Voces magistrales: Angela Gheorghiu

De esta generación de nuevas “divas” que salen en el mundo de la ópera hay dos que sobresalen mediáticamente(es una opinión, que conste). Una es Anna Netrebko y la otra es Angela Gheorghiu. En ambas, su relación con otro cantante de ópera hizo que esas representaciones tuvieran ese “plus” de morbo. En el caso de Angela, su matrimonio con Roberto Alagna cubrió páginas de gloria y de escándalo que no beneficiaron a ninguno de los dos.

Nacida en la ciudad de Adjud a finales de 1965, su carrera lírica tuvo el toque de suerte de la apertura de Rumanía con la caída de Nicolae Ceaçescu a finales de 1989. Estudió en la National University of Music en la capital rumana con Mia Barbu. Su debut llegó al año siguiente, en 1990, como Mimì en Cluj. Además ganó un Premio en Viena, la competición internacional de canto Hans Gabor Belvedere. Una vez más, el rol de Mimì está presente en el debut internacional en 1992, en el Royal Opera House Covent Garden(como así se ve reflejado en su biografía en la web oficial). Es tan especial su relación con el rol de Mimì que se casó con Alagna, tras una representación en el Metropolitan.

En sí, su éxito fue explosivo. Aquí hemos podido leer excelentes cantantes que, con todo, habían tardado en llegar a los grandes teatros de ópera. Angela Gheorghiu, desde Londres, en apenas un par de años cantó en Viena, en el Metropolitan de Nueva York, logró una espectacular Violetta que quedó inmortalizada en DVD, con el episodio de los halagos de Georges Solti hacia ella. A lo largo de estos veintitrés años de carrera, su evolución en los grandes teatros ha hecho que su nombre sea tenido en cuenta para bien…

…y para mal. El carácter de Angela Gheorghiu también le ha hecho ganarse unos episodios nada agradables y despidos sonoros como el de Chicago, al ausentarse en algunos ensayos de La bohème. Algunas de sus entrevistas reflejan una forma de ser muy perfilada, que sabe cómo dirigir su carrera, el tipo de representaciones que quiere realizar(por la polémica con el Teatro Real), y el repertorio que quiere abarcar.

Su repertorio es eminentemente latino, con especial preponderancia de Puccini. Otra faceta en la que destaca es en la discografía que está dejando a los aficionados a la ópera, en la que destacan también discos de arias y dúos. Con el tiempo, se supone que aún le queda repertorio que cubrir en estas próximas dos décadas por lo que no se podrá precisar su evolución, quizás algunos roles más dentro del verismo y en las óperas de Verdi. Además, tiene una buena presencia sobre el escenario que hace que su nombre destaque más.

Terminamos esta entrada como es habitual en Operamania. Dejando vía libre para ver la web oficial de esta gran soprano rumana para su disfrute. Finalizamos con este vídeo que también resalta su actividad formando a la gente a través de masterclass.

Sobre la ópera: El día del padre…verdiano

Aprovechando que es día de San José y día del padre, pensaba que hoy era idóneo para tratar un tema que es conocido entre los aficionados a la ópera pero que quería comentarlo: la relación de Giuseppe Verdi y la figura del padre “verdiano”. Cerca de una veintena de óperas compuestas por el genial compositor de Le Roncole, una villita cerca de Busetto, cuentan con este rol. Algunos de esos personajes, además, son tan relevantes que su nombre está en la ópera: Rigoletto, Nabucco, Simón Boccanegra, Oberto, conte di San Bonifazio. Otros son importantes para el devenir de la ópera. En algunos casos, la presencia “paterna” dura un acto pero su presencia motivacional está latente(por ejemplo, la muerte del marqués de Calatrava, padre de Leonora y el vengador Carlos, a la caza de Don Álvaro), en otros no es tan relevante(por ejemplo, la relación de Ford y Nanetta). Incluso, la pérdida de la familia hace que el público acoja la bella aria de MacDuff “Ah, la paterna mano”.

