Momentos memorables: Terceto Oronte-Giselda-Ermitaño

Cuando una persona escucha este fragmento por primera vez y sabe que es de un compositor que apenas llevaba unas pocas óperas compuestas, que su mayor éxito ocurrió en la anterior, piensa que su futuro será esplendoroso. Tras el éxito de Nabucco, Verdi emprendió la siguiente labor con “I lombardi alla prima crociata”, sobre las cruzadas hacia Tierra Santa. Contó además con un libreto de Temistocle Solera a pesar de las tiranteces entre compositor y libretista en la ópera babilónica. Comenzaba esos años de galera, ese periplo de ópera que, quizás, no pudieron tener el trabajo elaborado que sí tuvieron las compuestas ya en la segunda mitad de la vida del compositor. Aunque se puede sentir en la ópera escenas de cierta belleza e intensidad, ésta es una de las que se quedan grabadas. En ella, un malherido Oronte, enamorado de Giselda-a más inri, hija del “duce” cruzado Arvino que lo hiere-, es bautizado por un ermitaño que es, precisamente el exiliado Pagano que se exilió a esa caverna donde los dos amantes llegan. Piedad y un amor celestial se cruzan en esta escena creando un ambiente de gran belleza.

Este terceto junta tres roles perfectos y ligados,lo que se percibe con toda claridad cuando llega a la mención a los ángeles, como comentaré después. El violín obbligatto o, para entendernos, “solista”, que fue el protagonista del preludio previo a esta escena continúa en esta escena para acentuar las palabras del moribundo Oronte mientras la orquesta asume el acompañamiento de Giselda y el ermitaño. El arpa asume el papel “celestial” cuando el ermitaño apela a los ángeles(Sperate!… un dì fra gli angeli Di gioia avrà mercé!) mientras Oronte y Giselda desean poder amarse aunque sea en el cielo( OR: In ciel t’attendo/GIS: perquè gli angeli mi vietan), siendo el momento cumbre de esta escena.

Escena: terceto Oronte-Giselda-Ermitaño

GISELDA
Or non più dinanzi al cielo
È delitto il nostro amor!
Vivi… ah vivi!…

ORONTE
Al petto… anelo
Scende insolito… vigor!
Qual voluttà trascorrere
Sento di vena… in vena!

(A Giselda)

Più non mi reggo… aitami…
Io ti discerno appena!

GISELDA
Deh non morire! attendimi,
O mia perduta speme!
Vissuti insiem nei triboli,
Noi moriremo insieme.

EREMITA
L’ora fatale ed ultima
Volga le menti a Dio;
Si avvivi il cor d’un palpito
Solo celeste e pio.

ORONTE
T’accosta!… oh nuovo incanto!
Bagnami col tuo pianto…
In ciel ti attendo… affrettati…
Tu… lo schiudesti a me.

GISELDA
Donna che t’amò tanto
Puoi tu lasciar nel pianto?
Perché mi vietan gli angeli
Il ciel dischiuso a te?

EREMITA
Se qui l’amor di pianto
Ebbe mercé soltanto,
Sperate!… un dì fra gli angeli
Di gioia avrà mercé!

