Sobre la ópera: El ave fénix

Ave mitológica que se consumía en el fuego pero que resurgía de las cenizas. Su fuerza es tal que son varios los mitos que giran alrededor de ella en cada zona del mundo. Por no hablar de entrar en la literatura de corte popular, incluso en la vida misma, en la que también aparece porque es, además, una figura que ayuda mucho por lo que implica para animar en situaciones dramáticas. Un mito que en el mundo de la ópera gira sobrevolando varios teatros que se han visto pasto de las llamas y revivían. En algunos casos, hasta en dos ocasiones se veían superados por las llamas. Accidentes fortuitos, bombardeos…y algún que otra con fines dolorosamente “pecuniarios”. Muchos grandes teatros se han visto marcados por la tragedia y volvieron a la primera fila con mejores estructuras, mejor dotados. Antes de incidir en algunos casos curiosos, destacar que, con el paso de las décadas, la reconstrucción de los teatros se ha convertido en algo laborioso, alejado de la rapidez en el “regreso” a lo largo del siglo XIX. El primer teatro en ser comentado sólo puede ser el veneciano “La Fenice”, precisamente por ese nombre tan relacionado con el título.

Teatro La Fenice(Venecia). (http://www.teatrolafenice.it/site/index.php). El teatro veneciano, lugar donde grandes compositores estrenaron alguna de sus óperas más conocidas, sintió en sus cimientos dos incendios. Uno, en 1836; otro en 1996. En el último caso, la gente sentía además el recuerdo muy cercano del Gran Teatro del Liceu dos años antes. Un incendio durante unas obras dejó el teatro fulminado.En siete años se lograba el regreso del fénix.

Gran Teatro del Liceo(http://www.liceubarcelona.cat/es.html) Al igual que el teatro veneciano, el teatro de la Rambla también ardió en dos ocasiones. Una ocurrió en 1861 y la otra en 1994. Tardó cinco años en volver a ser lo que fue pero sirvió, al menos, para mejorar algunos problemas que tenía. Una chispa durante unos trabajos de mantenimiento, un desliz, todo fue suficiente para el incendio del teatro. Como anécdota, indicar que, en los dos incendios, no ardió la Sala de los Espejos y la fachada.

Teatro alla Scala(http://www.teatroallascala.org/en/index.html). Es de los pocos grandes teatros que se vieron afectados por bombardeos en un acto bélico dentro de la II Guerra Mundial. Fue en 1943 y destruyó el teatro. En escasos cuatro años resurgía con un concierto dirigido por Arturo Toscanini.
Royal Opera House Covent Garden(http://www.roh.org.uk/ ) Otro teatro que resurgió…en dos ocasiones diferentes fue el teatro del barrio de Covent Garden. Tanto en 1808 como en 1856 se produjeron los dos desastres. Desde entonces sigue aumentado méritos y alguna que otra reforma.

Teatro Regio de Turín(http://www.teatroregio.torino.it/). Dos siglos del teatro turinés se vinieron abajo una noche de febrero de 1936 tras acabar destruido por el fuego. Ya el teatro había tenido problemas a comienzos del siglo XX y el incendio dañó toda mejora efectuada en esos primeros años. Durante 37 años el Regio no abrió hasta 1973, con la presencia de Maria Callas y Giuseppe di Stefano.

Teatro Petruccelli(http://www.fondazionepetruzzelli.it/#). Quien ha seguido algunas de mis entradas en Facebook o Twitter de Operamanía sabe que es un teatro al que suelo mencionar de vez en cuando por su particular historia. Estrenado a comienzos de siglo XX, era un teatro con cierto prestigio en Italia pero, sin más. En 1991 ardió por los cuatro costados. Cerca de veinte años de litigios ha tardado el teatro en volverse a abrir. Lo irónico fue que la última ópera en ser representada fue “Norma”, de Vicenzo Bellini. La ópera acaba con una hoguera en la que la druida es condenada a arder. Poco después de terminar la representación, el teatro comenzó a arder, obviamente, sin tener relación con el final del drama belliniano.

Terminamos esta entrada con el vídeo que realizó el Gran Teatro del Liceu recordando los 15 años desde su regreso en 1999. Por último, recordamos un libro “El experimento Barcelona” que, desde la ficción, trataba el incendio del Liceu…y el de la Fenice.