El destino fue cruel con Verdi. Lo normal era que su vida hubiera estado ligada a su querida Margherita Barezzi, hija de su mentor, y sus hijos Virginia Maria e Icilio Romano. Pero, entre 1838 y 1840, fallecieron sucesivamente su hija, su hijo y, por último, su mujer. Giuseppina Streponi fue su compañera y mujer el resto de su vida hasta el fallecimiento de ella en 1897. Aunque pudo disfrutar , a partir de 1867, de la compañía de Maria, sobrina segunda, a la que convirtió en heredera universal, nunca volvió a ser padre. De ahí queda la duda sobre la figura del padre “verdiano” en la ópera y si, en esta figura, quiso Verdi aportar toda la energía pero también la compasión, la protección que no pudo aportar a sus hijos.

De cerca de veinte “padres”, voy a hacer una reflexión sobre algunos de ellos, los más célebres:

Rigoletto. La burla a Monterone le hace ganarse una “maledizione” a pulso. En la figura del bufón vemos el miedo a que su hija Gilda sea dañada en su virtud por el duque u otro cualquiera.El dolor que tiene cuando sabe que fue raptada le hace ir de la rabia a reclamar piedad. Esa rabia es especialmente clara en “Vendetta,tremenda vendetta”, la cabaletta del final del acto II. Su plan de venganza, para su desgracia, se lleva por delante la vida de su hija que, sorprendentemente, salva al Duque para ponerse ella en su lugar…de forma consciente.

Giorgio Germont En “La traviata” tenemos la figura de un hombre de familia, muy firme en sus convicciones pero que, al final, es consciente del error de exigir un sacrificio tal a Violetta de obligarle a dejar a Alfredo. Arrepentido de su error, con todo, su momento de redención con el público llega cuando llama la atención a su hijo tras el fiero insulto del último a la afligida extraviada y que es el inicio de un concertante sublime. La aria que refleja todo su ser es la célebre “Di Provenza il mar, il suol”

Amonasro Con todo, el personaje de padre más “antipático” para el público. En él se percibe el interés suyo para convencer a su hija Aida para que consiga que su amado Radamés, el elegido para dirigir las tropas egipcias, desvele secretos de guerra y así poder caer sobre su ejército.

Simón Boccanegra Sin duda, bello encuentro con su hija, fruto de sus amores con María. La escena en el que se conocen es emotiva y fiel reflejo de ambos personajes que van creciendo con el paso de la ópera. La muerte de Simón al final de la ópera trae el recuerdo de una figura buena, donde los conspiradores Paolo y Pietro deben ver cómo el resto acaba lamentando la muerte por envenenamiento del dux genovés.

Monforte. En todo el acto I, sólo él sabe que Arrigo, quien lucha contra los franceses en Sicilia, es hijo suyo. La lectura de una carta de la madre pidiendo que él vele por el hijo, hace que el público ya sepa que, tras el tema político, hay una relación paterno-filial clave en el desarrollo de la trama. Desde el hecho en que le dice a Arrigo que él es su padre, una serie de hechos(como frenar el ataque en la fiesta, desvelar a su amada Elena el cruel destino, etc) hacen que la trama olvide el tema del levantamiento contra los franceses en Sicilia.

Nabucco. Dos hijas, una que se hace judía(Fenena) y otra que lo detiene(Abigaille). Todo lo que el rey asirio necesitaba para levantar su cara y dirigirse al “Dio di Giuda” que, recientemente, pusimos en “Momentos memorables”.

Otros nombres destacados son Miller(padre de Luisa, y que ve como Rodolfo la mata por celos y el posterior arrepentimiento), Felipe II(padre del infante Carlos y que golpea su destino, primero, casándose con Isabel de Valois y, después, condenándolo a muerte ), Arvino(el padre y cruzado lombardo que tiene que escuchar quejas de su hija, enamorada de Oronte). Grandes personajes que han aportado un papel a la ópera: compasión, seguridad, amor…pero también odio, crispación…aunque eso, hoy, no toca.