Sobre la ópera: Los concursos de canto y Operalia

El pasado domingo terminaba el concurso de canto “Operalia”, creado por Plácido Domingo y cuya primera edición fue de 1993. El paso de los años lo ha convertido en uno de los más conocidos internacionalmente, realizándose la final a lo largo del mundo(Madrid, Los Ángeles, Londres, Pekín, Tokio, Puerto Rico,Milán…) y uno de los grandes referentes para promoción de jóvenes cantantes. Los primeros nombres que aparecen en la lista de ganadores forman parte del top actual de cantantes:Ainhoa Arteta(1993), José Cura(1994), Dimitra Theodossiu(1995),Erwin Schrott(1998). Incluso, algunos segundos como Aquiles Machado(1997), Joyce di Donato y Ludovic Tezier(1998), Rolando Villazón(1999). Los siguientes ganadores tienen un espejo fabuloso para pensar que el triunfo lo tienen al alcance de la mano a poco que aprovechen sus oportunidades que, en su día, les dio este concurso.Uno de los aspectos que hay que agradecer a Plácido Domingo es que, gracias a la internacionalidad de sus premios y, en especial de los lugares donde se desarrolla la gala final, es el espacio dedicado a la zarzuela, que tiene su rincón a la hora de determinar los premios. Desde 1995 es habitual su presencia Así, en esta ocasión os pongo En este vídeo, os ponemos la intervención de Rolando Villazón en 1999 junto a Plácido Domingo en el dúo que da inicio al acto IV de La Bohème.A continuación, Joel Prieto con “La roca fría del sendero”, de La Dolorosa(J. Serrano).

Villazón(1999)

Joel Prieto(2008)

Otro gran concurso de canto, por su nombre y prestigio es el Francisco Viñas, que se organiza en Barcelona desde 1963 y que también cuenta con nombres que, en su día, hicieron grande la lírica como Antonio Blancas(1964), Vicente Sardinero(1965),Elena Obratzsova(1970), Kurt Rydl(1971 y 1974),Aprile Milo(1978);Eva Podles(1981),Enedina Lloris(1983),Sumi Jo(1985),Isabel Rey(1986),Violeta Urmana(1993),etc. A principios de año es cuando se realiza la gala final que tuvo en Olga Kulchynska su última ganadora en esta competición y que tuvo en Andrew Owens al “Mejor intérprete de zarzuela”.

Pero, obviamente, hay más concursos, aquí y en el resto del mundo. Organizados por Ayuntamientos, comunidades autónomas, por fundaciones, en memoria de grandes de la lírica(Luis Mariano, en Irún) o cuya dirección técnica y presencia es relevante(Montserrat Caballé, en Zaragoza). Los concursos tienen por vocación la salida de los cantantes del conservatorio y darles una primera presencia en el “escaparate” y que luego sean los teatros los que los contraten.

El salto desde el conservatorio hasta la llegada a la élite es importante y aparecer en estos concursos acaba siendo el primer paso, el fundamental para destacar. Además, para muchos, es el primer contacto con un público exigente. Quien gane, aún sabe que debe seguir demostrando sus cualidades en cada una de las puestas en escena que haya en los respectivos teatros, aprovechar las oportunidades.

Atril de Honor: Valery Gergiev

Valery Gergiev es uno de los máximos exponentes de la dirección musical rusa y, por tanto, uno de sus “embajadores”, donde ha llevado la música de su país a otros teatros. Nacido en Moscú en 1953, sus primeros pasos por la música llegaron con el aprendizaje del piano y, sobre todo, de la dirección musical ya en San Petersburgo(en su momentos, Leningrado), en el Conservatorio. Después de ganar varios concursos de dirección musical lograba ser director asistente en la Kirov Opera(que luego recuperaría su nombre de Mariinsky Opera, el que tuvo entre 1860 y 1920) bajo la dirección de Yuri Temirkanov. Entre 1981 y 1985 fue director principal de la Orquesta Estatal de Armenia. En 1988, volvió al Kirov como director artístico y,desde 1996, también director general. A través del Mariinsky ha logrado acuerdos

Su trayectoria internacional comenzó en 1991 con la Bayerische Staatsoper, la compañía de ópera en Munich dirigiendo un Boris Godunov.En San Francisco fue “Guerra y paz”, de Prokófiev en el mismo año. Aparte del Mariinsky, al que hemos mencionado antes, estuvo en Rotterdam con la Orquesta Filarmónica entre 1995 y 2008, donde se generó un Festival Gérgiev(http://www.gergievfestival.nl/) durante su estancia y que aún sigue vigente. Fue invitado a dirigir al Metropolitan neoyorquino en 1997. Desde 2007 es director principal de la Orquesta Sinfónica de Londres hasta 2017, donde ya había actuado como director invitado en varias ocasiones. Desde este año ya es director principal de la Orquesta Filarmónica de Munich. Una trayectoria que aún está sin terminar y que seguirá llevando la música rusa a lo largo del mundo.

