Voces magistrales: Renata Scotto

Renata Scotto es una soprano que forma parte de una generación espectacular, la de los 30, que nos ha dado grandes como Renato Bruson, Montserrat Caballé, Fiorenza Cossotto,Mirella Freni,Sherrill Milnes, Luciano Pavarotti,etc. Destacó por una forma de ser que le permitió estar en los grandes teatros pero, a su vez, no es de las que hiciera “ruido” fuera del escenario ni quisiera era amante de buscar polémicas como, en su día, contamos de las disputas entre Maria Callas y Renata Tebaldi, o de la mencionada soprano griega con Fiorenza Cossotto. Nacida en 1934 en Savona, debutó muy pronto y con un rol de enjundia como era Violetta Valery, en La traviata. Era 1952 y la soprano tenía 18 años.El gran éxito no tardaría en llegarle cuando suplió a la perfección a Maria Callas, quien no pudo realizar una representación extra de La sonnambula(V. Bellini) en 1957 en un festival en Edimburgo. El nombre de Renata Scotto empieza a aparecer con fuerza en los grandes escenarios. En 1965 debutó en el Metropolitan neoyorquino como Cio-Cio-San, más conocida como Madama Butterfly y empezó una relación fructífera en la que se convirtió en una asidua. Su estreno en Estados Unidos llegó antes, haciendo de Mimì, en Chicago.Aunque es de otra representación más moderna, os mostramos su interpretación de “Sì, mi chiamano Mimì”.

Su repertorio y las versiones discográficas que nos ha dejado nos muestran una soprano que dedicó parte de su carrera a continuar el trabajo de otras grandes como Maria Callas o Joan Sutherland con el bel canto. También el verismo pudo contar con la voz de Renata Scotto al igual que algunas de las óperas verdianas. Con el paso de los años, apuntó también a Richard Strauss(roles de Klytamnestra en Elektra y Mariscala en “El caballero de la rosa”), hizo de Kundry en Parsifal. Evolucionó desde una soprano lírica a lírica-dramática


Aparte del tema formativo, otra faceta relevante de Renata Scotto es la dirección de escena, algo poco habitual en los cantantes, más dados a retrasar su edad de jubilación y, después, dedicarse a enseñar canto. Desde 1986 hasta 2002 estuvo alternando la labor de cantante con la de directora de escena.

Terminamos con estos dos vídeos que nos muestran a Renata Scotto preparando una representación de Manon Lescaut(G.Puccini) en Dallas, los ensayos. en el otro vemos la faceta formativa de Renata Scotto educando a unos jóvenes en unas masterclass interesantes. Finalizamos la entrada deseando que sea de vuestro agrado.


Momentos memorables: Die Frist ist um

El año pasado, con motivo del Año Wagner(200º aniversario de su nacimiento), dediqué una sección en la página de Facebook de Operamanía al compositor de Leipzig- al igual que con Giuseppe Verdi, en similar conmemoración-, destacando algunos de los fragmentos de sus óperas desde “Die Feen”(Las hadas) hasta “Götterdämmerung”(El ocaso de los dioses”, cuarta obra de la tetralogía de “El anillo del nibelungo”. En el caso de Giuseppe Verdi, el trabajo no fue difícil porque conocía la inmensa mayoría de su obra y sólo unas pocas óperas durante su célebre período de “galeras”(entre 1843, tras el éxito de “Ernani”, hasta 1850 con Stiffelio) me era desconocida, mas placentero su nuevo conocimiento(Alzira, Giovanna d’Arco o Il corsaro). Con Wagner, la situación era totalmente opuesta. Sólo disponía de una versión de Tristán e Isolda y otra de La valquiria, una grabación en directo con Wilheim Fürtwangler. La obligación que me impuse fue tal que quise ir poniendo fragmentos de ópera en la página y, al mismo tiempo, irlos conociendo yo. Creo que así explico porque no hubo ni un sólo fragmento en “Momentos memorables” hasta pasado un año y medio desde que comenzase con la labor de dar a conocer algunas de las grandes escenas. Recuerdo que la primera aportación wagneriana a la sección fue el mítico coro de peregrinos de Tannhäuser. Del año en cuestión me queda un buen repertorio de versiones de óperas de Wagner para disfrutar.