Momentos memorables: Arioso de Yolanda

En esta sección desembarca Piotr Illich Chaikovsky y “Iolanta”, una ópera de un solo acto que fue estrenada en 1892, compartiendo cartel con el ballet “El cascanueces”. Estaba basada en una obra de Hertz, “La hija del Rey René”. Iolanta(o si lo desean,Yolanda) es una joven ciega, hija de un rey en la Provenza del siglo XV. Como padre, decide que su hija no debe saber que puede ver y hace que todo el entorno de su hija no diga ni una palabra sobre la belleza visual de las cosas. Tal sobreprotección empieza a romperse bien pronto por un desliz de la niñera de Yolanda, Marta, que se lamenta del llanto de la joven, que se halla sorprendida por el hecho de que otra persona sepa que llora…sin tocarle los ojos. Cuando sus amigas se van a recoger rosas para ella, se queda sola con Marta y le desvelas sus preocupaciones. Es el comienzo de una ópera que seguiremos de cerca en próximos “Momentos memorables”. Anticipando, eso sí, para los que no hayan escuchado esta ópera que termina de forma feliz para Yolanda, curada de su ceguera, y con el amor de Vaudemont.

El arioso de Yolanda juega con los instrumentos de cuerda que van a incidir más su protagonismo en la parte final, cuando la joven se sigue preguntando ese “¿por qué?” que le atosiga. Ella empieza a sentir que algo no tiene sentido, que se está perdiendo cosas y las cuerdas lo enfatizan con cada “otchego” del final. Pero ello no debe hacernos olvidar que, hasta ese momento, había una especie de “conversación” entre la soprano y los instrumentos de viento(especialmente, la flauta, oboe, cuerno inglés y en menor grado el fagot y el clarinete) que hacían bella esa parte inicial del fragmento.

Y, sin duda, la mejor Yolanda que podrán disfrutar es Anna Netrebko.

Aria: Otchego `eto prezhde ne znala
(a través de Kareol, lo publicamos de forma transcrita para mejor seguimiento)
Otchego `eto prezhde ne znala
Ni toski ja ni gorja, ni slez,
I vse dni protekali, byvalo,
Sredi zvukov nebesnykh i roz?
Chut’ uslyshu ja ptic shchebetan’e,
Chut’ teplo ozhivit dalnij bor,
I vezde zazvuchit likovan’e,-
Ja vstupala v torzhestvennyj hor!
A teper’ vse mne dnem navevaet
Neponjatnyj, glubokij uprek,
I ukory sud’be posylaet
Ptichek hor i shumiashchij potok.
Otchego `eto nochi molchan’e
I prokhlada mne stali milej?
Otchego ja kak budto rydan’ja
Slyshu tam, gde poet solovej,
Otchego?
Otchego skazhi?
Otchego? Otchego?
Skazhi, Marta?

Atril de honor:Georg Solti

Georg Solti, el director de orquesta húngaro, fue uno de los grandes directores de la segunda parte del siglo XX, un nombre emblemático y ligado a la casa DECCA(uno de los enlaces oficiales de la vida de este director está alojado en la propia web de la casa discográfica). Una vida intensa, de la que forma parte su llegada a Suiza, en 1939, huyendo con su familia de la inminente invasión “nazi”. Georg Solti, nacido como György Stern en Budapest en 1912, era judío al igual que su familia. Su padre consideró el cambio de Stern por Solti, mientras que el nombre cambió más tarde.
La afición por la música venía de la familia de su madre. Con diez años entró en una escuela de música, llegando a la Academia Franz Liszt dos años después. Con Weiner, Kodály,Donhányi y, sobre todo, Bartók aprendió piano, música de cámara y composición. En 1930 entró en la Ópera Estatal húngara. De esa década tensa, en la que se empieza a adivinar negros presagios, destaca en su vida el viaje a Salzburgo para ejercer de asistente de Arturo Toscanini. En 1938 hizo su debut como director con Las bodas de Figaro