Una de las aportaciones que va a dejar como legado, Gergiev es la discografía generadaa partir del teatro, lo que permite extender el repertorio ruso- aparte de obras clásicas-, aparte de la propia generada por el propio director con otras casas discográficas como Decca. Philips o Deutsche Grammophon. Otra aportación importante es la relavancia que le da a la educación musical de los más jóvenes con conciertos de abono para estos colectivos. También ha dado cancha a un arte que en Rusia está más valorado, el ballet.

Terminamos esta entrada dedicada al director Valery Gergiev con la clásica recomendación de una web oficial y un vídeo diferente a los habituales. En esta ocasión, en la red no se ha encontrado una web expresamente dedicada al director pero sí una excelente sección dentro de una página muy digna como es la de la Fundación Mariinsky de América (http://mariinsky.us)que, además, nos permite informarnos en castellano e inglés.El vídeo es un pequeño documental de unos pocos minutos en el que podemos ver la vida en un día del director ruso.

Momentos memorables: Il dolce suono/Ardon gl’incensi

Una Lucía afligida por una boda obligada, maldecida por “su”Edgardo, aparece en escena con su vestido ensangrentado. Ha matado a Arturo, su marido de hace pocas horas, en el tálamo en la noche de bodas, en pleno desquiciamiento de lo vivido hasta ese instante: las presiones de su hermano Enrico para esta boda de conveniencia, el dolor por el engaño y la imagen que ha visto de Edgardo. Aparece en escena Lucía,se muestra totalmente enajenada ante las caras preocupadas de los asistentes a la boda que, poco antes, estaban celebrando la fiesta. El recuerdo de sus encuentros en la fuente, ese fantasma que los separa…y el sueño de una boda deseada con Edgardo y que es la culminación de esta aria de la locura que Donizetti compuso para Lucía di Lammermoor. Pero la escena no termina aquí, Enrico que no estaba presente, llega entre indignado…y finalmente preocupado por el daño ocasionado a su hermana y que veremos aquí, con una Lucía que ha recuperado el estado de la realidad para sentirse triste y dolida(“fui víctima de un cruel hermano”) y que se culmina con un “Spargi d’amaro pianto”, una cabaletta que está ligada en el destino con ese final “Tu che a Dio, spiegasti l’ali” de Edgardo en el que, ambos(pero en cada momento), ya buscan ese encuentro celestial de un amor imposible en la tierra.

Las escenas de la locura, del sonambulismo, eran motivos fáciles para el lucimiento de la soprano, a la que el compositor pone unas exigencias a la hora de interpretar la complejidad de un personaje como Lucía y, a su vez, con una técnica precisa que vamos a percibir a lo largo de la aria pero que tiene una culminación final(a partir de “A me ti dona un Dio”) de gran belleza. En general, la aria con su recitativo inicial (Il dolce suono) está ligada, en buena parte, a la melodía generada por la flauta como fiel acompañante de la dolorida Lucía.Con momentos de melancolía, de tensión(el único momento en el que la orquesta va a intervenir en general será cuando Lucía recuerde ese fantasma que se interpone entre ambos), de felicidad nebulosa(“Sparsa è di rose”), el recitativo nos va a dar la imagen de una persona turbada. La aria nos deja, eso sí, una sensación entre la belleza y cierta amargura por un amor imposible.