Momentos memorables:Dio di Giuda

Nabucco es quizás uno de los personajes más controvertidos de la ópera. Su transición desde lo tiránico hasta su conversión final resulta llamativo al ritmo de los compases de Giuseppe Verdi. Desde el famoso “non son più re, son Dio!” del acto II hasta la frase de Zaccharia “Servendo a Jeovha,sarai de’ regi il re!…, el desarrollo mental del rey asirio es peculiar. Primero, como hemos dicho, tiránico contra el pueblo de Israel, creído de su poder ;segundo, detenido por Abigaille y escuchando el deseo de su pueblo clamando por la muerte de su hija Fenena. Todo hará para que podamos sentir su transformación en la escena final cuando ensalza el poder divino de Jeovha. Abdallo y los guerreros fieles a Nabucco lo liberarán para buscar y salvar a Fenena.

Musicalmente, tiene esta aria cierta sobriedad tras el estupor de Nabucco al saber, en su delirio, que está detenido.Con la flauta como primer acompañante del pensamiento del barítono, las primeras melodías son del segundo grupo de violines hasta que los instrumentos de viento-madera en la parte central (“Tu m’ascolti”)llevan el ensalzamiento a la cumbre, cuando Nabucco pide, implora que sea liberado y romper con los ritos antiguos. La oración(prácticamente, esta aria es una plegaría) de Nabucco finaliza mientras los instrumentos de viento metal(Flauta, clarinete y oboe, en este caso)dejan el recuerdo de la propia aria.

Terminamos esta entrada con la interpretación de Renato Bruson, uno de los mejores barítonos.

Aria: Dio di Giuda!

Dio di Giuda!…l’ara, il tempio
a Te sacro/i, sorgeranno…
Deh mi togli a tanto affanno
e i miei riti struggerò.
Tu m’ascolti!… Già dell’empio
rischiarata è l’egra mente!
Dio verace, onnipossente,
adorarti ognor saprò.

Voces magistrales: Jussi Björling

Hay cantantes a los que la muerte les llega demasiado pronto. Uno de ellos es, sin duda, el tenor sueco Johan Jonatan “Jussi”Björling. Fallecido en 1960,a la edad de 49 años,la ópera perdió a un gran cantante. Afortunadamente, dejó un buen legado discográfico que ha permitido a generaciones siguientes poder escucharlo. Incluso, en internet, uno puede llegar a leer comentarios legendarios como el de Peter Roberts, biógrafo de Victoria de los Ángeles, quien afirmaba que las grabaciones no eran capaces de desvelar la verdadera belleza de la voz de Jussi. Pudo haber dejado más pero, como comenté antes, un infarto le daba muerte a comienzos de los sesenta.

Como otros grandes, la vocación musical llegó gracias al entorno familiar donde destacaban, como progenitores, una pianista y un cantante que, a su vez, era maestro de canto.Incluso, hasta formó un grupo, el Björling Male Quartet con su padre y dos hermanos. También el drama lo acompañó con el fallecimiento de su madre(1917) y su padre(1926). Comenzó a estudiar y perfeccionar canto desde 1927 hasta 1930 en la Real Academia Sueca de la Música. Su debut llegó como “Lampionaio” en Manon Lescaut. Poco después llegaba el don Ottavio de “Don Giovanni” o el Arnoldo de “Guillermo Tell”. Su proyección,mayoritariamente realizada en Estocolmo, alcanzó el siguiente nivel en escasos siete-ocho años cuando, tras el debut en el Carnegie Hall, lograba pisar el escenario mítico del Metropolitan con el rol favorito, Rodolfo, en “La bohème”.

Durante dos décadas, Jussi Björling estuvo presente en el emblemático teatro neoyorquino. Allí se hizo con una fama que le acuñó como “el Caruso sueco”. A la par de sus éxitos en Estados Unidos, se unió las grabaciones de ópera, un medio con el que debutó en 1929 con varias canciones. En 1946 cantó en la Scala como Duque de Mantua.Regresó en 1951. Con la mente en Estados Unidos, sus presencias en Europa no fueron muchas.La salud también fue un handicap, especialmente en los últimos años y, causa, posiblemente de su situación anímica. Incluso, un pequeño conato de ataque cardíaco no impidió poner en escena “La bohème”. Pero en septiembre de 1960 fallecía. Tenor lírico, su prestigio se ensalzó con los elogios de sus compañeros hacia él.