Ya en Suiza, siguió su carrera musical. Irónicamente, sus primeros grandes pasos los dio en Alemania, en Munich precisamente. También fue el comienzo de su relación profesional con DECCA, aunque lo hizo en sus comienzos como pianista. Tras Munich llegó la etapa de Frankfurt(1952).Un año antes hizo su aparición en Salzburgo tras el grato de recuerdo de su estancia mencionada con Toscanini. Entre 1958 y 1965 realizó la primera grabación histórica de todo el “anillo” wagneriano.En 1961 se hizo cargo de la dirección musical del Royal Opera House Covent Garden hasta 1971(durante el primer año lo compatibilizó con Dallas Symphony Orchestra mientras que, en los últimos años, lo hizo con la Chicago Symphony Orchestra, donde estuvo hasta 1991). Fuera de la dirección del teatro londinense, no dejó de aparecer como director invitado. Se nacionalizó británico y nombrado como Sir Georg Solti. Entre 1972 y 1975 fue director musical de la Orquesta de París y, a finales de los setenta, de la London Philarmonic Orchestra. Finalizó su carrera artística con un hito inolvidable como es haber creado el World Orchestra of Peace en el cincuenta aniversario de la ONU.

Gracias a su gran actividad en los estudios de grabación, los aficionados a la música clásica y a la ópera pueden tener referencias actuales de su modo de dirección. Dirigió las obras más grandes pero hay una relevante: Richard Wagner y su “anillo”. Aparte de la mencionada grabación de mediados del siglo XX, dirigió en Bayreuth las cuatro obras en la conmemoración del centenario de la muerte del compositor de Leipzig. Sin duda, todo un honor. Falleció en 1997, a los 85 años.
Tannhauser.

Como es habitual, terminamos la entrada paseando por todo aquello que encontramos en las redes relativo, de forma oficial, al artista en cuestión. En el caso de Georg Solti, disponemos de la Fundación que ha mantenido su legado artístico(http://www.soltifoundation.com/), gracias a la labor ardua de su viuda Valerie Solti(de soltera, Pitts) y ha ayudado a jóvenes valores para dar sus primeros pasos. También destacar la ardua labor de la Georg Solti Accademia desde 200

Sobre la ópera: El ave fénix

Ave mitológica que se consumía en el fuego pero que resurgía de las cenizas. Su fuerza es tal que son varios los mitos que giran alrededor de ella en cada zona del mundo. Por no hablar de entrar en la literatura de corte popular, incluso en la vida misma, en la que también aparece porque es, además, una figura que ayuda mucho por lo que implica para animar en situaciones dramáticas. Un mito que en el mundo de la ópera gira sobrevolando varios teatros que se han visto pasto de las llamas y revivían. En algunos casos, hasta en dos ocasiones se veían superados por las llamas. Accidentes fortuitos, bombardeos…y algún que otra con fines dolorosamente “pecuniarios”. Muchos grandes teatros se han visto marcados por la tragedia y volvieron a la primera fila con mejores estructuras, mejor dotados. Antes de incidir en algunos casos curiosos, destacar que, con el paso de las décadas, la reconstrucción de los teatros se ha convertido en algo laborioso, alejado de la rapidez en el “regreso” a lo largo del siglo XIX. El primer teatro en ser comentado sólo puede ser el veneciano “La Fenice”, precisamente por ese nombre tan relacionado con el título.

Teatro La Fenice(Venecia). (http://www.teatrolafenice.it/site/index.php). El teatro veneciano, lugar donde grandes compositores estrenaron alguna de sus óperas más conocidas, sintió en sus cimientos dos incendios. Uno, en 1836; otro en 1996. En el último caso, la gente sentía además el recuerdo muy cercano del Gran Teatro del Liceu dos años antes. Un incendio durante unas obras dejó el teatro fulminado.En siete años se lograba el regreso del fénix.

Gran Teatro del Liceo(http://www.liceubarcelona.cat/es.html) Al igual que el teatro veneciano, el teatro de la Rambla también ardió en dos ocasiones. Una ocurrió en 1861 y la otra en 1994. Tardó cinco años en volver a ser lo que fue pero sirvió, al menos, para mejorar algunos problemas que tenía. Una chispa durante unos trabajos de mantenimiento, un desliz, todo fue suficiente para el incendio del teatro. Como anécdota, indicar que, en los dos incendios, no ardió la Sala de los Espejos y la fachada.