En esta ocasión, he escogido el aria de “Die fliegente Holländer”(El holandés errante) “Die Frist ist um” en el primer acto de la ópera, que fue la primera que escuché completa. Luego han venido más pero de que guardo muy grato recuerdo, quitándome algunos de los pocos prejuicios que pude tener antes de 2013. Es una ópera donde ya comienzan a aparecer los “leit-motivs”, melodías que van a conducir la ópera, apareciendo en otros momentos como el dúo del holandés con Senta en el segundo acto. De la ópera sabemos que un navegante holandés quedó maldito, siendo sólo rescatado con la muerte si encuentra la fidelidad de un amor puro durante el tiempo en el que va a estar en tierra, antes de volver a navegar durante otros siete años. Ese amor puro lo encontrará en Senta. En esta aria, el navegante holandés se muestra sin ganas. Vuelve a la tierra tras siete años navegando y con la sensación de que lo seguirá haciendo todo el tiempo porque no cree en la fidelidad eterna. Su encuentro con Daland, su promesa de tesoros a cambio de Senta(hija de Daland)es la continuación tras la aria y la que aporta el nexo con el rol femenino de Senta que aparecerá en el segundo acto.

En sí, tiene tres partes a mi parecer. La primera es simple recitativo(Die Frist ist um) donde los instrumentos de cuerda(especialmente, violonchelo y contrabajos) se intercalan con la voz del navegante errante y presencia testimonial de los de viento. La segunda( Wie oft in Meeres tiefsten Schund) volverá a aparecer en el segundo acto en el dúo citado con Senta, donde los violines acompañan a los otros instrumentos de cuerda, de forma agitada. Mientras la tercera, más sombria, comenzaría a partir de “Dich frage ich” donde el viento-metal coge un poco más de protagonismo, cuando la desesperación por la maldición se acrecienta.

HOLLÄNDER
Die Frist ist um,
und abermals verstrichen
sind sieben Jahr’.
Voll Überdruß wirft mich
das Meer ans Land…
Ha, Stolzer Ozean!
In kurzer Frist sollst
du mich wieder tragen!
Dein Trotz ist beugsam,
doch ewig meine Qual!
Das Heil,
das auf dem Land ich suche,
nie werd’ ich es finden!
Euch, des Weltmeers Fluten; 
bleib’ ich getreu,
bis eure letzte Welle sich bricht,
und euer letztes Naß versiegt!

Wie oft in Meeres tiefsten Schund
stürzt’ ich voll Sehnsucht 
mich hinab:
doch ach! den Tod,
ich fand ihn nicht!
Da, wo der Schiffe furchtbar’ Grab,
trieb mein Schiff
ich zum Klippengrund;
Doch ach! mein Grab,
es schloß sich nicht.
Verhöhnend droht’ ich dem Piraten,
in wildem Kampfe erhofft ich Tod.
“Hier,” rief ich,
“zeige deine Taten,
Von Schätzen voll sind
Schiff und Boot!”
Doch ach!
des Meers barbar’scher Sohn
schlägt bang das Kreuz
und flieht davon.
Wie oft in Meeres tiefsten Schlund
stürzt’ ich voll Sehnsucht 
mich hinab.
Da, wo der Schiffe furchtbar Grab,
trieb mein Schiff ich im
Klippengrund:
Nirgends ein Grab!
Niemals der Tod!
Dies der Verdammnis Schreckgebot.

Dich frage ich,
gepries’ner Engel Gottes,
der meines Heils
Bedingung mir gewann;
war ich Unsel’ger Spielwerk
deines Spottes,
als die Erlösung du mir zeigtest an?
Vergeb’ne Hoffnung! 
Furchtbar eitler Wahn!
Um ew’ge Treu’ auf
Erden – ist’s getan!
Nur eine Hoffnung soll mir bleiben,
nur eine unerschüttert stehn:
so lang’ der Erde Keim’ 
auch treiben,
so muß sie doch zugrunde gehn!
Tag des Gerichtes! Jüngster Tag!
Wann brichst du an in meine Nacht?
Wann dröhnt er,
der Vernichtungschlag,
mit dem die Welt zusammenkracht?
Wann alle Toten auferstehn.
Dann werde ich in Nichts vergehn.
Ihr Welten, endet euren Lauf!
Ew’ge Vernichtung, nimm mich auf!

El atril de honor: James Levine

Se puede decir que James Levine y el Metropolitan Opera House tienen una relación inseparable, incluso aunque el director ha dirigido en otros sitios y el propio recinto operístico ha contado con otros directores en el atril. Pero sus nombres están ligados por cerca de cuatro décadas desde que apareció por el teatro neoyorquino allá por 1971. Nacido en el seno de una familia íntimamente relacionada con la música en 1943, su primer camino estaba relacionado con la interpretación con el piano. Con 18 años cogió la senda de la dirección musical entrando en todo un mito, la Juilliard School, de donde se graduó tres años después.