Terminamos esta entrada sin olvidar algunos puntos. Uno de ellos, ya mencionado es el aprecio que el público estadounidense dio a Jussi Björling desde su debut hasta más allá del fallecimiento de éste. Hasta el punto de existir una sociedad norteamericana dedicada a este magnífico cantante. Obviamente, en su tierra también es recordado o el museo de Borlange, su ciudad natal.
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Momentos memorables: Tu, tu, piccolo Iddio

Madama Butterfly es un personaje que comparte con otros roles femeninos de Puccini una muerte con una carga emotiva. Dando por hecho que ha perdido su hijo, que Pinkerton, por el que sentía amor a pesar del abandono de él durante tres años, se ha casado con una mujer norteamericana, entiende que su vida ya no tiene sentido. Sin motivo de alegría,desilusionada porque ella sí creía en el amor de él(el cónsul Sharpless ya le advirtió de ello a Pinkerton en el primer acto), decide darle el hijo al que fue su esposo y la nueva mujer, no sólo porque ellos le piden ese sacrificio.

La aria es de una intensidad tal a pesar de su corta duración. Suficiente pero inquietante. Bajo un dominio claro de los instrumentos de viento, se desarrolla este fragmento en el que el verdadero valor de la orquesta es acompañar el sentir trágico de Madama Butterfly en su despedida a su hijo. Sublime ejemplo de dolor materno es ese final en el que ella le pide que la mire bien(“guarda ben fisso”) y que le quede el recuerdo de su madre mientras que los instrumentos de metal acentúan el dolor. En cierto sentido interpretativo personal, me recuerda a “Sola, perduta, abbandonata” cuando Manon canta “No, non voglio morir” mientras que la orquesta lo resalta y es que, en cierto sentido, ella habría deseado otro fin en el que tuviera a su hijo y a su marido Pinkerton.

Aria: Tu,tu, piccolo Iddio

“Con onor muore chi non può
serbar vita con onore.”

Tu? tu?

piccolo Iddio! Amore, amore mio,
fior di giglio e di rosa.

Non saperlo mai per te,
pei tuoi puri occhi,

muor Butterfly…
perché tu possa andar
di là dal mare
senza che ti rimorda
ai di maturi,
il materno abbandono.

O a me, sceso dal trono
dell’alto Paradiso,
guarda ben fiso, fiso
di tua madre la faccia!
che ten resti una traccia,
guarda ben!
Amore, addio! addio! piccolo amor!

Va, gioca, gioca!

Atril de honor: Gustavo Dudamel

Dentro de la hornada de nuevos directores de orquesta destaca la figura de Gustavo Dudamel, un venezolano que dirige la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles(desde 2009) y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela(desde 2007) y que se ha ido haciendo un hueco por su labor musical, educativa(el mejor embajador actual del sistema musical venezolano) y su notable presencia mediática. Con la música por vocación a través de los genes familiares(su padre, trombonista; su madre, profesora de canto). Aprendió a tocar el violín bien pronto, también composición y dirección musical, entre otros, con José Antonio Abreu, “padre” del “Sistema”, un proyecto que abarcaba una red de orquestas y coros juveniles del país que, cuando Gustavo nació, llevaba ya seis años en funcionamiento. En 1999 ya era director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y la Orquesta Sinfónica Nacional de la Juventud, como mejor símbolo de su precocidad musical.

Prácticamente, desde 2004 es cuando empieza a destacar fuera de las fronteras del país sudamericano. Ganó un Concurso de dirección Gustave Mahler, en Bamberg y, de allí, el crecimiento exponencial de su fama, donde es llamado como director invitado para dirigir algunas orquestas de cierta presencia internacional, entre ellas la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles que, desde 2009, ya lo tiene como director musical(y renovado hasta 2019). Debutó en el Teatro alla Scala de Milán en 2006 dirigiendo Don Giovanni. Otra casualidad pareja a la de la orquesta californiana pasó en Gotemburgo y su Orquesta Sinfónica, la que dirigió como invitado y, posteriormente, director musical entre 2007 y 2012.En 2007 dirigió la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart ante la presencia del anterior Sumo Pontícife Benedicto XVI

