Sinfónica de la Radio en Stuttgart(1983-1989). Otro tema destacado es encargarse de la banda sonora de “Amadeus” porque el genio de Salzburgo es uno de los grandes compositores en los que se especializó Neville Marriner. Fue escogido por varios teatros como director invitado.

La discografía que deja es considerable, especialmente, con su “Academia”. Como escribíamos antes, Mozart es un referente pero también, Bach, Beethoven, Vivaldi, Rossini(en menos grado),Haydn,Haëndel,etc. Eso sí, apenas toca la ópera, decantándose por la instrumental.  Ostenta el rango de Sir desde 1985.

Terminamos esta entrada con una recomendación para ver la web oficial de la Orquesta Saint Martin-in-the-Fields

Momentos memorables: Cessa di più resistere

La primera versión que cayó en mi mano de “El barbero de Sevilla” me pareció buena hasta que tuve en mi poder otra de Francisco Araiza que contaba con esta aria. Sí, me llamó la atención porque, entre medias, vi la version con Prey, Alva y Teresa Berganza. Es decir, de tres diferentes modos de escuchar esta ópera de Rossini, había una más completa que las otras dos . En cierto sentido, el aria en su parte final es más complejo pero me sorprendía que algunos tenores prefirieran, en su versión grabada en estudio, limitar su papel en la ópera. Esta aria tiene su encanto con la presencia de un personaje que, durante la ópera, ha distado de tener buenos instantes de lucimiento personal. La escena que, por tanto, se corta a veces es importante pues vemos a un conde que se ha mostrado ya ante Rosina e indignado ante Bartolo. Lo único que queda curioso, llamativo, es ver al Conde abrazar y hacer soñar a Rosina con un amor fiel…teniendo en cuenta lo que sucede en el “segundo” libro de Beaumarchais, “Las bodas de Fígaro” cuando la Condesa Almaviva es aquella Rosina ya casada.

Lo primero que nos encontramos es cierta familiaridad de “Cessa di più resistere” con “Nacqui all’affanno” de “La Cenerentola”, del mismo autor. Dicho eso, hay una primera parte como se diría más “majestuosa” pero donde ya comienza el tenor a tener que asumir que su voz es fundamental en este momento a la hora de asumir esos melismas en varias fases antes de llegar al momento cumbre(“Ah, il più lieto, il più felice” donde ya comenzamos a sentir la mencionada similitud con la escena final de “La cenerentola” y donde se termina de lucir el tenor, cuando canta primero siguiendo la línea que llevaba con cierta preocupación por lograr la debida coloratura y, posteriormente, añadirle una cierta destreza nada desdeñable.

Escena: Cessa di più resistere

Cessa di più resistere,
di più resistere,
non cimentar
mio sdegno.
Spezzato è il gioco indegno
di tanta crudeltà.
Della beltà dolente,
d’un innocente amore
l’avaro tuo furore più
non trionferà!

E tu, infelice vittima
d’un reo poter tiranno,
sottratta al giogo barbaro,
cangia in piacer
l’affanno
e in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà,
in sen d’un fido sposo
gioisci in libertà!

Cari amici…

CORO
Non temete, non temete!

CONTE
Questo nodo…

CORO
Non si scioglie, non si scioglie,
sempre a lei vi stringerà!

CONTE
Ah, il più lieto, il più felice
è il mio cor
de’ cori amanti!
Non fuggite, o lieti istanti
della mia felicità!

CORO
Annodar due cori amanti
è piacer che egual non ha.

Voces magistrales: Daniela Dessì

El pasado sábado 20 se anunciaba el triste fallecimiento de Daniela Dessì, la soprano genovesa que se había hecho un nombre y un prestigio entre los aficionados a la ópera. Era admirable como llevaba la relación profesional-afectiva con el tenor Fabio Armiliato. Fruto de ello encontramos gran cantidad de recitales y representaciones en las que ambos fueron protagonistas.

Nacida en Génova en 1957, estudió canto y piano en el Conservatorio “Arrigo Boito” de Parma y se especializó en canto de cámara en Siena. En 1980 debutó en la ópera con “La serva padrona”, de Pergolesi. Finalista en un concurso de nuevas voces llevado a cabo por la RAI, su camino despegó desde ese momento.

Desde comienzos de los años 80 hasta la actualidad fue creciendo su nivel de trabajo, reclamada en los mejores teatros y por los directores de más prestigio destacando, por encima de todos, su trabajo con Riccardo Muti en la Scala de Milán.Pero fueron bastantes las representaciones de gran mérito(por ejemplo, representar en una noche los tres papeles de soprano de Il trittico), sus notables presencias sobre el escenario. Su muerte nos deja esa duda sobre cuál hubiera sido el devenir musical e interpretativo de Daniela Dessì, de la que se ha valorado su capacidad de “actriz” sin dejar de tener en cuenta su voz y su fuerte personalidad.