Aria: Escena de la locura

LUCIA
Il dolce suono
Mi colpì di sua voce!…
Ah! quella voce
M’è qui nel cor discesa!…
Edgardo! Io ti son resa:
Edgardo! Ah! Edgardo mio!
Sì, ti son resa!
Fuggita io son da’ tuoi nemici…
Un gelo mi serpeggia nel sen!…
trema ogni fibra!…
Vacilla il piè!…
Presso la fonte, meco t’assidi alquanto…
Ohimè!… Sorge il tremendo
fantasma e ne separa!
Ohimè! Ohimè!
Edgardo!… Edgardo! Ah!
Il fantasma, il fantasma ne separa!…
Qui ricovriamo, Edgardo, a piè dell’ara…
Sparsa è di rose!…
Un’armonia celeste
Di’, non ascolti? Ah, l’inno
suona di nozze!… Il rito
per noi s’appresta!…
Oh, me felice!
Oh, gioia che si sente, e non si dice!
Ardon gl’incensi… splendono
Le sacre faci, splendon intorno!…
Ecco il ministro!
Porgimi La destra….
Oh lieto giorno!
Alfin son tua, sei mio!
A me ti dona un Dio…
Ogni piacer più grato
Mi fia con te diviso
Del ciel clemente un riso
La vita a noi sarà!

Sobre la ópera: Sin protagonismos, por favor

La reciente polémica surgida en Londres con un lamentable hecho que pasó en la representación de Guillermo Tell, la ópera compuesta por Gioacchino Rossini, es el nuevo episodio de una rivalidad entre los aficionados “clásicos” y los “vanguardistas”. Una violación simulada sobre el escenario para, según el director de escena, mostrar los horrores de la guerra de los Balcanes es el asunto de una polémica que acabó con el lamento, más o menos sentido, del director de la Royal Opera House, Kasper Holden, por el exceso de violencia gratuita que generó la escena que llevó a la bronca de parte del público asistente. Sinceramente, me da igual que fuera provocado, o no lo fuera, por un supuesto grupo organizado de aficionados “clásicos”. Yo hubiera silbado, lo reconozco.

Y es que no es la primera vez que nos encontramos con un episodio así de excesos de un director de escena, muy dado a querer tener su minuto de gloria a costa de cantantes, orquesta e, incluso, del mismo compositor. Ya saben cuáles son sus decisiones: desde descontextualizar una ópera, llevándola a épocas que no son las del libreto(es que, para más inri, a algunas óperas, el texto ya les deja en evidencia), hasta exigir cosas a los cantantes que están fuera de lugar y que ha generado un gran disgusto para los que ponen la voz y la interpretación(la crítica es general, no a Michieletto que ya ha sido objeto de pitadas del respetable en otras ocasiones).

Tengo una idea muy clara al respecto de las representaciones de ópera, teatro, zarzuela,etc: cuando alguien que acude al teatro acaba pensando, durante la representación, como lo haría él, es que no transmite la puesta en escena. En algunos momentos, por lo minimalista del escenario(por ejemplo, la versión de La Traviata, en Salzburgo conocida por las voces de Hampson, Villazón y Netrebko), en otros, por salir fuera del contexto(Un ballo in maschera ha sido reflejado en varias épocas o Rigoletto) sin motivo alguno, como si la ópera no les dijera nada al oído y prefirieran lo grueso, lo provocador(que es mucho peor). Encontrar buenas representaciones empieza a ser complicado. Supongo que sus motivos tendrán los directores de las óperas para seguir contratando gente que pone puestas en escena para su propio deleite, aunque ese sea a base de escándalos, silbidos y gritos.