Teatro alla Scala(http://www.teatroallascala.org/en/index.html). Es de los pocos grandes teatros que se vieron afectados por bombardeos en un acto bélico dentro de la II Guerra Mundial. Fue en 1943 y destruyó el teatro. En escasos cuatro años resurgía con un concierto dirigido por Arturo Toscanini.
Royal Opera House Covent Garden(http://www.roh.org.uk/ ) Otro teatro que resurgió…en dos ocasiones diferentes fue el teatro del barrio de Covent Garden. Tanto en 1808 como en 1856 se produjeron los dos desastres. Desde entonces sigue aumentado méritos y alguna que otra reforma.

Teatro Regio de Turín(http://www.teatroregio.torino.it/). Dos siglos del teatro turinés se vinieron abajo una noche de febrero de 1936 tras acabar destruido por el fuego. Ya el teatro había tenido problemas a comienzos del siglo XX y el incendio dañó toda mejora efectuada en esos primeros años. Durante 37 años el Regio no abrió hasta 1973, con la presencia de Maria Callas y Giuseppe di Stefano.

Teatro Petruccelli(http://www.fondazionepetruzzelli.it/#). Quien ha seguido algunas de mis entradas en Facebook o Twitter de Operamanía sabe que es un teatro al que suelo mencionar de vez en cuando por su particular historia. Estrenado a comienzos de siglo XX, era un teatro con cierto prestigio en Italia pero, sin más. En 1991 ardió por los cuatro costados. Cerca de veinte años de litigios ha tardado el teatro en volverse a abrir. Lo irónico fue que la última ópera en ser representada fue “Norma”, de Vicenzo Bellini. La ópera acaba con una hoguera en la que la druida es condenada a arder. Poco después de terminar la representación, el teatro comenzó a arder, obviamente, sin tener relación con el final del drama belliniano.

Terminamos esta entrada con el vídeo que realizó el Gran Teatro del Liceu recordando los 15 años desde su regreso en 1999. Por último, recordamos un libro “El experimento Barcelona” que, desde la ficción, trataba el incendio del Liceu…y el de la Fenice.

Momentos memorables:Dio di Giuda

Nabucco es quizás uno de los personajes más controvertidos de la ópera. Su transición desde lo tiránico hasta su conversión final resulta llamativo al ritmo de los compases de Giuseppe Verdi. Desde el famoso “non son più re, son Dio!” del acto II hasta la frase de Zaccharia “Servendo a Jeovha,sarai de’ regi il re!…, el desarrollo mental del rey asirio es peculiar. Primero, como hemos dicho, tiránico contra el pueblo de Israel, creído de su poder ;segundo, detenido por Abigaille y escuchando el deseo de su pueblo clamando por la muerte de su hija Fenena. Todo hará para que podamos sentir su transformación en la escena final cuando ensalza el poder divino de Jeovha. Abdallo y los guerreros fieles a Nabucco lo liberarán para buscar y salvar a Fenena.

Musicalmente, tiene esta aria cierta sobriedad tras el estupor de Nabucco al saber, en su delirio, que está detenido.Con la flauta como primer acompañante del pensamiento del barítono, las primeras melodías son del segundo grupo de violines hasta que los instrumentos de viento-madera en la parte central (“Tu m’ascolti”)llevan el ensalzamiento a la cumbre, cuando Nabucco pide, implora que sea liberado y romper con los ritos antiguos. La oración(prácticamente, esta aria es una plegaría) de Nabucco finaliza mientras los instrumentos de viento metal(Flauta, clarinete y oboe, en este caso)dejan el recuerdo de la propia aria.

Terminamos esta entrada con la interpretación de Renato Bruson, uno de los mejores barítonos.

Aria: Dio di Giuda!

Dio di Giuda!…l’ara, il tempio
a Te sacro/i, sorgeranno…
Deh mi togli a tanto affanno
e i miei riti struggerò.
Tu m’ascolti!… Già dell’empio
rischiarata è l’egra mente!
Dio verace, onnipossente,
adorarti ognor saprò.