Su primera relación con una orquesta llegó en Cleveland como aprendiz de Georges Szell, con la que estuvo hasta comienzos de la década de los 70. Con 28 años llegaba a todo lo alto,el Metropolitan Opera House, donde comenzó una relación extensa, logrando escalar varios puestos. Así, en 1972 ya era el principal director de orquesta. Cuatro años después ya era director musical del Met en 1976 y, en diez años, el director artístico. Durante todo el tiempo en el que James Levine ha estado dirigiendo tanto la orquesta del Met como, directamente, los destinos del emblemático teatro neoyorquino ha logrado además que esa relación se haya extendido al resto del mundo gracias a la globalización cultural(galas internacionales, intervenciones como director invitado en Bayreuth, Salzburgo) y a las mejoras tecnológicas(del disco de vinilo y los cassettes a los DVD y CD, que han llegado a más gente. Es decir, James Levine ha sido quién ha logrado expandir la marca del “Met” más allá de Estados Unidos.

También ha estado relacionado con la BSO, la Boston Symphony Orchestra, siendo director musical a partir de 2001. En Boston tuvo, además, un accidente al caerse mientras recibía los aplausos de los espectadores en 2006. Ha tenido otros problemas de salud, de los que destaca lesiones en la espalda(por ejemplo, hernia discal en 2009) y que han provocado que tenga que ir en silla de ruedas.En mayo de 2013 volvía al atril de dirección tras dos años entre operaciones y rehabilitación.

Terminamos la entrada dedicada a James Levine con una masterclass que realizó y en la que se dedicó a explicar un poco el tema del sonido y la necesidad de aportar emoción al canto.El otro vídeo nos enseña los ensayos con los cantantes de Falstaff. Se puede ver los subtítulos en español(pero sin mucha fiabilidad, justo es decirlo) pulsando en el icono de las dos rayas paralelas y pulsar en la pantalla la opción de traducia otros idiomas. Sin embargo, son dos vídeos que me parece que son idóneos para ver a Levine en acción “formativa”, dando indicaciones.

Masterclass
ensayo Falstaff

 

Momentos memorables: Mir ist die Ehre widerfahren

Fue “El caballero de la Rosa”(Der Rosenkavalier) uno de los grandes éxitos de Richard Strauss. Se estrenó en 1911, tras Salomé(1905) y Elektra(1909). En esa época, Puccini estaba en la cima entre los grandes compositores vivos mientras Strauss había destacado por el escándalo del estreno de Salomé(problemática fue la interpretación de la danza de los siete velos y el final de la ópera con la protagonista teniendo en su mano la cabeza de Juan Bautista). Con la ópera “El caballero de la rosa” quiso cambiar la imagen que tenía la gente de sus óperas, aportando una idea sobre el amor y el paso de la edad. El argumento de la ópera es directo. Un mujer, la “mariscala”(una princesa,que es esposa de un mariscal) está enamorada de un chaval adolescente, Octavian. Su hermano que se quiere casar con una chica joven, Sophie, le pide una persona de confianza para presentarle a su prometida una rosa de plata como símbolo de compromiso. La “mariscala” le sugiere el nombre de Octavian a lo que accede su hermano, el barón Ochs. Cuando Octavian le presenta la rosa, ambos quedan prendados de tal manera que, al final, la “Mariscala”accede a que se unan ambos jóvenes. Obviamente, hay historias, enredos pero, en sí, es el paso de la protagonista a reconocer que el paso del tiempo no impide el amor pero sí impone evitar un sacrificio tal a un joven en la flor de la vida y,por eso, accede a la relación de Octavian y Sophie. La escena que proponemos para la sección de hoy es el momento en el que el joven le presenta la rosa a Sophie. Un aspecto a tener en cuenta: la interpretación del rol de Octavian lo lleva a cabo una mezzosoprano, por el hecho de asemejar la voz femenina no muy aguda a la del joven que está en proceso de evolucionar su voz, sin recurrir a un tenor o un contratenor, algo menos habitual en el mundo de la ópera.

Musicalmente hablando, observamos que va evolucionando, fluyendo tan fácil como el amor que flota en el ambiente a pesar de unos inicios más propios de una presentación fría, como si se quisiera terminar rápido pero sin perder lo solemne del acto. Pero el paso de las notas nos va a mostrar como Octavian y Sophie comienzan a atraerse mutuamente como un flechazo.Todo bajo el dominio, en principio, de la instrumentación de viento y la intervención de un instrumento, la celesta, que buscaría el recuerdo de las gotas de esencia que comenta Octavian). Luego, el amor de ambos nos permiten una fusión, donde la citada celesta cede el paso a dos arpas que nos acercan a dos personas enamoradas, y que vuelve a aparecer de nuevo tras terminar el pequeño dueto, pero ya con cierto halo de amor puro. En sí, es una de esas bellas escenas de ópera que, como el nombre de la sección indica, es memorable.