Personalmente, como he puesto al final del párrafo primero, yo también habría silbado. “Clásico”,mucho menos me gusta el peyorativo “ortodoxo” que algunas crónicas reflejan como, si los aficionados a la ópera que preferimos unas representaciones sin excesos, seamos una especie de “carcas” que estamos en contra de las vanguardias. Creo que algunos no entienden que el aprecio por la ópera consiste en lograr que las representaciones vayan un poco en la línea de lo que quiso reflejar el autor. Lamento que un director de escena, en vez de querer ir al detalle(y mira que la música acompasada del ballet del acto III puede inspirar muchas cosas como un baile con cierto aire de sumisión forzada por las circunstancias sin recurrir a la escena que ha sido objeto de enojo) haya preferido ir a un argumento, curiosamente, infantil como «si no muestras la brutalidad, si la escondes, se convierte en un espectáculo para niños». No comment


Voces magistrales: Juan Pons

Poco más de dos años después de empezar a aficionarme a la ópera llegó un día en el que supe de este inmenso barítono menorquín. Era la inauguración del Teatro de la Maestranza en Sevilla en 1991, fue uno de los cantantes invitados a una gala para dar el pistoletazo a un teatro que iba a ser uno de los puntales de la Expo 1992 en la ciudad hispalense. Su voz, sumada a su presencia imponente hizo que prestara más atención a su interpretación como el malvado Don Carlos de Vargas en “La forza del destino” en el célebre dúo con Plácido Domingo. Luego llegaron otras óperas que hicieron valorar este gran cantante nacido en Ciutadella, una pequeña población de la isla de Menorca. En ese 1991 del que hablo, ya estaba en esa época entre el final de su explosión y el inicio de lo que hablaríamos como consolidación entre los grandes.

Estudió canto en el conservatorio y estuvo en el coro del teatro barcelonés del Liceu gracias a una persona que vio en Pons capacidades para la ópera cuando nada apuntaba a esa posibilidad. En esa época, mientras se van desarrollando las primeras representaciones comenzando por Aida en Oviedo, se produce un cambio de registro, pasando de bajo a barítono. Lo que pudo ser motivo de enfado, ha acabado siendo la decisión más acertada. Creciendo, debutando en cada papel, su primera gran fecha para la historia fue el debut en toda una Scala con el rol de Falstaff en 1980. Tres años después, comenzó la relación continuada con el Metropolitan Opera House. Son años, donde los éxitos llegan también en la inmensa mayoría de grandes teatros mundiales. Es un gran barítono y los teatros ven en él como sucesor de los grandes como Tito Gobbi,una generación por delante de los Leo Nucci, Cappuccilli, Zancanar,Milnes. Durante cuarenta años, hasta mayo de 2013 cuando hizo de Sharpless en Mahón, ha estado entre los grandes. En sus últimos años en activo bajó el pistón.

Aparte de su primer paso como bajo, los roles de barítono verdiano han sido su principal bastión. Pero también el verismo(Giordano, Mascagni, Leoncavallo) y Puccini han sido objeto de interpretación. Sin olvidar, también, que ha llevado la zarzuela a una mayor difusión y los cantos de la tierra natal. Su prestigio internacional ha facilitado además que determinadas óperas de menor calado popular hayan contado con una versión interpretada por Pons.

Terminamos esta entrada dedicada al barítono Juan Pons con lo habitual, la mención recomendada a su web oficial (http://www.juanpons.com/Juan_Pons/index.html) donde podrán conocer mejor al artista y la persona. Como la entrevista está en dos partes, os ponemos los dos enlaces( y ) dejando para el vídeo final la interpretación del “Eri tu” que Juan Pons realizó en esa noche en la que José Luis Téllez le hizo esa entrevista en el Teatro Real que hemos enlazado por su interés.