Voces magistrales: Jussi Björling

Hay cantantes a los que la muerte les llega demasiado pronto. Uno de ellos es, sin duda, el tenor sueco Johan Jonatan “Jussi”Björling. Fallecido en 1960,a la edad de 49 años,la ópera perdió a un gran cantante. Afortunadamente, dejó un buen legado discográfico que ha permitido a generaciones siguientes poder escucharlo. Incluso, en internet, uno puede llegar a leer comentarios legendarios como el de Peter Roberts, biógrafo de Victoria de los Ángeles, quien afirmaba que las grabaciones no eran capaces de desvelar la verdadera belleza de la voz de Jussi. Pudo haber dejado más pero, como comenté antes, un infarto le daba muerte a comienzos de los sesenta.

Como otros grandes, la vocación musical llegó gracias al entorno familiar donde destacaban, como progenitores, una pianista y un cantante que, a su vez, era maestro de canto.Incluso, hasta formó un grupo, el Björling Male Quartet con su padre y dos hermanos. También el drama lo acompañó con el fallecimiento de su madre(1917) y su padre(1926). Comenzó a estudiar y perfeccionar canto desde 1927 hasta 1930 en la Real Academia Sueca de la Música. Su debut llegó como “Lampionaio” en Manon Lescaut. Poco después llegaba el don Ottavio de “Don Giovanni” o el Arnoldo de “Guillermo Tell”. Su proyección,mayoritariamente realizada en Estocolmo, alcanzó el siguiente nivel en escasos siete-ocho años cuando, tras el debut en el Carnegie Hall, lograba pisar el escenario mítico del Metropolitan con el rol favorito, Rodolfo, en “La bohème”.

Durante dos décadas, Jussi Björling estuvo presente en el emblemático teatro neoyorquino. Allí se hizo con una fama que le acuñó como “el Caruso sueco”. A la par de sus éxitos en Estados Unidos, se unió las grabaciones de ópera, un medio con el que debutó en 1929 con varias canciones. En 1946 cantó en la Scala como Duque de Mantua.Regresó en 1951. Con la mente en Estados Unidos, sus presencias en Europa no fueron muchas.La salud también fue un handicap, especialmente en los últimos años y, causa, posiblemente de su situación anímica. Incluso, un pequeño conato de ataque cardíaco no impidió poner en escena “La bohème”. Pero en septiembre de 1960 fallecía. Tenor lírico, su prestigio se ensalzó con los elogios de sus compañeros hacia él.

Terminamos esta entrada sin olvidar algunos puntos. Uno de ellos, ya mencionado es el aprecio que el público estadounidense dio a Jussi Björling desde su debut hasta más allá del fallecimiento de éste. Hasta el punto de existir una sociedad norteamericana dedicada a este magnífico cantante. Obviamente, en su tierra también es recordado o el museo de Borlange, su ciudad natal.
.

Momentos memorables: Tu, tu, piccolo Iddio

Madama Butterfly es un personaje que comparte con otros roles femeninos de Puccini una muerte con una carga emotiva. Dando por hecho que ha perdido su hijo, que Pinkerton, por el que sentía amor a pesar del abandono de él durante tres años, se ha casado con una mujer norteamericana, entiende que su vida ya no tiene sentido. Sin motivo de alegría,desilusionada porque ella sí creía en el amor de él(el cónsul Sharpless ya le advirtió de ello a Pinkerton en el primer acto), decide darle el hijo al que fue su esposo y la nueva mujer, no sólo porque ellos le piden ese sacrificio.

La aria es de una intensidad tal a pesar de su corta duración. Suficiente pero inquietante. Bajo un dominio claro de los instrumentos de viento, se desarrolla este fragmento en el que el verdadero valor de la orquesta es acompañar el sentir trágico de Madama Butterfly en su despedida a su hijo. Sublime ejemplo de dolor materno es ese final en el que ella le pide que la mire bien(“guarda ben fisso”) y que le quede el recuerdo de su madre mientras que los instrumentos de metal acentúan el dolor. En cierto sentido interpretativo personal, me recuerda a “Sola, perduta, abbandonata” cuando Manon canta “No, non voglio morir” mientras que la orquesta lo resalta y es que, en cierto sentido, ella habría deseado otro fin en el que tuviera a su hijo y a su marido Pinkerton.