Además de su labor en Los Ángeles y sus experiencias en Suecia, no ha dejado de estar presente en la Orquesta que le dio a conocer en su día, la OS Simón Bolívar de Venezuela, a la que le ha dado el prestigio más allá de Venezuela hasta el punto de que varios directores de talla mundial acudieron al país sudamericano para dirigir como invitados la orquesta.Es, sin duda, la punta de lanza internacional de “El Sistema”. Además, ha hecho sus pinitos como compositor con la banda sonora de la película “Libertador”. Como suele ser habitual en los directores de orquesta elegidos para esta sección me gusta, siempre que puedo, dejar un vídeo de un ensayo para que puedan observar el funcionamiento de un orquesta más allá de lo que sería

Terminamos esta entrada dedicada a Gustavo Dudamel con una entrevista que realizó sobre “El Sistema”, un programa que lleva 40 años funcionando en Venezuela y que ha pemitido llevar la música clásica por todas las esquinas de la nación sudamericana-especialmente a los más jóvenes- y que, prácticamente, ha extendido su filosofía a muchos países. Para ello, aparte de la entrevista, le dejamos con dos enlaces: el propio del director y el de la Fundacion Musical Simón Bolívar donde, en su segunda pestaña “El Sistema” nos resume quienes son y su especial trabajo.

Sobre la ópera: El cine(III)

La ópera ha tenido varios papeles en el cine. Algunas veces, ha sido un poco accesorio;en otras ocasiones, ha tenido un poco más de protagonismo; por último, es el guión musical de una película.

En el caso accesorio, tenemos un vasto repertorio de películas en las que la ópera ha formado parte de algún momento del film. Así, a bote pronto, recordamos al personaje de Andrew Becket(Tom Hanks en Philadelphia) emocionarse con la aria de Maddalena de Coigny “La mamma morta”, de la ópera de Giordano “Andrea Chénier”. Otro momento archiconocido ocurrió en “Pretty Woman”, cuando Edward Lewis(Richard Gere) llevaba a Vivian Ward(Julia Roberts) para ver una representación de “La traviata” y que nos aporta una de las frases que, un servidor, reconoce certera: “La reacción de la gente cuando ve una ópera es muy espectacular: o les encanta o les horroriza.Si les encanta, será para siempre; si no, pueden aprender a apreciarla pero, jamás, les llegará al corazón”.En mi caso, me encantó. En este caso, podemos apreciar algunos de los instantes más conocidos de la ópera de Giuseppe Verdi. Otro instante sublime lo tenemos en “La vida es bella” de Roberto Begnini, donde podemos ver y escuchar la barcarola de “Los cuentos de Hoffmann”, de Jacques Offenbach .Aquí no podemos olvidar el “Casta diva” de “Norma”, ópera de Vicenzo Bellini y que ha formado parte de muchas bandas sonoras. Dejamos como mejor referencia, la de “Los puentes de Madison”, protagonizada por Meryl Streep y Clint Eastwood. Para terminar de ilustrar este grupo, la mejor, a mi parecer, fue la escena de “Cadena perpetua”, cuando el personaje interpretado por Tim Robbins, preso en una cárcel, aprovechaba un despiste generalizado para meterse en el despacho del alcaide y permitía, al patio de prisioneros, escuchar el dúo de Rosina y la Condesa Almaviva en “Las bodas de Fígaro”.

En otras películas, se encuentra la ópera a caballo entre lo accesorio y lo relevante para el film.Así, recordamos por, ejemplo, la escena de “Apocalypse Now” cuando los helicópteros bombardean al ritmo de la cabalgata de las valquirias, de la ópera “La valquiria”(Die Walküre, Richard Wagner). Otra cabalgata nos lleva a la operación que intentó asesinar a Adolf Hitler en 1944, donde la película nos hace ver que Stauffenberg decide el nombre de la operación al ver que en el tocadiscos de su casa el nombre de la ópera wagneriana.Anecdóticamente, otra película que contó con la ópera para darle función a la trama, es la utilización(eso sí, de forma desorganizada) de una representación de “Cavalleria rusticana”(Pietro Mascagni). En ella, un personaje de la trama(Anthony Vito Corleone) hace su debut con la ópera en la Casa de la ópera de Sicilia y la familia acude a verlo.Allí, el drama de la ópera se extenderá en la escalinata del teatro.