Escena:Mir ist die Ehre widerfahren

OCTAVIAN
(etwas stockend)
Mir ist die Ehre widerfahren,
da ich der hoch…
und wohlgeborenen Jungfer Braut,
in meiner Herrn Vetters Name
dessen zu Lerchenau Namen,
die Rose seiner Liebe überreichen darf

SOPHIE
(nimmt die Rose)
Ich bin Euer Liebden sehr verbunden.
Ich bin Euer Liebden
in aller Ewigkeit verbunden

(Eine Pause der Verwirrung,
indem sie an der Rose riecht)

Hat einen starken Geruch wie Rosen,
wie lebendige
OCTAVIAN
Ja, ist ein
Tropfen persischen Rosenöls darein getan

SOPHIE
Wie himmlische, nicht irdische,
wie Rosen vom hochheiligen Paradies.
Ist Ihm nicht auch?

(Octavian neigt sich über die Rose, die sie
ihm hinhält, dann richtet er sich auf und
sieht auf ihren Mund )

Ist wie ein Gruß vom Himmel.
Ist bereits zu stark,
als da man’s ertragen kann.
Zieht einen nach, als lägen Stricke um das Herz

(Leise)

Wo war ich schon einmal
und war so selig?

OCTAVIAN
(wie unbewußt und noch leiser)
Wo war ich schon einmal
und war so selig?

SOPHIE
(mit Ausdruck)
Dahin muß ich zurück, dahin,
und müßt ich völlig sterben auf dem Weg.
Allein ich sterb’ ja nicht.
Das ist ja weit. Ist Zeit und Ewigkeit
in einem sel’gen Augenblick,
den will ich nie vergessen bis an meinen Tod

OCTAVIAN
(zugleich mit ihr)
Ich war ein Bub,
da hab ich die noch nicht gekannt.
Wer bin denn ich?
Wie ich komm denn zu ihr?
Wie kommt denn sie zu mir?
Wär’ ich kein Mann,
die Sinne möchten mir vergehn.
Das ist ein sel’ger Augenblick,
den will ich nie vergessen bis an meinen Tod

Voces magistrales: Carlo Bergonzi

Carlo Bergonzi es de esos cantantes que, sin dar una nota más alta de lo debido(vamos, no consta polémica alguna con otros compañeros), destaca por una forma de interpretar sus roles. El primer recuerdo que tengo de él es una excelente versión de La traviata junto a Joan Sutherland, de la que obtuve su versión en cassete, luego en CD y el legal Spotify. Obviamente, dispongo de otras versiones de otras óperas en las que este parmesano internacional deja muestra de su arte.

Nacido en 1924 tiene en su historia un punto de inflexión en 1951, con veintisiete años. Ya había hecho su debut como Fígaro en “El barbero de Sevilla” en un pequeño teatro de pueblo porque Carlo Bergonzi había encaminado sus primeros pasos como barítono. Son esos primeros roles los que interpreta hasta que comprueba que puede dar el paso a interpretar papeles de tenor. A ello se dedica hasta que, en el citado 1951, debutó en Barí como Andrea Chénier con éxito pero indicando que el camino aún se tenía que recorrer.

Durante la década de los 50 va debutando en los mejores teatros operísticos.Se va haciendo un nombre con una excelente actuación pero sin excesos mediáticos, que lo diferencian de otros más afamados como el propio Pavarotti o Di Stefano. Durante los años posteriores se fue consolidando entre los grandes de la lírica, aportando una discografía de gran valor. A pesar de haber intervenido en los grandes teatros de la ópera, hubo uno que se le resistió y demostró aquello de “Nadie es profeta en su tierra”: el teatro Regio de Parma, su tierra natal(bueno, es de un pueblo cercano a la ciudad llamado Polesine Parmense).

Una de las características más claves del tenor parmesano ha sido su técnica de canto en la que destaca un excelente fraseo, una elegancia que le permitió llevar adelante a la perfección roles verdianos. Su repertorio es verdiano por excelencia pero también llevó a cabo el verista(Puccini, Mascagni, Giordano,Catalani, Leoncavallo) y, en mucho menor grado, el belcanto(Donizetti y Bellini).

Tras el final de su carrera, en 1995, estuvo encaminado, como muchos cantantes, a la formación de jovenes valores. También se tuvo en cuenta para homenajear a otros grandes como el director de orquesta James Levine. Acabamos esta entrada con la interpretación de “Quando le sere al placido”, de la ópera “Luisa Miller” que hizo en el citado homenaje al mítico director de orquesta del Metropolitan neoyorquino.