Momentos memorables: Minnie, dalla mia casa son partito

Hay villanos y villanos en el mundo de la ópera. De algunos, uno busca el porqué de su maldad para encontrar a alguien perverso(Iago); de otros, el tema es más complejo porque detrás hay su propio dolor. Un ejemplo de ello es este Jack Rance, el sheriff enamorado de Minnie. En unas pocas líneas, Puccini nos muestra un perfil a la perfección de una persona envenenada, amargada. Su amor no correspondido va a hacer que la trama se complique cuando, por su labor de sheriff, pretenda ir a la caza del bandolero Ramerrez, más conocido por el nombre de Dick Johnson, la persona que Minnie ha sido capaz de tenerlo escondido. Rance no es el perverso Barón Scarpia(el malvado jefe de policia romano en Tosca), su maldad puede ser la misma pero en esta aria nos revela su sufrimiento, muy alejado de aquella soberbia. Donde allá hay cierta antipatía, con Rance siento una especie de compasión porque, en su tosquedad, no logra mostrar afecto y sí un desagradable desacierto(por un beso tuyo doy un tesoro) que ella, al replicarle con la bella historia de amor de sus padres, le traslada que su demostración de amor, aparte de errado(él estaba casado) acaba siendo zafia(“Poesia”, en un tono de quien no tiene esa capacidad, a la hora de responder a la bella frase de Minnie “el amor es otra cosa).

La aria es sencilla pero ahí radica su belleza. Una melodía al servicio de un dolor de una persona que ha visto transcurrir su vida entre las cartas, la fiebre del oro pero en la que nunca ha sentido el amor “ ninguna cosa nunca le ha dado placer”. Minnie, que ha atraído a todos los hombres de la taberna por su forma de ser, ha supuesto un nuevo sueño que ella no duda en apaciguar con su forma de sentir el amor, muy distante a él. Bajo un juego en el que los instrumentos de cuerda van a dar rienda a la melodía del sentimiento mientras los de viento-madera(y en menor medida los de metal) van a acentuar esos momentos descorazonadores que va a transmitir el personaje de Rance, esa sensación de soledad, de tristeza hasta terminar en esa fase final, en ese “Or per un bacio tuo getto un tesoro” en el que la orquesta culmina el deseo del sheriff por lograr un beso que ella se niega a dar. Es una pequeña aria, breve, pero que sobrecoge.

Aria: Minnie, dalla mia casa son partito

RANCE
Minnie, dalla mia casa son partito,
ch’è là dai monti, sopra un altro mare:
non un rimpianto, Minnie, m’ha seguito,
non un rimpianto vi potea lasciare!
Nessuno mai mi amò, nessuno ho amato,
nessuna cosa mai mi diè piacere!
Chiudo nei petto un cuor di biscazziere,
amaro e avvelenato,
che ride dell’amore e del destino:
mi son messo in cammino
attratto sol dal fascino dell’oro…
È questo il solo che non m’ha ingannato.
Or per un bacio tuo getto un tesoro!

Atril de honor:Carlos Kleiber

Bajo la sombra del director de orquesta llamado Erich Kleiber, bajo los problemas que su padre tuvo con el nazismo, la historia de Karl Kleiber se escribe a partir de su llegada a Buenos Aires, donde Karl comenzará a ser Carlos. Este destino lejos de su Berlín natal es producto de la salida de su padre de la Alemania nazi, tras tener problemas con Goebbels hasta el punto de renunciar a su puesto en la dirección de la ópera de la capital alemana, tras el veto a la obra de Berg, Lulu. Es en Argentina donde él comienza a dar sus primeros pasos en el estudio de la música; pero fue en Europa donde encontró sus primeros trabajos como director de orquesta, a pesar de una forma de ser bien curiosa y es que poco dato encontrarán de dirección de orquestas como hemos indicado de otros directores de orquesta afamados. A lo sumo, habría que mencionar su presencia como “Kapellmeister” en Deutsche Oper am Rhein(1958-1964) o en Stuttgart(1966-1973).