Y luego hay óperas en las que se basa buena parte de la banda sonora de película. Hay más pero pongo dos relevantes. Una de ellas es la célebre “Una noche en la ópera”, de los hermanos Marx donde podemos escuchar diversos fragmentos de Rigoletto y, especialmente, Il trovatore. Aparte del ingenio humorístico archiconocido(la escena del camarote o el de “la parte contratante de la primera parte”, se puede escuchar buenos momentos como este “Miserere”. Otra película que entraría en este grupo es “Hechizo de luna”. La película, con Nicolas Cage y Cher es acompañado de las notas de “La bohème” de Giacomo Puccini, aparte de la escena en el Metropolitan cuando los dos protagonistas acudieron a ver la citada ópera. Por último, una mención a una teleserie llamada “El fantasma de la ópera” y que no contó con la música de Andrew Lloyd Webber. La producción, protagonizada por Burt Lancaster, Charles Dance o Teri Polo nos aportó varias escenas de Norma pero, sobre todo, Fausto(Charles Gounod). Dejamos para el final, el célebre trío final.

Seguro que en el tintero me habré dejado muchas películas pero, creo, que es una buena selección, en las que disfrutarán de buena ópera.

Momentos memorables: Voi lo sapete, o mamma

Los celos han dado mucho juego en la ópera. Si hace poco más de un mes escribía sobre Yago y cómo logra inocular este mal en Otello, el de hoy es muy parecido pero paradójico. Santuzza, enamorada de Turiddu, sabe que él aún sigue queriendo a Lola.Después de este aria, ambos conversan(un dúo desgarrador ) y ella, despechada por el enojo de él, no duda en revelarle al marido de Lola la relación entre su esposa y el amado Turiddu, que dará al duelo mortal. Irónicamente, ella que lo quiere, lo “condena” ante un marido todavía más celoso que ella. Mascagni, uno de los compositores veristas y que tiene en “Cavalleria rusticana” su obra maestra, nos aporta un argumento cruel por su paradoja pero espléndido en su ejecución. La propia aria nos explica en pocas líneas la trama de la historia, el amor que aún se tienen Lola y Turiddu y su desesperación al ver que ya no es querida.

Aparte de los instrumentos de cuerda, es una aria en la que juega mucho los instrumentos de viento madera y metal para mantener la situación de la mezzosoprano y su personaje atormentado por un amor que dejó de ser correspondido(aunque, al final de la ópera, Turiddu nos demuestra que no es así cuando,antes de morir, le pide a su madre que cuide de Santuzza). Dicho así, parece que es lo normal en una orquesta, pero no. Así, la primera parte hasta l’amai, cuando ella explica los amores juveniles de Lola y Turiddu, es el oboe quien lleva la narración. Sin embargo, cuando comenta que Lola, ya casada con Alfio, quiere robarle a su Turiddu, es el fagot quien toma el relevo. En ambos casos, los demás instrumentos lo secundan. Destaca, fuera de ellos, la intervención del arpa en momentos determinados, muy relacionados cuando Santuzza recuerda el amor que sentía ella y Turiddu y ya extinguido.

Terminamos esta entrada homenajeando a Elena Obraztsova, que falleció el pasado lunes. Su interpretación como Santuzza en este film, protagonizado por ella y Plácido Domingo como Turiddu, es el fragmento elegido para ello.

Escena. Voi lo sapete, o mamma

MAMMA LUCIA
Perchè m’hai fatto segno
di tacere?

SANTUZZA
Voi lo sapete, o Mamma,
prima s’andar soldato
Turiddu aveva a Lola
eterna fè giurato.
Tornò,
la seppe sposa;
e con un nuovo amore
volle spegner la fiamma
che gli bruciava il core;
M’amò… l’amai!
L’amai, ah! l’amai!
Quell’invida d’ogni delizia mia,
del suo sposo dimentica,
arse di gelosia,
Me l’ha rapito.
Priva dell’onor mio,
dell’onor mio rimango.
Lola e Turiddu s’amano,
io piango, io piango!
MAMMA LUCIA
Miseri noi,
che cosa vieni a dirmi
in questo santo giorno?

SANTUZZA
Io son dannata. Io son dannata.
Andate,
o Mamma, ad implorare Iddio,
e pregate per me.
Verrà Turiddu,
vo’ supplicarlo
un’altra volta ancora!
MAMMA LUCIA
Ajutatela voi, Santa Maria!