Momentos memorables: Final acto II de La traviata(Disprezzo degno)

Aprovechando el recuerdo de su estreno en La Fenice hace 161 años, dedicaré el “Momentos memorables” a la escena final del acto II de “La traviata”, la ópera que compuso Giuseppe Verdi y que forma la trilogía romántica junto a Rigoletto(1851) e Il trovatore(1853). El fracaso duró un año porque su reestreno en 1854, en el Teatro San Benedetto, en la ciudad veneciana, fue mejor.La escena que he elegido es, prácticamente, coral. En sí, Alfredo llega airado a la fiesta en casa de Flora y humilla, ante los invitados, a Violetta creyendo que la marcha de su amada se debe a estar con otro hombre(el barón Douphol). El padre, Giorgio Germont, se teme que su hijo va a provocar un problema serio y acude también a la fiesta e irrumpe para recriminarle el gesto(Disprezzo degno) en el que se siente dolido por la actuación de Alfredo con Violetta, pues sólo él sabe el sacrificio de ella.El joven entiende en ese momento el error cruel que ha cometido y siente todo el remordimiento por el daño a la que fue su amada Violetta. Mientras, la cortesana casi redimida por amor, se muestra herida pero, en su interior, sigue queriéndolo hasta más allá de la muerte.(Dio, dai rimorsi ti salvi allora, io spenta ancora – pur t’amerò…Dios te salve de los remordimientos, incluso muerta te amaré). A su alrededor, ofuscación, rabia y también alivio a la ofendida.

La escena tiene dos líneas musicales: la de los tres protagonistas(Giorgio, Alfredo y Violetta) en la que los instrumentos de cuerda(especialmente violines y violas) prevalecen absolutamente sobre el resto de la orquesta, como si los focos dirigiesen la luz al personaje y en la oscuridad el resto. Sólo un matiz, porque en Violetta la orquesta juega ya un papel importante al solaparse su intervención con los demás invitados que lamentan lo ocurrido. Respecto a esos invitados, los demás instrumentos aparecen para dar una presencia que deja un grato recuerdo en quien lo escucha/mira. Incido, sobre todo, a partir de ese momento en el que Violetta dice que le seguirá queriendo incluso muerta.

Para el recuerdo, independientemente de que es una puesta en escena que poco me gusta para lo espectacular que puede ser este final del acto II de La traviata, esta interpretación de Ana Netrebko, Rolando Villazón y Thomas Hampson en Salzburgo.

Escena:Di sprezzo degno

GERMONT
(con dignitoso fuoco)
Di sprezzo degno se stesso rende
Chi pur nell’ira la donna offende.
Dov’è mio figlio? più non lo vedo:
In te più Alfredo – trovar non so.

(fra sè)

Io sol fra tanti so qual virtude
Di quella misera il sen racchiude
Io so che l’ama, che gli è fedele,
Eppur, crudele, – tacer dovrò!

ALFREDO
(da sè)
Ah sì che feci! ne sento orrore.
Gelosa smania, deluso amore
Mi strazia l’alma più non ragiono.
Da lei perdono –
più non avrò.
Volea fuggirla non ho potuto!
Dall’ira spinto son qui venuto!
Or che lo sdegno ho disfogato,
Me sciagurato! –
rimorso n’ho.

VIOLETTA
(riavendosi)
Alfredo, Alfredo, di questo core
Non puoi comprendere tutto l’amore;
Tu non conosci che fino a prezzo
Del tuo disprezzo – provato io l’ho!
Ma verrà giorno in che il saprai
Com’io t’amassi confesserai
Dio dai rimorsi ti salvi allora;
Io spenta ancora – pur t’amerò.

BARONE
(piano ad Alfredo)
A questa donna l’atroce insulto
Qui tutti offese, ma non inulto
Fia tanto oltraggio – provar vi voglio
Che tanto orgoglio – fiaccar saprò.

TUTTI
(a Violeta)
Ah, quanto peni! Ma pur fa core
Qui soffre ognuno del tuo dolore;
Fra cari amici qui sei soltanto;
Rasciuga il pianto – che t’inondò.

Atril de honor: Claudio Abbado

Una vez más, quiero aportar mis recuerdos como aficionado a la ópera para escribir sobre Claudio Abbado. La primera vez que lo vi, a través de la pequeña pantalla, fue en aquella versión de “Un ballo in maschera” que dirigió en Viena y que tuvo como intérpretes importantes a Luciano Pavarotti, Gabriele Lechner y Piero Cappuccilli. De esas que quedan en el recuerdo y que ayudan a aficionarse a la ópera que Verdi estrenó en 1859. Las primeras notas del preludio nos muestran, para la historia, a un director del que desconocía, en su momento-allá por 1990, cuando se emitió por TVE-, su historia y su prestigio que aquí paso a indicar.