Dejó, pues, la dirección musical-quizás al vivirlo porque su padre fue director musical del Teatro Colón- y se dedicó a ir donde le llamaban, eso sí, con una elección propia para acudir o no. Acudió,por ejemplo, al mítico Bayreuth con la dirección de “Tristán e Isolda”, o en el Royal Opera House londinense. A finales de los setenta dirigió en Estados Unidos con la Chicago Symphony Orchestra y, a finales de la década de los ochenta, debutaba en el Metropolitan Opera House. En 1989 y 1992 dirigió el concierto de Año Nuevo

Un tema llamativo es que su perfeccionismo-a veces se indica que se sintió como los hijos de grandes artistas, bajo el peso del nombre del padre- hizo que se recluyera en un repertorio escaso pero que dio a grandes interpretaciones. A su vez, también fue propenso a suspender actuaciones y hacer, de las pocas veces que accedía a dirigir una orquesta, un momento cumbre. Porque también se le ensalza por su modo de entender la música entre el detalle y la transmisión idealizada a los músicos para lograr una mejor interpretación.

Terminamos esta entrada dedicada a Carlos Kleiber con un enlace que os va a llevar a un documental que se llevó a cabo en 2010 y que os va a servir para una mejor referencia del director en su doble faceta: musical y personal. Sin olvidar que otro de los aspectos que suelo destacar es el de los ensayos ante la orquesta y que bien vale observar a pesar de la imposibilidad de contar con subtítulos.

Momentos memorables: Mercé, diletti amici

Después del éxito de Nabucco comenzaba una época que para Giuseppe Verdi iba a ser complicada, lo que él mismo consideró como “anni di galere”, “años de galera” donde la sucesión de óperas compuestas y estrenadas fue extrema. Para el compositor parmesano, a pesar del éxito de varias óperas de esa etapa, no guardó un recuerdo agradable de una etapa frenética en la que, prácticamente, la mitad de su obra se compuso y estrenó entre 1843 y 1851. Rigoletto fue el nexo entre esta época productiva hasta la extenuación y una composición más relajada en la que poder plasmar su estilo, sin prisas. Ernani se estrenó en 1844, partiendo de un libro de Víctor Hugo. La presencia del recitativo-aria-cabaletta era, en cierto sentido, habitual en ese primer Verdi y aquí vemos uno de sus primeros ejemplos en el aria de Ernani, bandolero y noble venido a menos. Enamorado de Elvira, quiere raptarla(ojo, ella desea huir con él) porque ella debe casarse con Ruy Gómez de Silva. Aunque la trama se va complicando, es un trío amoroso entre Elvira, Silva y Ernani. Cierto que podríamos añadir al emperador Carlos I de España y V de Alemania dentro de este lío de amor, pero su interés se desvaneció porque estaba más interesado en lograr tan magno título que en el amor y, en todo caso, estaríamos hablando de seducción.

Esta aria está en el primer acto. El recitativo sigue la estructura de intercalar la voz del tenor con el uso de una instrumentación básica(en este caso, los instrumentos de cuerda). La aria como tal empieza con el “Come rugiada al cespite”, con una estructura que bien puede ser formada por tres partes en plan A-B-A, donde la primera parte y la tercera(que comienza en “Ah, s’ella m’è tolta”) siguen una misma línea con el fagot y trompa(Horn, corno francese)como guía junto a los instrumentos de cuerda, creando una sensación de pena, preocupación por un amor que está a punto de volar. Esa parte “B” se nos presenta con cierta ira(“Il vecchio Silva…”), Ernani se muestra enojado porque Silva osa “extender su mano sobre ella” mientras que la intensidad aumenta. El coro de bandoleros se une a la causa de Ernani con entusiasmo. La cabaletta, una pieza que suele interpretarse con cierta alegría permite un momento de lucimiento del cantante y para el espectador. Con cierto ritmo que aporta el pizzicato de los instrumentos de cuerda, mientras que la melodía la aporta, en cierto sentido un grupo de violines y grupo de instrumentos de viento-madera como el oboe, flauta, clarinete y ottavino o flautín pequeño).