Voces magistrales: Ghena Dimitrova

Fueron varios los papeles que interpretó Ghena Dimitrova a lo largo de su vida pero ninguno le dio la presencia en el olimpo de los cantantes como su rol de Abigaille en la ópera verdiana “Nabucco”. Pocas lograron darle ese plus de vida a un personaje, en cierto sentido, antipático como ese. Pero Ghena Dimitrova fue más que Abigaille pero ambas están relacionadas de por vida.

Nació Ghena Dimitrova en 1941 en una villa cercana a Pleven, en Bulgaria.Sus primeros pasos después de mostrar una vocación musical se dirigieron al canto, primero con lecciones privadas gracias a un maestro de coro que la perfila para la audición del Conservatorio de Sofia. Allí siguió su perfeccionamiento y cambio de tesitura, de mezzosoprano a soprano. Contratada por la Ópera de Sofia, su debut oficial llegó en 1967 con su papel, sí, con Abigaille en Nabucco. Es uno de sus personajes iniciales, el que le da la primera gran gloria cuando vence un concurso para cantantes líricos y supone su salto de perfección al teatro alla Scala de Milán.

Prácticamente, toda la década de los setenta sirve para que la soprano búlgara vaya cogiendo nombre y presencia en los grandes teatros de ópera del mundo, si bien se resistió hasta los noventa el mítico Metropolitan. En 1980 logró otro éxito en el coliseo de la Arena de Verona.La década de los ochenta siguió con el mismo éxito que sólo se frenó a comienzos de la década del nuevo siglo.Al final de su carrera fue limitando su presencia en los escenarios y procediendo a formar a nuevos cantantes, enseñando, realizando masterclass,etc. Pero una enfermedad cruel acabó con su vida en 2005.

Aparte de un minúsculo repertorio cercano por su lengua, destacó por papeles verdianos(especialemente Abigaille y Leonora, en Il trovatore),veristas(Puccini, Giordano, Mascagni. No tocó el bel canto, alejado de sus posibilidades(sólo Norma consta como una de las pocas óperas de este estilo que cantó). Destaco de ella una sobriedad sobre los escenarios pero, sobre todo, una voz con carácter, con personalidad.

Momentos memorables: Calmatevi, idol mio…Non mi dir

En Don Giovanni(W.A. Mozart) hay dos mujeres que sufren demasiado: Una es Zerlina y la otra es Donna Anna. La primera, seducida por Don Giovanni(Là ci darem la mano), luego es forzada en la fiesta que acaba con el final del primer acto- y que tiene como cumbre la falsa acusación del malvado a su criado Leporello-; la segunda es, igualmente, forzada al inicio de la ópera y ve como su padre, el Comendador, es asesinado en duelo por Don Giovanni.En ambos casos, la humillada en su día, Donna Elvira, les abre los ojos. En ambos casos, a la vez, vemos la actitud de Masetto, ruda pero que perdona, y la de don Ottavio. Este personaje llama la atención por su amplia vocación de decir mucho y no hacer nada: promete vengar la muerte del Comendador ante Donna Anna(ojo, a exigencia de ella), sólo hace un atisbo cuando el malvado burlador acusa a su criado por la violación a Zerlina y a lo sumo “voy a denunciar ésto a quien corresponda”(dentro del recitativo correspondiente a su aria “Il mio tesoro intanto”. En esta aria, sin vengarse todavía de Don Giovanni, acaba reprochando a una doliente Donna Anna por no acceder a sus deseos de matrimonio. Normal, que ella acabe, entre molesta y dolida, iniciando este célebre “crudel”.

Esta escena comienza con el diálogo entre don Ottavio y donna Anna con el clavicémbalo como único y habitual referente en esta ópera. La aria de ella nos muestra una más afligida que, prácticamente se desarrolla en buena parte con los instrumentos de cuerda(dos grupos de violines, violas y contrabajos) como protagonistas que acompañan el triste sentir de la soprano. Sin embargo, la clave de la grandeza llega con esas dos frases finales(Forse un giorno il cielo ancora sentirà pietà di me) en las que la artista debe dejar su impronta, donde las notas se multiplican vertiginosamente mientras la palabra sigue ahí(melisma), donde la técnica vocal es más primordial que nunca.

Escena: Calmatevi, idol mio…Crudele, non mi dir!