Nacido en Milán en 1933, tiene en su padre, Michelangelo Abbado, el ejemplo a seguir en su carrera en una familia de músicos. Estudió piano con su progenitor y también con otro grande como era Carlo Maria Giulini. El aprendizaje de la dirección musical ya correspondió a Hans Swarowsky. En 1960, con 27 años, ya tuvo el honor de dirigir la Orquesta del teatro de la Scala, de cuya dirección musical ya se hizo cargo ocho años después, hasta 1986. Entre medias, contó con el padrinazgo de Herbert von Karajan en Salzburgo y un debut en Londres y Nueva York(1968). Su nombre y su prestigio le permitieron llegar hasta Viena, donde estuvo a cargo de la Wiener Staatsoper-Ópera Estatal de Viena- durante cinco años. La versión que hemos puesto de Un ballo in maschera fue, precisamente, de las primeras que dirigió. Además, durante dos años, dirigió el célebre Concierto de Año Nuevo.

La siguiente estación tiene un punto especial. De todos es sabido que Viena es, casi, la ciudad por excelencia de la música. Pero deja la ciudad para ir a Berlín, a la capital de la reunificada Alemania donde sustituye al mismo Herbert von Karajan. Ahí es donde se entiende ese salto musical.Está como director artístico hasta 2002. Posteriormente, su interés llega con el Festival de Ópera de Lucerna y la Orquesta del Festival. Ya en Bolonia promueve la Orquesta Mozart en 2004, del que fue director musical y artístico. Buscó también los jóvenes valores, entre los que destaca Gustavo Dudamel. Este vídeo pertenece a la parte de Lucerna.

Sus cualidades como director de orquesta las aporta la web musicum.net, en este artículo sobre las 11 enseñanzas de oro de Claudio Abbado , de las que extraigo dos o tres puntos importantes: no quería destacar por encima de los músicos, elegancia a todos los niveles(musicales, de actitud personal y en el trato con los miembros de las orquestas que dirigió) y la importancia del sonido. Otras webs como Scherzo aporta esta valoración correcta de su forma de dirigir:”siempre enérgica, intensa, matizada y clarísima, con un claro sentido del estilo para cada obra que pone en atriles”.En el aspecto de director artístico, su gran aportación, en sí, es la apuesta por la música del siglo XX, aparte de los clásicos. El pasado 20 de enero fallecía un director que marcó una época pero de forma callada. Sólo necesitó que su trabajo hablara por él.

Momentos memorables: O Mimì, tu più non torni

La Bohème, la ópera que compuso Giacomo Puccini y estrenada 1896, tiene gran cantidad de grandes momentos que, en esta página, hemos ido comentando. Uno de esos instantes inolvidables es este inicio del acto IV desde que se levanta el telón, mostrándonos el mismo escenario del primer acto, hasta que irrumpen los amigos Schaunard y Colline en escena. Durante ese tiempo, Marcello y Rodolfo se pican sobre la supuesta fortaleza que tienen en su nueva situación de “solteros”. Rodolfo ya no ve a Mimì y Marcello tampoco a Musetta. El recuerdo de ese pasado de amor y felicidad nos traen a dos jóvenes sin esa “coraza” sino meláncolicos. Las echan de menos, más en el caso de Rodolfo porque su “ruptura” fue más dolorosa por la enfermedad de la joven enamorada, y eso se refleja en el sentir de ambos . Ese toque íntimo volverá a irrumpir al final de la ópera cuando llegue el reencuentro de Mimì y Musetta con ambos en un ambiente más triste en la buhardilla donde están viviendo los dos bohemios.

En sí, sería difícil comentar una escena como ésta sin incidir en esas tres momentos claves: el diálogo inicial, el comienzo en sí de ese dueto(O Mimì, tu più non torni) donde cada uno de ellos muestran sus sentimientos hacia las que fueron sus parejas y, por último, cuando Rodolfo encuentra el sombrerito que le regaló a Mimì en el segundo acto, cuando iban en dirección al Café Momus y que le despierta un amargo recuerdo de amor perdido, corazón muerto por la ausencia(Ven a mi corazón, sobre este corazón que ha muerto, cuando ha muerto el amor…). Por cierto, el sombrerito va a estar ahí: cuando es regalado, cuando Mimì le dice que se lo puede quedar como recuerdo de amor(acto III) y cuando la joven, ya enferma de muerte, lo reconoce(hacia el final de la ópera) y quiere recordar con Rodolfo esos bonitos momentos de amor.

Aparte del vídeo que va con esta entrada, os sugiero pulsar este enlace donde se podrá ver a dos grandes de la escena, Luciano Pavarotti(Rodolfo) y Plácido Domingo(Marcello) en la celebración del 25º Aniversario del Metropolitan en su actual ubicación(1991) cuando estaba aún reciente el éxito de los Tres Tenores en Caracalla un año antes.

Escena: In un coupé?…O Mimì, tu più non torni.