Aria: Tu,tu, piccolo Iddio

“Con onor muore chi non può
serbar vita con onore.”

Tu? tu?

piccolo Iddio! Amore, amore mio,
fior di giglio e di rosa.

Non saperlo mai per te,
pei tuoi puri occhi,

muor Butterfly…
perché tu possa andar
di là dal mare
senza che ti rimorda
ai di maturi,
il materno abbandono.

O a me, sceso dal trono
dell’alto Paradiso,
guarda ben fiso, fiso
di tua madre la faccia!
che ten resti una traccia,
guarda ben!
Amore, addio! addio! piccolo amor!

Va, gioca, gioca!

Atril de honor: Gustavo Dudamel

Dentro de la hornada de nuevos directores de orquesta destaca la figura de Gustavo Dudamel, un venezolano que dirige la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles(desde 2009) y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela(desde 2007) y que se ha ido haciendo un hueco por su labor musical, educativa(el mejor embajador actual del sistema musical venezolano) y su notable presencia mediática. Con la música por vocación a través de los genes familiares(su padre, trombonista; su madre, profesora de canto). Aprendió a tocar el violín bien pronto, también composición y dirección musical, entre otros, con José Antonio Abreu, “padre” del “Sistema”, un proyecto que abarcaba una red de orquestas y coros juveniles del país que, cuando Gustavo nació, llevaba ya seis años en funcionamiento. En 1999 ya era director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y la Orquesta Sinfónica Nacional de la Juventud, como mejor símbolo de su precocidad musical.

Prácticamente, desde 2004 es cuando empieza a destacar fuera de las fronteras del país sudamericano. Ganó un Concurso de dirección Gustave Mahler, en Bamberg y, de allí, el crecimiento exponencial de su fama, donde es llamado como director invitado para dirigir algunas orquestas de cierta presencia internacional, entre ellas la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles que, desde 2009, ya lo tiene como director musical(y renovado hasta 2019). Debutó en el Teatro alla Scala de Milán en 2006 dirigiendo Don Giovanni. Otra casualidad pareja a la de la orquesta californiana pasó en Gotemburgo y su Orquesta Sinfónica, la que dirigió como invitado y, posteriormente, director musical entre 2007 y 2012.En 2007 dirigió la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart ante la presencia del anterior Sumo Pontícife Benedicto XVI

Además de su labor en Los Ángeles y sus experiencias en Suecia, no ha dejado de estar presente en la Orquesta que le dio a conocer en su día, la OS Simón Bolívar de Venezuela, a la que le ha dado el prestigio más allá de Venezuela hasta el punto de que varios directores de talla mundial acudieron al país sudamericano para dirigir como invitados la orquesta.Es, sin duda, la punta de lanza internacional de “El Sistema”. Además, ha hecho sus pinitos como compositor con la banda sonora de la película “Libertador”. Como suele ser habitual en los directores de orquesta elegidos para esta sección me gusta, siempre que puedo, dejar un vídeo de un ensayo para que puedan observar el funcionamiento de un orquesta más allá de lo que sería

Terminamos esta entrada dedicada a Gustavo Dudamel con una entrevista que realizó sobre “El Sistema”, un programa que lleva 40 años funcionando en Venezuela y que ha pemitido llevar la música clásica por todas las esquinas de la nación sudamericana-especialmente a los más jóvenes- y que, prácticamente, ha extendido su filosofía a muchos países. Para ello, aparte de la entrevista, le dejamos con dos enlaces: el propio del director y el de la Fundacion Musical Simón Bolívar donde, en su segunda pestaña “El Sistema” nos resume quienes son y su especial trabajo.

Sobre la ópera: El cine(III)

La ópera ha tenido varios papeles en el cine. Algunas veces, ha sido un poco accesorio;en otras ocasiones, ha tenido un poco más de protagonismo; por último, es el guión musical de una película.