Aria y cabaletta:Come rugiada al cespite
ERNANI
Mercé diletti amici,
a tanto amor, mercé.
Udite or tutti del mio cor
gli affanni,
e se voi negherete il vostro aiuto
forse per sempre Ernani fia perduto.
Come rugiada al cespite
d’un appassito fiore
d’aragonese vergine
scendeami voce al core;
fu quello il primo palpito
d’amor che mi beo.
Il vecchio Silva stendere
osa su lei la mano
domani trarla al talamo
confida l’inumano
Ah, s’ella m’è tolta, ahi, misero,
d’affanno morirò!
Si rapisca

BANDITI
Sia rapita,
ma in seguirci sarà ardita?

ERNANI
Me’l giuro.

BANDITI
Dunque verremo,
al castel ti seguiremo.
Quando notte il cielo copra
tu ne avrai compagni all’opra,
dagli sgherri d’un rivale
ti fia scudo ogni pugnale.
Vieni, Ernani, la tua bella
d’banditi fia la stella.
Saran premio al tuo valore,
le dolcezze dell’amor.

ERNANI
Dell’esiglio nel dolore
angiól fia consolator.

(fra sè)

O tu che l’alma adora,
vien, la mia vita infiora;
per noi d’ogni altro bene
il loco amor terra.
Purché sul tuo bel viso
vegga brillare il riso,
gli stenti suoi,
le pene Ernani scorderà,


Voces magistrales: Teresa Berganza

Mirando en los artículos dedicados a los cantantes de ópera que han hecho historia en este mundo de la lírica, veo que hay una mezzosoprano a la que aún no he dedicado la merecida entrada. Ella es, sin duda, Teresa Berganza. Además, su proyección internacional llegó con apariciones para la historia como su Zerlina en el film de John Losey “Don Giovanni” y como Rosina en “El barbero de Sevilla”, junto a Hermann Prey y Luigi Alva.Además de buena cantante, tiene prestancia en los escenarios donde, a mi parecer, surge con fuerza su carácter, su forma de ser.

Nacida en 1935, se metió de lleno en la música desde joven. Primero con estudios de piano, música de cámara, composición;segundo, ya con el canto. Todo en el Conservatorio de Madrid. El año 1957 fue el de su debut como Trujamán en “El retablo de Maese Pedro”, si bien ya había actuado en recital de Schumann. Con todo, el debut que dio el pistoletazo a una carrera meteórica fue con la Dorabella de “Così fan tutte”(W.A. Mozart) en Aix-en-Provenze. La década de los sesenta está trufada de debuts en los grandes teatros de ópera internacionales, cantar con los más grandes y dejar una buena discografía.

Su repertorio abarca parte de Mozart(especialmente, Cherubino o Zerlina), Rossini(el papel de Rosina es fundamental o el de Cenicienta).Estaríamos hablando más de especialización en unos pocos personajes que un amplio bagaje rossiniano. El barroco está presente también(Cesti, Purcell, Händel), clásicos como Cherubini. Otro selecto grupo del repertorio de Berganza es el francés con Carmen como papel estelar, pero sin olvidar a Massenet o Ambroise Thomas o Ravel.

Una de las labores más importantes ha sido dar su voz y su presencia en beneficio de la zarzuela. Ha ayudado, con su presencia internacional, a mantener vivo el llamado género chico. Contando, además, con otras grandes estrellas como Plácido Domingo, Montserrat Caballé, Alfredo Kraus en esa proyección fundamental.Su discografía, en este aspecto, ha sido abundante y la zarzuela lo ha agradecido. Por ello, fue reconocida junto a otros cantantes con el Príncipe de Asturias del Arte en 1991.Además fue elegida para entrar dentro de la Real Academia de las Bellas Artes San Fernando en 1994.

Como hacemos siempre, recomendamos que paseen por su web http://www.teresaberganza.com/. Si la recomendación es habitual, en esta ocasión le rogamos que se pasen por su sección de zarzuela y discografía, que es agradable y con gran cantidad de recursos que serán de su agrado. A su vez, le dejamos con el vídeo de una masterclass realizada hace unos años y que permiten ver a la mezzosoprano en el tema de la formación.