MARCELLO
(continuando il discorso)
In un coupé?

RODOLFO
Con pariglia e livree.
Mi salutò ridendo.
To’, Musetta! Le dissi:
e il cuor?
“Non batte o non lo sento
grazie al velluto che il copre”

MARCELLO
(sforzandosi di ridere)
Ci ho gusto davver !

RODOLFO
(fra sè)
Loiola, va! Ti rodi e ridi.

(Ripiglia il lavoro.)

MARCELLO
(Dipinge a gran colpi di pennello.)
Non batte? Bene!
Io pur vidi…

RODOLFO
Musetta?

MARCELLO
Mimì.

RODOLFO
(Ardentemente, smette di scrivere.)
L’hai vista?

(Fingendo noncuraza)

Oh, guarda!

MARCELLO
(Smette il lavoro.)
Era in carrozza
vestita come una regina.

RODOLFO
(allegramente)
Evviva ! Ne son contento.

MARCELLO
(fra sè)
Bugiardo, si strugge d’amor.

RODOLFO
Lavoriam.

MARCELLO
Lavoriam.

(Riprendono il lavoro, ma subito
gettano penne e pennello)

RODOLFO
(Getta la penna)
Che penna infame!

(sempre seduto e molto pensieroso.)

MARCELLO
(Getta il pennello.)
Che infame pennello!

(Guarda fissamente il suo quadro, poi
di nascosto da Rodolfo estrae dalla
tasca un nastro di seta e lo bacia.)

RODOLFO
(Fra sè)
Oh, Mimì tu più non torni.
Oh, giorni belli,
piccole mani,
odorosi capelli,
collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
(Fra sè. Ripone el nastro ed
osserva di nuovo il suo cuadro)
Io non so come sia
che il mio pennello
lavori ed impasti
colori contro la voglia mia.

RODOLFO
…collo di neve! Ah! Mimì,
mia breve gioventù!

MARCELLO
Se pingere mi piace
o cieli o terre
o inverni o primavere,
egli mi traccia due pupille nere
e una bocca procace,
e n’esce di Musetta
e il viso ancor…

RODOLFO
(Dal cassetto del tavolo leva la
cuffietta di Mimì).
E tu, cuffietta lieve,
che sotto il guancial
partendo ascose,
tutta sai la nostra felicità,
vien sul mio cuor!
Sul mio cuor morto,
poichè morto amor.

MARCELLO
E n’esce di Musetta
il viso tutto vezzi e tutto frode.
Musetta intanto gode
e il mio cuor vil…
la chiama e aspetta il vil mio cuor…

Nueva sección: Presentamos el “Atril de honor”

El pasado 20 de enero fallecía en Bolonia el director de orquesta Claudio Abbado. Ello me ha hecho pensar que bien se merecen una sección en Operamanía. Directores del pasado como Votto, Toscanini, Furtwängler, von Karajan, Sinopoli o presentes como Mehta, Muti, Levine, Maazel, Pappano tendrán su espacio en esta sección dedicada a personas que forman parte de la ópera, los que se encargan de interpretar la música compuesta por el compositor, llevarla hasta nuestros oídos y lograr una comunión con el cantante. En la web de El atril-altamente recomendable- definen las funciones del director de orquesta como “crear la coordinación de los músicos entre ellos, indicando el tiempo, las diferentes entradas de los mismos, la dinámica (o sea la capacidad de tocar más suave o más fuerte) etc. Tambien aclara a los cantantes, solistas e instrumentistas el contenido y la impostación general del tabajo musical. Entre sus funciones también se encuentra la de dirigir los ensayos y tomar todas las decisiones necesarias desde un punto de vista musical, “interpretando” la obra musical”. Adicionalmente, la selección del repertorio que debe tocar la orquesta si no hay director artístico.
Debe tener unos conocimientos de los propios instrumentos que suenan en la orquesta, tener un plus de psicología con sus músicos y, en el tema que nos importa, también con los cantantes para permitirles su lucimiento sobre el escenario.

La intervención del director de orquesta es más importante de lo que se suele mencionar maliciosamente(aquello de que no es necesario un director porque los músicos interpretan la partitura sin necesidad de verlo). No. Juega un papel antes y durante la ejecución de la obra. Es, en sí, el líder, el que ayuda a los músicos a la hora de llevar adelante la interpretación de la pieza musical.

- El arte de conducir una orquesta, por Leonard Bernstein. En este documental, podemos ver varios conceptos de dirección con la ayuda, en la segunda parte, de la Primera Sinfonía de Brahms.

-Charla que realizó Riccardo Muti “Entendiendo el arte de dirigir”.Tiene como dato curioso que es ameno, que va más allá de lo técnico.