Su repertorio fue extenso, cerca de setenta personajes aunque pudo interpretar esos grandes roles famosos(Verdi, Puccini, Donizetti, Rossini, Bellini, los personajes de las tres óperas de Mozart con colaboración con Da Ponte). La discografía nos deja un buen repertorio de grandes interpretaciones, en buena parte con la colaboración de su marido desde 2000, Fabio Armiliato. Igualmente, se cuenta con la posibilidad de recordar sus intervenciones a través de las múltiples versiones en diferentes formatos audiovisuales.

Dejamos esta entrada con dos clásicos para que la gente pueda saber algo más de esta gran soprano. Por un lado, vemos su página oficial que permite saber más cosas como su biografía, discografía y la muy recomendable sección de vídeo y audio; por otro lado, una entrevista que se le realizó muy en plan “skype“(al menos, esa es la impresión por esa cámara fija).Por último, dejamos el que fue su gran papel, el que siempre le gustó cantar: Tosca.

Sobre la ópera: el amor y la pureza de sentimiento

Puede que en el mundo de la ópera haya personajes a los que vaya a la perfección este término de “pureza de sentimiento” pero, para mí, hay uno que está por encima de todos: Nemorino.

Nemorino es el protagonista principal de la ópera de Gaetano Donizetti “L’elisir d’amore“. La literatura que ha rodeado al personaje lo ha catalogado como un joven más o menos “al que le falta un hervor”, es decir algo corto de luces. Sin embargo, el desarrollo de la ópera nos muestra un joven enamoradizo que tiene un amor platónico pero, para su desgracia, en nada correspondido: Adina.

Su simpleza se percibe en el primer acto cuando, tras la enésima negativa de Adina, recurre al charlatán doctor Dulcamara, quien le hace ver que esa botella de vino de Burdeos que tiene en la mano es un elixir de amor. Sí que es cierto que se llega a creer eso y Adina juega con ello para sacarle de quicio.

Sin embargo, en el segundo acto ya vemos, en su desesperación,que el amor que tiene por Adina le llevaría a entrar en el batallón de Belcore por tal de conseguir unos dineros para comprar otra botella de elixir. Ahí tenemos ese “tu non sai qual cor sta sotto a quest’umile vestito”, en el que empezamos a ver que su amor poco correspondido tiene mucho más de puro de lo que se pensaba. Ignorante a lo que sucedía, el fallecimiento de su tío y la consiguiente herencia que recibirá, hace que todas las chicas del pueblo lo deseen pero Nemorino cree que es el efecto del elixir. Ve que Adina empieza a sentir amor por él. Es la bellísima “Una furtiva lagrima”.

Ella pretende liberarlo de su condición de soldado pero, cuando él le pregunta si tiene algo más que decir y ella niega, estalla: prefiere morir soldado si no es querido. Al final, ella lo admite: sí está enamorada de Nemorino

.

Aunque luego todo se sabe, que Dulcamara le informa que es rico heredero, el amor está ahí, fuera de toda historia de elixires y dinero. El joven Nemorino logra sacar a Adina su sentimiento hacia él.

Momentos memorables: Credeasi misera

Posiblemente, y con motivo, sea la escena de “I puritani” que más esperen los aficionados a la ópera cuando se representa esta ópera de Vicenzo Bellini. A la belleza de una representación- si no se desvía mucho de la lógica teatral- en la que todos los personajes desplegan sus mayores dotes interpretativos, se añade la complejidad de uno de esos momentos en el que el tenor se juega el prestigio, pasar a la historia por la capacidad de emitir un Fa5(recordemos que el famoso “do de pecho”, cuya técnica aportó Gilbert Duprez en 1835, sólo era tres notas menos agudo). Algunos tenores han forzado hasta el punto de quedar un poco desdibujado este momento(falsete), otros han asumido que si no se llega, no pasa nada.

Condenado a muerte por los puritanos, Arturo Talbo se encara contra ellos pidiendo piedad por Elvira y les insta a frenar la ira un sólo instante. Ella, que lo ama, muestra su deseo de morir con él.Este es el momento cumbre(“ella è tremante, ella è spirante”), ese citado Fa5(o high F) de Arturo Talbo. Al final, un mensaje anuncia la victoria de los puritanos y la liberación de todos los presos(entre ellos, Arturo), con lo que “I puritani” pase a acabar de forma feliz para ambos protagonistas. Aunque una cosa debo escribir. No sólo es este Fa5 uno de los motivos de la belleza de esta escena. La interpretación del tenor debe ser convincente pero también los personajes de Elvira, Riccardo y Giorgio son imprescindibles por como muestran su sentimiento de dolor(Elvira y Giorgio) y arrepentimiento(Riccardo).