En el caso accesorio, tenemos un vasto repertorio de películas en las que la ópera ha formado parte de algún momento del film. Así, a bote pronto, recordamos al personaje de Andrew Becket(Tom Hanks en Philadelphia) emocionarse con la aria de Maddalena de Coigny “La mamma morta”, de la ópera de Giordano “Andrea Chénier”. Otro momento archiconocido ocurrió en “Pretty Woman”, cuando Edward Lewis(Richard Gere) llevaba a Vivian Ward(Julia Roberts) para ver una representación de “La traviata” y que nos aporta una de las frases que, un servidor, reconoce certera: “La reacción de la gente cuando ve una ópera es muy espectacular: o les encanta o les horroriza.Si les encanta, será para siempre; si no, pueden aprender a apreciarla pero, jamás, les llegará al corazón”.En mi caso, me encantó. En este caso, podemos apreciar algunos de los instantes más conocidos de la ópera de Giuseppe Verdi. Otro instante sublime lo tenemos en “La vida es bella” de Roberto Begnini, donde podemos ver y escuchar la barcarola de “Los cuentos de Hoffmann”, de Jacques Offenbach .Aquí no podemos olvidar el “Casta diva” de “Norma”, ópera de Vicenzo Bellini y que ha formado parte de muchas bandas sonoras. Dejamos como mejor referencia, la de “Los puentes de Madison”, protagonizada por Meryl Streep y Clint Eastwood. Para terminar de ilustrar este grupo, la mejor, a mi parecer, fue la escena de “Cadena perpetua”, cuando el personaje interpretado por Tim Robbins, preso en una cárcel, aprovechaba un despiste generalizado para meterse en el despacho del alcaide y permitía, al patio de prisioneros, escuchar el dúo de Rosina y la Condesa Almaviva en “Las bodas de Fígaro”.

En otras películas, se encuentra la ópera a caballo entre lo accesorio y lo relevante para el film.Así, recordamos por, ejemplo, la escena de “Apocalypse Now” cuando los helicópteros bombardean al ritmo de la cabalgata de las valquirias, de la ópera “La valquiria”(Die Walküre, Richard Wagner). Otra cabalgata nos lleva a la operación que intentó asesinar a Adolf Hitler en 1944, donde la película nos hace ver que Stauffenberg decide el nombre de la operación al ver que en el tocadiscos de su casa el nombre de la ópera wagneriana.Anecdóticamente, otra película que contó con la ópera para darle función a la trama, es la utilización(eso sí, de forma desorganizada) de una representación de “Cavalleria rusticana”(Pietro Mascagni). En ella, un personaje de la trama(Anthony Vito Corleone) hace su debut con la ópera en la Casa de la ópera de Sicilia y la familia acude a verlo.Allí, el drama de la ópera se extenderá en la escalinata del teatro.

Y luego hay óperas en las que se basa buena parte de la banda sonora de película. Hay más pero pongo dos relevantes. Una de ellas es la célebre “Una noche en la ópera”, de los hermanos Marx donde podemos escuchar diversos fragmentos de Rigoletto y, especialmente, Il trovatore. Aparte del ingenio humorístico archiconocido(la escena del camarote o el de “la parte contratante de la primera parte”, se puede escuchar buenos momentos como este “Miserere”. Otra película que entraría en este grupo es “Hechizo de luna”. La película, con Nicolas Cage y Cher es acompañado de las notas de “La bohème” de Giacomo Puccini, aparte de la escena en el Metropolitan cuando los dos protagonistas acudieron a ver la citada ópera. Por último, una mención a una teleserie llamada “El fantasma de la ópera” y que no contó con la música de Andrew Lloyd Webber. La producción, protagonizada por Burt Lancaster, Charles Dance o Teri Polo nos aportó varias escenas de Norma pero, sobre todo, Fausto(Charles Gounod). Dejamos para el final, el célebre trío final.

Seguro que en el tintero me habré dejado muchas películas pero, creo, que es una buena selección, en las que disfrutarán de buena ópera.