-Aunque este es el primer vídeo de once vídeos, les sugiero que entren a verlos desde aquí y, a partir de su visionado, ir siguiendo las diferentes capítulos. Define la labor del director de orquesta y luego va haciéndose más técnico.

Momentos memorables: Urna fatale del mio destino

Una de las tantas escenas que nos ha dejado “La forza del destino” es esta aria de barítono, representada por el rol de Don Carlos de Vargas cuando está en el campamento de Velletri. Bajo otro nombre-Félix de Bornos- se hace amigo de don Álvaro que está tambien en el ejército. Ambos desconocen que son enemigos mortales y se profesan amistad para siempre porque don Álvaro le había salvado la vida. Herido en batalla, don Álvaro le pide al amigo que, si muere, don Carlos coja una cajita, la abra y queme un documento secreto. A pesar de haberlo jurado y debatirse entre el honor y la curiosidad, don Carlos abre la caja y averigua la verdad: su amigo es, en verdad, el mayor enemigo que tiene sobre la tierra: Don Álvaro, asesino de su padre y seductor de su hermana. Cuando el cirujano le informa de la buena nueva, que el herido está a salvo, reacciona con felicidad…porque así podrá matarlo él.

Musicalmente, parte de un recitativo(Morir! Tremenda cosa) que ya nos va a dejar bien claro el papel de los instrumentos de la orquesta en esta escena. Por un lado, los de cuerda se alinean del bando del honor, del deber de respetar el juramento que le hizo al herido al que, poco antes, había jurado amistad eterna; por otro lado, los de viento(sea metal o madera) nos acercan al ser que quiere vengar todas las desgracias de su familia. En el mismo recitativo que mencionamos, observamos que la sola mención a pensar que él sabe que es don Álvaro el herido va a hacer aparecer a los instrumentos de viento. En la propia aria, más propia a pensar en el honor y al juramento(Urna fatal de mi destino, aléjate me tientas en vano…) vemos esa disposición que se refleja a la perfección con ese “Disperso vada il mal pensiero” donde las cuerdas son el único acompañamiento hasta que el lado “oscuro” se impone cuando decide abrir la caja y ver el documento revelador. Sobre la cabaletta posterior(Egli è salvo, o gioia inmensa) poco que decir: lógicamente, las cuerdas ceden el protagonismo a los instrumentos de viento que nos van a mostrar, en plenitud, al malvado don Carlos de Vargas.Todo ello acompañado, en este vídeo, de la voz de Leo Nucci.

Aria: Urna fatale del mio destino

CARLO
Morir! Tremenda cosa!
Sì intrepido, sì prode,
ei pur morrà! Uom singolar costui!
Tremò di Calatrava
al nome. A lui palese n’è
forse il disonor? Cielo!
Qual lampo!
S’ei fosse il seduttore?
Desso in mia mano, e vive!
Se m’ingannassi?
Questa chiave il dica.

(Apre convulso la valigia,
e ne trae un plico suggellato)

Ecco i fogli!

(Fa per aprire il plico)

Che tento!

(S’arresta)

E la fè che giurai? E questa vita
che debbo al suo valor?
Anch’io lo salvo!
S’ei fosse quell’Indo maledetto
che macchiò il sangue mio?…

(Risoluto)

Il suggello sì franga.

(Sta per eseguire)

Niun qui mi vede.

(S’arresta)

No? Ben mi vegg’io!

(Getta il plico e se allontana
con raccapriccio)

Urna fatale del mio destino,
Va, t’allontana, mi tenti in vano;
L’onor a tergere qui venni, e insano
D’un onta nuova nol macchierò.
Un giuro è sacro
per l’uom d’onore;
Que’ fogli serbino il lor mistero.
Disperso vada il mal pensiero
Che all’atto indegno mi concitò.
E s’altra prova rinvenir potessi?
Vediam.

(Torna a frugare nella valigia
e vi trova astuccio)

Qui v’ha un ritratto…

(Lo esamina)

Suggel non v’è… nulla ei ne disse…
Nulla promisi… s’apra dunque…

(Con esaltazione)

Ciel! Leonora!
Don Alvaro è il ferito!
Ora egli viva… e di mia man poi muoia!

(Il chirurgo si presenta sulla
porta della stanza)

CHIRURGO
Lieta novella, è salvo!

(Rientra)

CARLO
È salvo! Oh gioia!
Egli è salvo! Gioia immensa
Che m’inondi il cor ti sento!
Potrò alfine il tradimento
Sull’infame vendicar.
Leonora, ove t’ascondi?
Di’: seguisti tra le squadre
Chi del sangue di tuo padre
Ti fe’ il volto rosseggiar?
Ah, felice appien sarei
Se potessi il brando mio
Ambedue d’averno al dio
D’un sol colpo consacrar