Escena: Credeasi misera

A quattro

ELVIRA
Qual mai funerea
voce funesta
mi scuote e desta
dal mio martir!
Se fui sì barbara,
nel trarlo a morte,
m’avrà consorte
nel suo morir!

ARTURO
Credeasi, misera,
da me tradita,
traea sua vita
in tal martir!
Or sfido i fulmini,
disprezzo il fato, se teco al lato
potrò morir!

RICCARDO
Quel suon funereo
ch’apre una tomba,
nel sen mi piomba,
m’agghiaccia il cor.
La sorte orribile
spense già l’ira,
mi affanna e ispira
pietà e dolor.

GIORGIO
Quel suon funereo
feral rimbomba,
nel sen mi piomba,
m’agghiaccia il cor.
Sol posso, ah’ misero!
Tremare e fremere.
Non ha più lacrime
il mio dolor.

CORO DI PURITANI
Quel suon funereo
ch’apre una tomba,
cupo rimbomba
mi piomba al cor.
E Dio terribile,
in sua vendetta
gli empi saetta
sterminator.

CORO DI DONNE
Quel suon funereo
feral rimbomba,
al cor ci piomba,
gelar ci fa!
Pur fra le lacrime
speme ci affida,
che Dio ci arrida
di sua pietà!

CORO
Che s’aspetta? Alla vendetta!
Dio comanda ai figli suoi
che giustizia alfin si renda.

RICCARDO, GIORGIO E DONNE
Sol ferocia or parla in voi!
La pietade Iddio v’apprenda!

ARTURO
Deh! Ritorna ai sensi tuoi!

ELVIRA
Qual mi cade orribil benda!

ARTURO
Oh mia Elvira!…

ELVIRA
E vivi ancor!

ARTURO
Teco io sono!…

ELVIRA
Ah! Il tuo perdono!
Per me a morte, o Arturo mio…!

ARTURO
Di tua sorte il reo son io.

ELVIRA
Un amplesso.

BRUNO, UOMINI
Avvampo e fremo!

ARTURO, ELVIRA
Un addio!

UOMINI
Cada alfin l’ultrice spada
sovra il capo al traditor!

ARTURO

Arrestate: vi scostate!
Paventate il mio furor.
Ella è tremante;
ella è spirante;
anime perfide,
sorde a pietà,
un solo istante
l’ire frenate,

Voces magistrales: Dimitri Hvorotovsky

Con el prestigio ganado por el paso de los años, tuvo que frenar, el año pasado, su carrera para ser tratado de un tumor cerebral del que se puede decir afortunadamente que pudo salir bien. Durante tres meses estuvo fuera del mundo lírico hasta que, a finales de septiembre, aparecía en el Metropolitan con la ópera “Il trovatore”.

Nacido en 1962, forma parte de esa generación de cantantes que están en lo mejor de su etapa lírica(Terfel, Alagna, Gheorghiu, Carlos Álvarez,Guleghina, Ramón Vargas…). En ese punto en el que la voz y la veteranía sobre los escenarios se unen. Estudió en su Krasnoyarsk y se hizo un nombre cuando venció en un concurso (Premio estatal Glinka) y en Toulouse, aunque su nombre se hizo internacional cuando ganó a Bryn Terfel el BBC Cardiff “Singer of the World” en 1989.

Su carrera internacional despuntó rápido y con un rol clave como el Eugueni Oneguin de Tchaikovski, aunque su debut en Niza llegó con “La dama de picas”, del mismo compositor.Entre 1990 y 1995(primera intervención en el “Met”) fue apareciendo en cada uno de los grandes teatros(Fenice, Scala, Covent Garden,Berlín, Viena,etc). A lo largo de estos años ha seguido una evolución donde destaca su voz grave, quizás más cercana a la del bajo.

Su repertorio abarca entre otros, dos componentes claros: Verdi y Tchaikovsky. Del compositor de Le Roncole ha cogido algunos de los papeles emblemáticos(Conde de Luna,marqués de Posa, Rigoletto,Renato, Giorgio Germont,Simón Boccanegra…). También Mozart es uno de los compositores que ha llegado interpretar pero la figura de Verdi es importante para explicar el éxito internacional de Hvorotovsky y que, a su vez, le ha permitido ser el “embajador” de la música rusa-aunque ahí habrá que tener en cuenta también a Anna Netrebko- en los grandes teatros de ópera.

Terminamos esta entrada con dos clásicos:uno es la recomendación para que accedan a su página oficial donde podrán disfrutar, entre otras cosas de varios vídeos de recitales y representaciones; la otra idea es mostrarles la faceta de Hvorostovsky con la música rusa popular. Una de las más conocidas es la de “Ojos negros”(??? ??????), aparte de una serie de recitales que realizó, desde 2003 sobre canciones de tipo bélico, bajo el nombre de “¿Dónde estáis, mis hermanos?”.