DON OTTAVIO
Calmatevi, idol mio!
Di quel ribaldo vedrem puniti
in breve i gravi eccessi,
vendicati sarem

DONNA ANNA
Ma il padre, o Dio!

DON OTTAVIO
Convien chinare il ciglio
al volere del ciel.
Respira, o cara!
Di tua perdita amara
fia doman, se vuoi,
dolce compenso questo cor,
questa mano,
che il mio tenero amor…

DONNA ANNA
O dei, che dite
in sì tristi momenti?

DON OTTAVIO
E che?
Vorresti con indugi novelli
accrescer le mie pene?
Ah! Crudele!

DONNA ANNA
Crudele?
Ah no, giammai mio ben!
Troppo mi spiace
allontanarti un ben che lungamente
la nostr’alma desia…
Ma il mondo, o Dio!
Non sedur la costanza
del sensibil mio core;
abbastanza per te mi parla amore
Non mi dir, bell’idol mio,
Che son io crudel con te.
Tu ben sai quant’io t’amai,
Tu conosci la mia fe’.
Calma, calma il tuo tormento,
Se di duol non vuoi ch’io mora.
Forse un giorno il cielo ancora
Sentirà pietà di me.

Sobre la ópera:El cine II

Para esta segunda entrada sobre el cine y la ópera vamos a tratar sobre las películas relacionadas con cantantes o compositores. Una vez más, posiblemente, me deje algunas en el tintero pero espero haber acertado con las obras. En esta ocasión, las dividiré por grupos:compositores y cantantes

Compositores. Sin duda, una película que sería de obligado visionado, si no se ha hecho ya, es “Amadeus”, de Milos Forman sobre el genial Mozart. Aparte de detalles determinados, destaca el cuidado en algunos detalles(). Fue, para muchos, un “bautizo” musical. Otra obra, más difícil de encontrar pero considerablemente interesante, es la serie “Verdi”, producida en 1982, cuyos siete episodios los pude ver recientemente y que aportan anécdotas curiosas más allá de los fragmentos conocidos. Beethoven nos aporta dos películas, una sobre su último año de vida(Copying Beethoven ) y otra sobre su vida, con Gary Oldman(Immortal beloved) como las más destacadas. En sí, quién más y quién menos, tiene su bio-pic(Rossini, Donizetti, Wagner, Puccini…)
Uno de los problemas es que, a veces, el tema es tan específico que sólo se orientaron a la televisión y sin muchas pretensiones de audiencia. Ilustramos esta parte con el “Sueño de Bizet”

Cantantes En este apartado, estamos en la misma línea que los compositores. Nos encontramos con unos pocos films que han tenido más o menos éxito y luego una vasta relación de otras teleseries que costó sangre y sudor sacarlas, en algunas ocasiones, desde la BBC, de los pocos canales que sí le ha dado cierta cancha. Si hay una película que me encanta y que merece un pequeño hueco es “El gran Caruso”, para lucimiento de Mario Lanza, actor y cantante norteamericano() . Hizo otras películas más pero en las que contaba pero destaco la de Caruso como “representativa”. Luciano Pavarotti interpretó el personaje de Giorgio Fini en “Sí, Giorgio”, película que no destacaría por su argumento y sí por las interpretaciones que realizó el gran tenor de Módena. Gerard Corbiau dirigió “Farinelli”, un acercamiento al mundo de los cantantes “castrati”, muy conocidos por su voz en el siglo XVIII. Una llamativa María Callas interpretó el papel de Medea, escrito por Pier Paolo Pasolini en 1969…sin cantarlo, pues no era la ópera, pero sorprendió que el director de cine italiano le confiara el papel fundamental. Para terminar y siguiendo con Maria Callas,os mostramos una de las películas “Callas Forever” y que fue emitida en 2002.Sin olvidar que Meryl Streep versionará una obra de teatro llamada “Master class”, sobre las clases maestras que realizó Maria Callas a comienzos de la década de los setenta en la Juillard School.

Para terminar, una película curiosa dedicada a la familia Ricordi, la “DECCA” o la “Deutsche Grammophon” de la época. No nos olvidemos que, hasta que se inventaron los medios que permitieron popularizar la música, la única opción era contar con la partitura.Desde comienzos del siglo XIX contó con los mejores compositores y, por ende, cierta “exclusividad” de éstas. A mediados del siglo pasado ya contó con su propio sello discográfico.